Cate Blanchett: "Las cosas más simples de la vida me hacen feliz"
La actriz estrena 'la casa con el reloj en la pared', una fantasía gótica


Publicado el 11/10/2018 a las 10:32
Con tres grandes películas estrenadas este año, Cate Blanchett es la indiscutible reina de la gran pantalla. Una mujer que cuida mucho sus apariciones públicas donde el talento se combina con un enorme esfuerzo psicológico por integrar con equilibrio todas las facetas de su vida. Blanchett es una líder, y no solo por ser protagonista de los últimos grandes estrenos de la industria del cine, sino por presidir el más reciente jurado del Festival de Cannes y convertirse en adalid del movimiento #MeToo. Esta semana estrena 'La casa con el reloj en la pared', una película de fantasía gótica que es la adaptación de la novela homónima escrita por John Bellairs.
Dirigida por Eli Roth, maestro del cine de terror, la cinta relata la historia de un niño huérfano que se muda a la casa de su tío, interpretado por Jack Black. Blanchett da vida a la vecina Florence Zimmerman, un personaje que guarda muchos secretos.
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-Este es un filme de terror para niños, una combinación difícil.
-Sí, soy madre de cuatro niños y creo que pueden enfrentar los temas que presenta la película y, además, pasar un rato entretenido. A mí, a su edad, me encantaban las películas de terror. Estamos en el mes de Halloween. Siempre he sido fan de las películas de horror, y poder trabajar con Eli Roth me pareció una gran oportunidad porque su sensibilidad en esta historia funciona muy bien.
-¿Qué fue lo que más le gustó del guion de esta narración?
-En general, siempre me han gustado este tipo de historias. Me siento atraída por filmes basados en literatura clásica con cierto halo de miedo en ellas. A mí no me gustan las películas con mensaje, mucho menos para niños. Es cierto que este filme habla de la soledad y como enfrentar la vida, pero lo hace sin dar una lección, sin promover un determinado mensaje.
-Ha dicho que quería trabajar con Eli Roth, ¿cómo ha sido el resultado?
-Fabuloso, una experiencia riquísima para mi creatividad. La cinta se ve increíble porque el diseño de producción es extraordinario. Mira los detalles. En cada rincón de la película hay un objeto raro que llama tu atención. Fue la visión de Eli y la atmósfera que creó durante la filmación lo que nos permitió trabajar divirtiéndonos a todos los actores. Eso es muy difícil de conseguir.
-Se le ve feliz. ¿El éxito le sienta bien?
-Hepburn dijo, y para mí ha servido de lección, que no lo puedes tener todo, absolutamente no, no se puede tener todo; una vida familiar completa, éxito en el trabajo, una relación estable. Pero yo he tenido suerte. Yo me considero mejor actriz desde que me enamoré y llegaron mis hijos. Siento que no podría hacer bien mi trabajo sin mi vida familiar. Son dos mundos alimentándose en sinergia: mi trabajo estimula mi vida familiar, y la simplicidad y el placer absoluto de estar con mis hijos y mi pareja, esa alegría, se refleja en mi trabajo.
-¿Está en la cima del mundo?
-Tal vez esa sea la perspectiva que el público recibe de mi imagen, pero he vivido cosas muy difíciles y, tal vez por eso, ahora parece que lo tengo todo. Sé que me enfrento a mi existencia de una forma muy saludable y muy auténtica. Entiendo el problema que supone conectar con el verdadero yo hasta convertirlo en algo importante. Lo demás es subjetivo. Cuando ves a alguien como yo, alguien en quien puedes proyectar muchas cosas puedes llegar a pensar: ellos son felices porque tienen esto o aquello, pero se está mirando en la dirección equivocada. Yo no soy feliz por razones externas. Nunca en mi vida pensé en la necesidad de buscar la felicidad a través de un premio a mi carrera o por conseguir el conjunto de ropa perfecto, o por tener dinero, o por cualquier cosa parecida. Una vida glamurosa, donde no hay nada más, conduce a un completo vacío. Es una pregunta curiosa porque entiendo como la gente podría mirarme ahora y pensar que estoy chiflada, pero la respuesta es muy complicada.
-La película habla de lo que se necesita para ser feliz. ¿Qué necesita usted?
-Me sentí mucho más feliz cuando me di cuenta de que, por cursi que parezca, descubrí que las cosas más simples de la vida me hacen feliz. Desacelerar, cocinar para mi familia, la salud de mis hijos; las relaciones que tengo me hacen feliz, y es una suerte de poder contar con hijos sanos que me mantienen conectada a la tierra. Me siento una mujer despierta. Es genial tener éxito, es genial tener dinero, no quiero negarlo. Pero sé que si me lo quitaran y tuviera a mi familia, estaría bien. He dejado de sentir el vértigo que me obsesionaba a los 20 años cuando pensaba que en la vida todo era conseguir el éxito.
-Usted se ha convertido en líder del movimiento #MeToo, ¿cree que ha llegado para quedarse o que desaparecerá?
-Las mujeres no son una minoría en el mundo, pero el estado actual de nuestra industria señala lo contrario. Las mujeres somos seres con valentía, fuerza, vulnerabilidad, sentido del humor y absolutamente reales. La intensidad, para mí, es el corazón de la vida. Creo que la industria del cine, por su propia naturaleza, es glamurosa, fantástica, espectacular, llena de alegría de vivir, de buen humor. No siempre vamos a estar en acuerdo. El mundo sería terriblemente aburrido si lo fuera. Creo que el glamur se puede disfrutar de una manera justa y equitativa.