Serie para el verano
Cuando los alemanes juegan con el tiempo
‘Dark’ es la serie perfecta para desconectar del mundo real y de sus principios más básicos


Publicado el 25/07/2019 a las 12:13
El tiempo. Ese es el argumento principal de esta serie alemana dirigida por Baran bo Odar y difundida por Netflix a partir de diciembre de 2017. La plataforma nos había acostumbrado a producciones de ciencia ficción protagonizadas por adolescentes como ‘Stranger Things’, por ejemplo, pero ‘Dark’ va mucho más allá. No importa tanto saber el qué, quién o cómo sino el cuándo.
La serie tiene lugar en la húmeda y oscura ciudad alemana de Winden, cerca de una central nuclear. Desde el primer capítulo el espectador puede observar que 'Dark' no es una serie ni ligera ni alegre porque empieza como un ‘thriller’ policiaco, pero luego descubriremos que las leyes metafísicas forman parte de la ecuación. Primer elemento perturbador: desaparece un niño y eso provoca un ‘déjà-vu’ en los habitantes del pueblo porque, treinta y tres años antes, un adolescente se había esfumado en circunstancias misteriosas. El corazón del enigma es una cueva en medio del bosque de Winden.
La serie es un milhojas de subtramas que tienen que ver con los habitantes del pueblo, quienes, tocados por la desaparición súbita del niño, empiezan a recordar antiguos secretos. Los hilos conductores juegan al despiste con la audiencia, pero el meticuloso guion no deja que nos perdamos del todo.
Lo más placentero de ‘Dark’ tiene que ver con el carácter laberíntico de la historia: un rompecabezas en el tiempo, en la memoria y en el que los personajes buscan su propio yo.