Patrimonio
El poderío de Roma, al descubierto en las ruinas de Santa Criz de Eslava
Cuatro catas o sondeos arqueológicos en la Ciudad Romana de Santa Criz de Eslava han ofrecido pistas sobre dónde podría ubicarse el foro, el centro de la ciudad y los edificios públicos, además de objetos que revelan cómo era su gente


Publicado el 26/09/2021 a las 06:00
Una ciudad que está construida en terrazas, en lo alto. Para que vean el poderío de Roma. Pones la ciudad aquí, elevas todo el urbanismo público monumental, lleno de colores, y lo alzas para que te vean desde el valle”. Así describe la arqueóloga Txaro Mateo Pérez (Rochapea, Pamplona, 55 años) la Ciudad Romana de Santa Criz de Eslava, o por lo menos lo que han descubierto desde que en 1917 apareciera el primer miliario en los bajos de la ciudad, en un lugar llamado “la Fuente del Moro”, señala la arqueóloga.
De Santa Criz ya se conoce parte de su necrópolis y el criptopórtico -galería cubierta-. Pero ahora, hay en marcha otra campaña para responder unos interrogantes que salieron a la luz en la última excavación que hubo en la ciudad romana en 2015. “Suponemos que en la plataforma elevada -en la terraza superior- está el foro de la ciudad, el centro neurálgico de la misma. Donde están todas las edificaciones públicas, y queremos saber qué límite tiene tanto por el este como por el oeste”, explica Txaro Mateo. En este proyecto para descubrir esta incógnita están trabajando otras dos arqueólogas, Inmaculada Delage González (Jerez de la Frontera, 31 años) y Nerea López González (Madrid, 23 años), además de un equipo multidisciplinar formado por otros expertos (como antropólogos, topógrafos y técnicos de dron) y un grupo de 20 alumnos -que pueden trabajar un máximo de 8 al día-. En su mayoría de la Universidad de Navarra, pero también de la Universidad de Zaragoza, una alumna de la Universidad Complutense de Madrid y una de la Universidad de Bolonia.
Para encontrar el foro, o el espacio público, han planteado tres catas o sondeos. Es decir, un sector “muy acotado en el que decidimos ver qué hay”, apunta Inmaculada Delage. No eligen el cuadrante por casualidad, sino que se basan en la experiencia y en la estructura de la ciudad, además de cómo están construidas otras ciudades romanas.
En este caso, buscan los límites este y oeste porque el “sur viene dado por el criptopórtico y el norte lo da la propia plataforma”, explica Txaro Mateo. Estas catas o sondeos comenzaron el 6 de septiembre, aunque las arqueólogas tuvieron que hacer un trabajo previo para decapar -marcar y abrir las catas-. El trabajo de campo finalizó el viernes, pero ahora queda “el 80%, que es la documentación, bibliografía, lavar, clasificar...”, destaca Inmaculada Delage.
EL CADÁVER DE UN BEBÉ
“En uno de los sectores, en la esquina de lo que serían unos muros, levantamos capas de un derrumbe. Entre una y otra, apareció recortado en la piedra un cuerpo, que correspondía a un enterramiento infantil. Como equipo multidisciplinar, acudimos a nuestra antropóloga, que no está aquí presente, pero nos dio las indicaciones de cómo extraerlo, cómo tratarlo y cómo clasificar los huesos”, relata Inmaculada Delage.
Por cada objeto que encuentran realizan una ficha diferente. En concreto, en esta actuación de sondeo han encontrado agujas de hueso -para tejer y coser-, una fíbula -pieza metálica que servía para sujetar ropa, que se utilizaba antes de la invención de los botones-, mucha cerámica o vidrio.
“Los objetos pertenecen al espacio Alto Imperio romano (27 a.C - 305 d.C), porque nada pasa del s.IV. Los objetos hablan de personas y de vida cotidiana, nos hablan de la gente que vivía aquí, y que tenía una aguja para tejer. De alguien que llevaba una fíbula y gente que cocinaba, porque hay ollas y platos de sigillata. A veces se nos olvida que las ciudades romanas estaban formadas por romanos, y que la gente las usaba y paseaba por ellas. La calle está muy bonita, pero hay cosas deterioradas. No puedes esperar que esto sea una estampa. Se trata de devolver a Eslava y a toda la comarca la importancia de una ciudad romana llena de gente”, expone Inmaculada Delage.
NEMANTUSA DE PTOLOMEO
“Navarra tiene un patrimonio arqueológico muy rico, y también un conjunto de ciudades romanas”, señala Txaro Mateo. Una de las cosas que hacen especial a Santa Criz es que ninguna ciudad moderna se ha superpuesto, por ello aparecen “los restos más vírgenes”, dice la arqueóloga.
Pero todavía se desconoce el nombre de Santa Criz en la época romana. Se conoce así porque el terreno en el que se encuentra tuvo una ermita llamada Santa Criz, y tanto el terreno como la ciudad romana se quedaron con el nombre.
Pero puede haber una pista. “Los geógrafos en la época romana citan una serie de ciudades adscritas al territorio de los vascones, y alguna por su toponimia es fácil de identificar (como Cara es Santacara), pero aquí no. Por diferentes razones, se cree que Santa Criz corresponde a la ciudad de Nemanturisa, citada por Ptolomeo”, descubre Txaro Mateo.
Además, es una ciudad que tuvo que tener cierta relevancia en su época porque ha aparecido una inscripción de que en Santa Criz hubo un “dispensator público, una figura muy importante”, indica la arqueóloga.
COLABORACIÓN MUTUA
Las excavaciones se enmarcan dentro de las ayudas que ha convocado para entidades locales la Consejería de Cultura - Institución Príncipe de Viana para la investigación en Arqueología.
Las promueve el Ayuntamiento de Eslava, para el que supone “un esfuerzo con 130 habitantes que contraten a una persona dedicada a Santa Criz”, insiste Francesca Mariani, coordinadora administrativa para el Ayuntamiento de Eslava. “Desde el ayuntamiento señalan que hay que hacer hincapié en que las ayudas del Gobierno de Navarra deberían ser más consistentes para que se pueda seguir excavando en Santa Criz”, apunta la coordinadora.
Desde 2018 el Ayuntamiento de Eslava tiene un convenio de colaboración en materia de investigación y de dinamización con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra. Las dirigen Txaro Mateo Pérez y Javier Andreu Pintado con la asistencia en campo de tres investigadores, arqueólogos e historiadores de la Antigüedad, vinculados a la Universidad de Navarra, Luis Romero Novella, Inmaculada Delage González y Nerea López González.
VISITAR SANTA CRIZ
El sábado día 23 de octubre se celebrará a las 10.30 horas una Jornada de Puertas Abiertas para mostrar los resultados al público en la propia excavación.
Además, hay un sistema de reservas en línea para poder conocer Santa Criz, tanto el yacimiento arqueológico como el museo con la exposición Santa Criz: Reflejos de Roma en territorio vascón, donde hay paneles informativos, paneles táctiles, réplicas y figuras encontradas. Para contacto, precios e información visitar la página web https://www.santacrizdeeslava.com/contacto-y-visitas/.
El sábado 2 y domingo 3 de octubre se celebran las Jornadas Europeas del Patrimonio en Eslava, con visitas guiadas a la exposición. El sábado 2 hay turnos a las 11:15, 12 y 12.45 horas, y el domingo a las 11:15, 12 y 12:45 horas. Las reservas para esta jornada se realizan en la página web https://reservas.redexploranavarra.es/esp-SantaCriz-Eslava/reservajep2021.
“Me alucina pensar que hace siglos, aquí vivía gente”
Carmen Gómez Margarito (Jaén, 18 años) cuenta que mientras limpia y trabaja en una excavación, se imagina a la gente que habitó ese lugar hace siglos “haciendo sus vidas, yendo... Yo que sé, a comprar el pan, por ejemplo”, dice.
“Me alucina pensar que hace muchos siglos aquí vivía gente, y que esta tierra que ahora pisamos, fue pisada antes por ellos”, completa. Cursa primero de Historia y Diploma en Arqueología en la Universidad de Navarra, y cuando le propusieron apuntarse a las catas que iban a realizar en la Ciudad Romana de Santa Criz de Eslava, no se lo pensó.
“Me parece una experiencia muy gratificante. La teoría está muy bien, pero el trabajo de campo, cuando de verdad estás en la salsa, es distinto. Es donde se aprende realmente”, explica.
Tiene claro cuál ha sido el momento favorito para ella de toda la experiencia, en la que ha participado un día cada semana , y fue cuando encontraron “el cadáver de un bebé”.
“Fue un bombazo. Estábamos picando y picando, y llega un momento de frustración porque no encuentras nada. Hasta que lo haces. Además, hemos encontrado un montón de monedas”, describe la estudiante de Jaén.
Decidió estudiar Historia y Arqueología porque le “encanta” el Mundo Clásico, “Grecia y Roma”, y “qué mejor manera de aprender, que metiéndome en las entrañas de la propia historia, que es tocando y conociendo”, afirma.
No es la primera excavación en la que participa, el año pasado estuvo dos semanas en Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza).
DNI de las expertas en la excavación
Txaro Mateo Pérez. Tiene 55 años y es de la Rochapea. Estudió la licenciatura en Historia Antigua en la Universidad de Salamanca y los cursos de doctorado en la Complutense de Madrid.
Inmaculada Delage González. Tiene 31 años, es de Jerez de la Frontera y vive en Pamplona. Es licenciada en Historia y máster en Arqueología por la Universidad de Granada, y doctora en Arqueología por la Universidad de Navarra.
Nerea López González. Tiene 23 años, es madrileña pero vive en Ibero. Es guía turística del Ayuntamiento de Eslava desde hace 4 años. Estudió Historia en la Universidad de Navarra.
Francesca Mariani. Tiene 38 años y vive en Sangüesa. Es coordinadora administrativa para el Ayuntamiento de Eslava. Tiene allí varias funciones, pero principalmente se dedica a temas relacionados con Santa Criz.