Lápices ilustres
La placidez del desayuno del sábado
Ilustradores navarros cuentan en esta serie cómo elaboraron su trabajo más sentido


Publicado el 20/02/2022 a las 06:00
"Soy un friki de la magia”. Patri de Blas ríe con su propia frase, pero regresa al tono de voz sosegado al explicar que no concibe el mundo sin ella. “Es imprescindible, y tengo que trabajarla, nutrirla. Si no, me va a llevar a quedarme con todo lo que está pasando y hemos sufrido”, añade sin necesidad de nombrar la situación mundial desde 2020. “La magia en mi vida lo hace más llevadero”. Y si siempre ha intentado introducirla en los proyectos profesionales en los que se lo han permitido, desde hace un año lo ha convertido en proyecto personal, el que inició para divertirse. “Me siento muy agradecida de poder trabajar de la ilustración y del diseño gráfico y me gustan mucho. Pero creo que es importante que los creativos tengamos retos personales que nos propongan nuevos caminos o que nos lleven de la mano por ese que queremos. Con este no me pongo pautas ni quiero tomármelo como un encargo porque perdería su esencia”, añade De Blas (Pamplona, 26 de septiembre de 1991) para compartir que lo crea “a ratos, sobre la marcha”. Hoy se proyecta en Sophie, un personaje al que acompañarán otras tres, en total “cuatro brujas que viven en la actualidad”. “Las quiero dibujar en situaciones cotidianas, como si tú y yo disfrutáramos de un desayuno de sábado y de los primeros rayos del sol del día”, describe la escena en la que sitúa a Sophie, “ella con el poder de fregar los platos sin levantarse de la silla”. “Me ha gustado mucho mezclar esa dualidad de que en el mundo realista, frío y duro en el que vivimos pueda existir un poco de magia”, señala De Blas (Pamplona, 26 de septiembre de 1991), centrada en los últimos años en la ilustración de eventos, documentos, webs y cuentos infantiles.
Y es que la sensación a la que le transporta es la de una mañana primaveral o veraniega de sábado, cuando, “con todo el fin de semana por delante”, se levanta tranquila y se toma su tiempo para desayunar. “Ese ratito es una maravilla”. Por eso buscó una paleta de colores cálida y que se filtrara la luz por la ventana, para crear un ambiente agradable. “Quiero que todo invite a ese sensación: estás a gusto, en tu casa, todo está en su sitio”.
Con este proyecto busca divertirse y también retarse. Porque siempre ha dibujado “personajillos sueltos”, pero sin fondo, sin perspectiva. Y con este decidió remangarse y subir de nivel: el escenario y las decenas de detalles que contiene iban a ser su reto. “Cuando la veo ahora, me siento muy orgullosa porque reflejé lo que tenía en la cabeza”. Quiere que las ilustraciones puedan evocar una escena y que con los detalles el lector cree su propia historia. “Generar ese trasfondo me interesa mucho, me parece que da otra dimensión a las ilustraciones”.
A Sophie ya la conocen en redes sociales, por una ilustración anterior y por esta, que De Blas ha ido creando en Twitch: en un formato íntimo, dibuja en directo, por las tardes, con gente que le ve y con la que charla. “Para mí le da otro valor a la ilustración: no estoy aislada sino que en parte la creo en comunidad”, reflexiona.