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Arte

Un juego de formas con alabastro y madera

Javier Soto y Francisco Farreras muestran sus obras abstractas en la galería Fermín Echauri 2

Escultura de alabastro del artista Javier Soto que forma parte de la exposición La elegancia del arte en la expresión abstracta.
Escultura de alabastro del artista Javier Soto que forma parte de la exposición La elegancia del arte en la expresión abstracta.
Actualizada 16/05/2021 a las 06:00

El alabastro y la madera lucen con todo su esplendor en las manos del pamplonés Javier Soto y el catalán Francisco Farreras, dos artistas que transforman ambos materiales en obras de arte y que hacen de la abstracción su expresión creativa a través de esculturas, collages y relieves. Ambos son los protagonistas de La elegancia del arte en la expresión abstracta, la exposición de la galería Fermín Echauri 2 que invita a la contemplación, también a la introspección, a través de unas obras que parece que tienen poco que ver entre sí, pero que se complementan bajo el prisma de la geometría, los volúmenes y la luz.

Tanto Javier Soto como Francisco Farreras, artistas de diferentes estilos y generaciones, han encontrado su espacio en torno a la abstracción. En el caso de Javier Soto, porque le permite moverse entre el orden perfecto y el caos ante cada obra y porque considera que el arte abstracto es más para sentirlo que para entenderlo. Y en el caso de Francisco Farreras, ahora ya retirado a sus 93 años, porque pertenece a la generación abstracta de los años 50 y 60 que configuraron algunas de las tendencias artísticas más significativas a mediados del siglo XX.

SENSACIÓN DE SERENIDAD

Cuando Javier Soto habla de sus obras en alabastro, lo hace con mimo y delicadeza, las mismas cualidades con las que trabaja durante un proceso que comienza con una idea, continúa con un boceto físico de la construcción que quiere realizar y termina con la fase de corte, lijado, pulido y pegado de las distintas partes componen la escultura. Y esa delicadeza envuelve también cada una de sus creaciones de manera intencionada, pues el artista busca que el espectador sienta cierta paz frente a sus obras. “Busco que produzcan una sensación de serenidad, de introspección, que la gente se deje llevar por las sensaciones. El arte abstracto es más para sentirlo que para entenderlo. Merece mucho más la pena dejarte seducir, sentir y desinhibirte. Si a uno le emociona lo que está viendo, es suficiente”.

Las obras de la exposición forma parte de una serie más amplia en la que, bajo el título Lux hábitat, el artista hace referencia a los espacios habitados por la luz que, en su obra, son los interiores de las esculturas, un efecto que consigue trabajando sobre un cristal retroiluminado que le permite probar los diferentes efectos que produce la luz en la pieza que está creando. Además, el alabastro y la luz van de la mano de la geometría para conseguir unas obras con formas definidas en las que destacan las tensiones espaciales, las sombras y claroscuros, las vetas de la piedra, los volúmenes macizos, los espacios vacíos y los planos paralelos. “Llevo 20 años haciendo geometría y es una maravilla. Con sus formas, te permite llegar a la introspección, tanto a quien la realiza como al que la contempla pues estoy convencido de que no produce las mismas sensaciones. Al fin y al cabo, todos somos humanos y estamos hechos del mismo modo. También me permite hacer obras con un aroma arquitectónico y moverme entre el orden perfecto y el caos”.

Convencido de la abstracción y la geometría, también lo está sobre la elección del alabastro como protagonista de sus creaciones, un material que le obliga a un trabajo minucioso para evitar grietas, rayaduras o roturas y del que se ayuda con sus propias manos, sierras de carpintería japonesas, limas o lijas de agua. “Con el alabastro se han hecho infinidad de despropósitos y me satisface poder devolver su dignidad a ese alabastro sedoso, traslúcido y sutil”.

RELIEVES Y COLLAGES

Francisco Farreras atesora una trayectoria artística de más de 60 años, un tiempo en el que el artista catalán se ha mantenido aferrado a la abstracción como lenguaje artístico, si bien en sus inicios pintó cuadros al óleo y gouache de carácter figurativo, además de adentrarse en el collage y los coudrages, obras cuya base es un tablero de madera sobre el que añade diversos listones para crear un entramado y conseguir volumen ayudado por telas de algodón a menudo pintadas y cosidas entre sí. Y el siguiente cambio creativo llegó con los relieves de madera, que se convirtieron, junto a los collages, en los puntos de referencia de su obra. “Empecé con la abstracción porque lo marcó la época, que nos arrastró a una generación de artistas hacia el arte abstracto. Pero siempre me he sentido muy bien haciendo estas obras”.

El artista catalán considera que los cambios son habituales entre los artistas que necesitan explorar con nuevas técnicas y materiales cada cierto tiempo. Así le ocurrió a él que ha trabajado con madera, pero también con pintura, papel, papel de seda, arenas, etc, mientras que ha experimentado con los volúmenes y con los fondos planos. “Los procesos creativos tienen ciclos y llega un momento que te fatigas de lo que estás haciendo. No se hace por capricho, sino por necesidad”.

Las obras de la exposición se centran en los relieves de madera y los collages, unas piezas que Farreras realizó cuando todavía trabajaba, ya que lleva tres años alejado de la creación artística por motivos de salud. “Si pudiera, seguiría trabajando. Es curioso, ahora en mi retiro, tengo un sueño que se repite de forma constante. Aparezco en el estudio trabajando en un cuadro, poniendo tornillos, clavando en la madera. Pero cuando acaba el sueño, tampoco me importa no estar en el mundo del arte, pues me ha decepcionado. Se ha convertido en un circo, todo se hace con frivolidad y la gente se ha cansado. Ahora soy un señor retirado, pero sí puedo presumir de algo: he trabajado como una mula y volvería a hacerlo”.

+ ‘La elegancia del arte en la expresión abstraca’ Javier Soto y Francisco Farreras Galería Fermín Echauri 2 (c/San Antón, 6). Hasta el 30 de mayo. Horario: lunes a viernes, 10 a 14 y 17.30 a 20 horas.

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