Cine
Punto de Vista se fija en las guerras que no acaban tras la paz
Las guerras coloniales portuguesas y la de Bosnia inspiran ‘Guerra’, de Marta Ramos y José Oliveira, y ‘Nenad’, de Mladen Bundalo, en Sección oficial


Publicado el 17/03/2022 a las 06:00
La guerra también ha llegado al festival Punto de Vista; la guerra que sigue presente cuando los combates han cesado. Da igual que hayan transcurrido treinta años, como en Bosnia, o sesenta, como en Mozambique, que los efectos de la guerra perduran.
Mladen Bundalo presenta en Sección oficial 'Nenad', aunque el programa 5 en el que está incluida tuvo que suspenderse ayer por problemas técnicos y se pospuso a las 14.10 horas de hoy. Bundalo tiene 30 años y aunque es bosnio lleva 13 años viviendo fuera, en Bélgica principalmente. Como él, el 50% de las personas que nacen en Bosnia se mudan al extranjero. “Los creadores bosnios tienen más espacio para expresarse en Alemania o en Austria, porque son países con los que tienen vínculos estrechos coloniales”, explica el director.
Nenad es un documental que quiere inyectar fuerza frente a ese impulso de empezar una nueva vida fuera. Es el nombre de un amigo del director, bosnio y de su misma edad, que está a punto de irse. Él es el protagonista, pero se mezcla en la pantalla con la voz en off de otra persona (en francés) que ya se ha ido. Nenad es una reconstrucción de la vida en otro lugar.
Entre las métaforas que utiliza está la de los tres cuerpos celestes que están en órbita y que generan un caos. “Eso es precisamente lo que tenemos en Bosnia”, apunta el realizador. Bosnia tiene tres presidentes, tres etnias, tres idiomas, tres ríos, tres grupos dominantes. “Tres, tres, tres... como si todo se repitiera fractalmente con el número tres”- señala Bundalo- “es la tercera opción, entre el este y el oeste”, resume. El agua también tiene un peso metafórico. “Traigo aquí un ritual que se realiza en Bosnia cuando una persona se va y su madre tira un cubo de agua por detrás, el objetivo es que ese agua te siga y te acompañe allá donde vas a ir”, apunta el director. “A mí eso me recuerda a la nostalgia, cuando dejas tu país, me recuerda a ese beber en otro sitio, un agua diferente y al mismo tiempo tan parecida”, añade.
Más años tiene la guerra colonial portuguesa. Marta Ramos y José Oliveira dirigen una película que se titula así, 'Guerra', y que es uno de los ejemplos más claros de lo que el director artístico del festival, Manuel Asín, sitúa en lo que va más allá del género documental estricto. Aquí hay un actor que interpreta una ficción, pero todo lo que le rodea es su realidad cotidiana, con ese sustrato del género documental que lleva al espectador a reflexionar y hacerse preguntas.


'Guerra' es una película que cuenta la historia de las personas que fueron traumatizadas por la guerra. La idea surgió del actor de la película, José Lopes, amigo íntimo de los directores, que falleció antes de terminar las grabaciones. José Oliveira y Marta Ramos crearon una película que muestra las pesadillas que sigue teniendo una persona que vivió en la época de la guerra. “¡Escóndete, Gomes!”, “¡No maten a Papá Noel!”, grita de noche aterrorizado.
“El personaje creado fue inspirado en todos aquellos que fueron a la guerra contra su voluntad, obligados a actuar de manera que no querían y pasar por situaciones tenebrosas”, explica Marta Ramos. Lopes se convierte aquí en personaje de ficción, con un hijo, una madre fallecida a la que va a leer poemas en el cementerio, una psicóloga que filtra una y otra vez café, viejos compañeros de andanzas que comen y cantan-“la guerra deja marcas en la memoria, por eso nos sentimos hermanos”, apuntan- y muchos fantasmas. “No debí sobrevivir, soy pasado”, concluye.
Los programas 5 y 6 se completan con 'Soy libre', de la francesa Laure Portier, en la que hace un retrato de su hermano, y la filipina 'To Pick a Flower', entre el colonialismo y botánica, dirigida por Shireen Seno, a quien una amiga le dijo una vez que hacer una fotografía es parecido a coger una flor. “Es bonita y la quieres coger, pero al mismo tiempo la estás matando. La cámara nos permite cruzar esa delgada línea entre la vida y la muerte”.