Minimusic
Tributo en familia a la música pop y rock española en La Ciudadela
Metropop entonó canciones de Mecano, Radio Futura, Loquillo y Nacha Pop entre otros


Actualizado el 14/06/2021 a las 06:00
Casi 400 asistentes disfrutaron la mañana del domingo del último concierto del ciclo Minimusic en La Ciudadela, organizado por BrandOK comunicación y Diario de Navarra, I love Rock and Pop, en el que tanto adultos como niños cantaron y bailaron grandes éxitos de la música pop y rock española desde el famoso movimiento contracultural, La Movida Madrileña, hasta el día de hoy.
Durante casi dos horas de espectáculo, el grupo Metro pop, integrado por Álex Ferrer, Txema Hernández, Jose Ortega, Juan Muñoz y Pablo Sántiz, se pusieron en la piel de los grupos El Último de la Fila, Héroes del Silencio, Hombres G, Los Secretos, Duncan Dhu, Radio Futura, Nacha pop, Fito y los Fitipaldis, Joaquín Sabina y Viceversa, Loquillo, Mecano, Alaska y Dinarama, M-Clan y Los Ronaldos.
El espectáculo, al igual que el pasado sábado, estuvo conducido por la responsable de comunicación del Grupo La Información, Belén Galindo, y el responsable de Rock en familia, Juan Holguera. Ambos, estuvieron acompañados por el Oso Rosendo, quien también intervino como maestro de ceremonias en las dos actuaciones del sábado. Esta vez, su intervención se limitó a hacer un repaso por el género pop y rock de España desde la década de los 60 hasta principios del siglo XXI, y acto seguido, dio paso a la banda para que diera comienzo el concierto. La primera parte comenzó con los acordes de Como un burro amarrado, de El Último de la Fila, y finalizó con el hito de los 80, Enamorado de la moda juvenil, de Radio Futura. A continuación, Metropop regresó al escenario con su homenaje a Nacha Pop y su Chica de ayer, y se despidió con Ni tu ni nadie, de Alaska y Dinarama. Aunque en un principio dijeron que el concierto ya se había acabado, la banda regaló al público dos bises: Carolina, de M-Clan y No puedo vivir sin ti, de Los Ronaldos.
“Nosotros somos mucho de ir a conciertos, y nos parece importante que la niña vaya involucrándose un poco en este tipo de eventos. Somos unos nostálgicos. y creo que este tributo es muy bonito y procedente”, afirmaba Carlos Castilla, de 44 años y natural de Sarriguren, quien acudió acompañado de su hija Noa, de 6 años.
Entre los asistentes se encontraba algún que otro repetidor que ya disfrutó el día anterior del tributo al rock internacional, y no quiso perderse este homenaje a nivel nacional. “Esto es algo genial para los niños. Vinimos al concierto del sábado también. Nosotros somos más de rock que de pop, por eso algunas de estas canciones nuestra hija no las conoce, pero la vemos que está disfrutando mucho”, indicaba Beatriz Etxeberría, de 38 años, quien se trasladó desde Estella para disfrutar del concierto junto a su hija Lorea, de 3 años.
Después de una hora de canciones, tuvo lugar un bingo musical, presentado por Galindo y Holguera. En este, los asistentes debían adivinar la canción que estaba sonando y después de ello, tachar en el cartón el número que correspondía con dicha melodía. Debido a las altas temperaturas que protagonizaban el mediodía del domingo en La Ciudadela, y en un intento de agilizar el proceso, se decidió que solo se sortearía un único premio para la persona que “cantase” línea la primera. El premio consistió en una entrada doble para el Parque de Atracciones Irrisarri Land, en Igantzi. Además de ello, en colaboración con el banco Caja Rural, se sortearon tres instrumentos musicales para aquellos invitados que portasen la gorra que más gustara a los presentadores.
MEDIDAS PREVENTIVAS ANTICOVID
Para acondicionar un entorno seguro y que los asistentes pudieran disfrutar sin preocupación ninguna del espectáculo, se promovieron una serie de medidas preventivas ante la crisis sanitaria de la covid-19, como la disposición de geles hidro alcohólicos a la entrada, y la separación de metro y medio entre los asientos. Para poder soportar los casi 30 grados de temperatura, la organización del festival estuvo a disposición del público en todo momento repartiendo botellas de agua y re-ubicándolo a quienes lo pedían a lugares que tuvieran más sombra, para asegurarse de que estarían más cómodos. “Ha sido una organización estupenda. Nosotros veníamos acompañados de un bebé y teníamos las entradas para los asientos en el sol, y a la hora de cambiarnos lo han hecho perfecto”, señalaba Andrea Leache, de 36 años y de Pamplona, acompañada por sus hijas Claudia, de 3 años, y Julia, de 4 años.