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Música

La banda navarra Kerobia: “Había hambre de Kerobia”

Tras su regreso, la formación navarra celebra su 20 aniversario con un concierto en Baluarte del que vendieron todas las entradas en pocos días

Una imagen promocional de Kerobia
Una imagen promocional de Kerobia
Publicado el 26/11/2021 a las 06:00
Desde 2001 Kerobia fue un grupo de pop-rock que logró tener un discurso propio en el sonido, la estética y el mensaje. Hasta 2014 publicaron media docena de discos, hicieron cientos de conciertos por toda la vieja piel de toro -especialmente en el norte- y logró crear a una legión de seguidores que decidieron parar siempre les solicitaban que volvieran. Lo han hecho para darse el gusto de celebrar su 20 aniversario. Este año han editado un doble vinilo, en edición limitada, titulado 'Konstelazioa', que contiene muchos de sus temas más emblemáticos, inéditos y algunas tomas en directo. Las que forman el primer disco de éxito son una docena que han sido remasterizadas. En el segundo vinilo han rescatado temas que fueron descartes en su discografía. Son Xabi Bandini en la voz, Rubén Matilla en las guitarras, Mikel Isaba en los teclados, Alberto Isaba en el bajo y Mikel Zorrilla en la batería
¿Desde la perspectiva de los años que han pasado, le vino bien parar a Kerobia en 2014?
Después de publicar Supernova, nuestro último álbum de estudio, que supuso un despliegue y un esfuerzo muy importantes y que lo pudimos financiar gracias al crowfunding, nos quedamos sin energía. Fuimos conscientes de que nos habíamos quedado sin magia, cansados y con pocas ganas de seguir. Creímos que lo mejor era un ‘hasta aquí’. Pero con el tiempo y con la perspectiva han ido floreciendo otras ideas.
¿Nostalgia?
Hace un año tuvimos una conversación en la que surgió la idea de celebrar los 20 años del nacimiento del grupo. Quedamos en hacer algo. Dimos forma al doble vinilo que publicamos con el título de Konstelazioa. Tuvo una gran acogida. Ha ido transcurriendo el año y nos hemos ido rearmando, creyéndonos de nuevo el proyecto Kerobia, han surgido aquellas sensaciones positivas de cuando estábamos en toda la vorágine de conciertos. Así llegó la idea de volver a tocar en directo. Pusimos en marcha tres actuaciones para la celebración y en medio estamos.
¿La perspectiva del tiempo ayuda?
Antes no tuvimos muy claro, o no quisimos reflexionar lo suficiente, sobre todo lo que había pasado para dejarlo. Quizá el soportar todo el trabajo, llevando todo el peso, autoeditando los discos, etc. nos agotó. Apostábamos por la relación directa con el público sin intermediarios. Una parte del miedo fue sentir que lo próximo que hiciéramos fuera peor que lo anterior, ese miedo a la decadencia. Pero ahora estamos mentalmente en otro estadio, pensando en que todo lo que hicimos mereció la pena, fue bonito. Lo que vayamos a hacer ya merece la pena de por sí, sin más. Ahora vemos que es suficiente si ponemos energía y amor. El reencuentro y esta nueva experiencia están siendo muy terapéuticos.
Como banda tuvieron bastantes apoyos positivos…
Siempre hemos tenido una comunidad a la que le ha gustado mucho lo que hacemos. Quiero creer que les gustaba también el cómo lo hacíamos. Este año hemos visto que para ellos había mucha hambre de Kerobia. En el concierto del otro día en Galdakao que fue el primero, vivimos una efervescencia de emociones por parte de todo el mundo, nosotros y el público, y había mucho amor. Nos hemos dado cuenta de que hubo mucha gente que nos ayudó mucho, también los medios de comunicación. Tenemos que agradecerlo muchísimo. Nunca estuvimos solos.
¿Ha sido complicado armar esta celebración en medio de la pandemia?
En el grupo ha primado el querer hacer, el qué hacer y cómo hacerlo.Ahora hemos contado con un gran equipo de apoyo con Bidean, Maite Gurrutxaga, Aitor Ariño, el estudio de Lorenzo Rey… Ha sido muchísimo trabajo para ofrecer estos tres conciertos. Ha habido muchísima incertidumbre por cómo están los tiempos y muchísimas pequeñas decisiones que tomar. Nosotros por ejemplo vendimos muy rápido todas las entradas de Baluarte. Al principio nos dio algo de vértigo. Pero ya no hacemos nada desde el qué dirán, el miedo o el fracaso sino desde la pura celebración y eso libera mucho.
¿Este éxito en su vuelta reafirma su voz y su modo de hacer las cosas?
Todo, pero todo, lo que está pasando está siendo muy emocionante. Somos músicos y todo lo que pasa en un escenario nos emociona. Vivir la experiencia de mucha gente cantando mucho, aplaudiendo a rabiar, diciéndote que ha pasado un momento muy especial, es algo que no tiene precio. Por otra parte creemos que no hay que hacer de cada cosa algo épico. Hacemos música, nada más, intentando que sea bonita. Y todo no tiene que ser increíble y necesario. No tenemos otra gran misión que cumplir.
¿Y el sábado después del último concierto de Azpeitia, qué pasará?
Estaremos tan cansados que con recoger será suficiente. Pero ya se palpa una emoción en el grupo, de algo compartido por amigos que somos. El grupo se ha rearmado y tiene cosas que hacer y qué decir. En Baluarte daremos una noticia…
¿Cómo va a ser el concierto de Baluarte?
Un concierto para cantar mucho, y todos juntos. Importaba más el público que nosotros, por supuesto. El que venga lo verá. Tendremos invitados especiales como Jon Maya, Arkaitz Miner y Maialen Gurbindo Chica Sobresalto. Son personas con las que tenemos mucha amistad.
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