Teatro

Cuando el Gayarre pudo ser la Diputación

La web Archivo Abierto ha digitalizado una colección de otros 123 mapas, planos o carteles, que suma a una exposición digital de un millar de elementos

Proyecto del Palacio de Navarra con la fachada del Teatro Gayarre
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Proyecto del Palacio de Navarra con la fachada del Teatro Gayarre
Proyecto del Palacio de Navarra con la fachada del Teatro Gayarre

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Diario de Navarra

Publicado el 27/02/2022 a las 06:00

¿Pudo haberse convertido el Teatro Gayarre, o al menos su fachada, en la del Palacio de Navarra, hoy sede del Gobierno foral? En 1929, cuando los arquitectos José y Javier Yárnoz presentaron su proyecto para ampliar hacia la avenida de Carlos III el edificio de la Diputación, incluyeron esa posibilidad entre sus propuestas. Hoy, ese plano se puede ver a través de la web de Archivo Abierto del Archivo Real y General de Navarra, que acaba de incorporar a su colección 123 documentos correspondientes a mapas, planos y carteles.

Entre esos documentos se encuentra un dossier de nueve páginas con el proyecto de los hermanos Yárnoz para esa ampliación del Palacio de Navarra. Pamplona se había desecho de sus murallas desde 1915 y el siguiente gran cambio que iba a experimentar la ciudad era la apertura de la avenida de Carlos III desde la plaza del Castillo, derribando el Teatro Gayarre que entonces cerraba la plaza en el espacio que separaba el Crédito Navarro (hoy Banco de Santander) del Palacio de la Diputación.

Esa apertura llevaba a ampliar la sede provincial hacia la nueva avenida. Los Yárnoz, que también se encargarían del nuevo diseño del Gayarre, presentan, según el proyecto difundido ahora, dos proyectos de fachada. Una, muy parecida a la actual, con un frontón triangular que domina la entrada principal sostenido por seis columnas dóricas.

La otra “a base de la fachada del Teatro Gayarre”, como reza el plano, tiene las seis columnas jónicas del coliseo pamplonés, carece de frontón y tiene el escudo de Navarra por encima del texto ‘Diputación provincial’.

La colección que ofrece Archivo Abierto ya supera el millar de piezas. En concreto, ya están disponibles 1.097 documentos figurativos, todos ellos de consulta y descarga gratuita.

NUEVOS EJEMPLARES

Entre las nuevas incorporaciones de la colección de “Mapas y Planos” se encuentran piezas singulares como un plano del perímetro amurallado de Pamplona, con su ciudadela y el resto de fortificaciones asociadas, datado en el siglo XVIII, coloreado y con una completa leyenda, con referencia a los “molinos [h]arineros, Barrio de la Rochapea, altura de Mendillorría” y los nombres de los tres caminos que salen de la ciudad, en dirección a Tafalla, Puente la Reina y Tolosa.

El recinto amurallado de Pamplona, en un plano del siglo XVIII
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El recinto amurallado de Pamplona, en un plano del siglo XVIIIArchivo de Navarra
El recinto amurallado de Pamplona, en un plano del siglo XVIII

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Su procedencia se sitúa en una donación realizada en 2021 por Rosa Elías y Enric Olivé.

Objeto de otra donación más voluminosa son los planos y diseños relativos a los trabajos de extracción de madera de los montes del Irati, Aralar, Urbasa o Salazar que forman parte del fondo Jesús Lacasia y que fueron entregados en donación por la familia Lacasia Purroy en el año 2019.

De una de las cajas de documentación que forman parte del fondo Barones de La Torre proceden 4 planos de la costa septentrional de la Alta California trazados durante la exploración de 1779 de las fragatas reales Princesa y Favorita al mando de Ignacio Arteaga, teniente de navío de la Real Armada. Eran tiempos en los que España llegó a tener frontera con Rusia en la costa del Pacífico de América del Norte.

Mapa de la bahía de Bucarelli, en Alaska
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Mapa de la bahía de Bucarelli, en AlaskaArchivo de Navarra
Mapa de la bahía de Bucarelli, en Alaska

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En este caso, se trata de “unos planos de pequeño formato que reproducen distintas posiciones de la actual costa del estado de Alaska como el puerto de Santiago en la isla de la Magdalena, la Ensenada de Nuestra Señora de Regla o la bahía de Bucarelli”, explican desde el Archivo Real y General de Navarra.

“Otros ejemplos paradigmáticos de cartografía histórica”, recuerdan “son una planta del regadío de Larraga, que reproduce a tinta y acuarela el diseño del regadío y un bosquejo de la localidad de Mendigorría en una fecha tan lejana como 1667.

Regadío de Larraga en 1667. A la izquierda, Mendigorría
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Regadío de Larraga en 1667. A la izquierda, MendigorríaArchivo de Navarra
Regadío de Larraga en 1667. A la izquierda, Mendigorría

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Procede de un proceso judicial entre Larraga y el condestable de Navarra contra las villas de Peralta, Falces, Miranda de Arga y Mendigorría, sobre la construcción de dicho regadío.

También se han incorporado al buscador web otras piezas como un plano sobre la reforma de la iglesia de Buñuel de 1862.

En lo que respecta a la colección de carteles y diplomas, se han publicado 73 ejemplares que en su mayoría corresponden a una colección de carteles sobre eventos taurinos celebrados en la plaza de toros de Pamplona, entre las décadas de 1960 a 1980, y que también incluye ejemplares relativos a las localidades de Olite / Erriberri, Tudela, Estella, Burlada, Cascante, Corella, Cintruénigo y Fitero.

Buena parte de esos carteles son de la empresa de César Moreno y sirven para recordar que a finales de los años 60 Pamplona tenía una temporada taurina que empezaba en abril.

Son carteles cuyo texto no escapa de la retórica de la época como el que se reproduce en estas página, que anuncia un “grandioso acontecimiento taurino con la actuación de colosos del arte del rejoneo”, con “6 hermosos toros 6” para las “máximas figuras de España y Portugal” y sus “fantásticos caballos toreros”. Y, para recordar cómo era la vida cotidiana de entonces, los anuncios de los electrodomésticos de SuperSer o los refrescos Kyns.

ORIGINALES

“La colección de cartografía e iconografía histórica del Archivo de Navarra es única en su género debido a que está formada por documentos, en su mayoría manuscritos originales, de los que solamente se conoce un ejemplar y que fueron realizados entre los siglos XV y XX”, indican los responsables de la entidad.

Por lo general las piezas proceden de antiguos expedientes, procesos judiciales y escrituras notariales, así como de nuevos fondos documentales de reciente incorporación. “Estos documentos constituyen un testimonio excepcional para el estudio de la historia de Navarra y en particular de la historia local, dado que permiten conocer con sumo detalle la plasmación gráfica de inmuebles, fincas o caminos en muchos casos hoy desaparecidos”, añaden. “Su carácter de documentos figurativos los hace excepcionales en contraste con los documentos textuales que caracterizan la práctica totalidad de los fondos conservados”, explican.

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