Fallece la pintora navarra Isabel Baquedano
La artista, oriunda de Mendavia, murió el pasado miércoles en Madrid a los 82 años, 48 horas después de sentirse indispuesta
Actualizado el 10/06/2018 a las 06:00
La pintora navarra Isabel Baquedano falleció este miércoles, 6 de junio, en Madrid a los 82 años de edad, después de sentirse indispuesta dos días antes. Baquedano se ha ido con una larga trayectoria artística que arrancó en el Madrid de los años 60. En galerías, museos y escuelas de arte deja varias generaciones de pintores, que han sido influidos por su obra y por su trabajo como docente. La artista ha sido una pieza clave de la pintura figurativa española gracias a cuadros en los que el realismo de los dibujos es capaz de colarse en la imaginación del espectador. Unas pinturas en las que deja claro su dominio del dibujo y el color.
“Solo tengo una certeza: pintar es lo mejor que sé hacer”, afirmaba la pintora en 1996 durante una entrevista para Diario de Navarra. Se describía como una “pintora disciplinada”, que, a pesar de tener un mal día, era capaz de vencer la situación y seguir pintando. Lo solía hacer por las mañanas y su actividad se prolongaba hasta el mediodía, ese periodo del día en el que “estoy en mi mejor momento”, relataba entonces Baquedano.
La navarra formó a la pintora que llevaba dentro en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, entre 1953 y 1957. En ese último año comenzó su labor como docente en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona. Aunque esta profesión le quitó gran parte de su tiempo, como reconocía la pintora en el año 1989, fue clave para varias generaciones de pintores navarros. Juan José Aquerreta Maestu (Pamplona, 1946) es uno de los artistas navarros para los que el nombre de Isabel Baquedano tiene un significado especial. En 2003 le dedicaba el Premio Príncipe de Viana de la Cultura que acababa de ganar. Entonces, se refería a ella como un “ángel”, una persona que le ayudó a descubrir a los “primitivos italianos, la economía de los medios en Velázquez y los modernos primitivos”.
REALISMO URBANO
La obra de Isabel Baquedano se empezó a conocer en los círculos artísticos madrileños en los años sesenta, a raíz de una exposición que presenta en la galería Atril en el año 1963. Apareció ya en esta muestra el realismo del que va a hacer gala a lo largo de toda su carrera. Pinturas urbanas que transmiten la soledad de a través de personajes que recuerdan a los cuadros del americano Edward Hopper. Más adelante, su temática se amplió hacia temas sacros y de la mitología de la pintura antigua.
Después de su primera actividad expositiva en Atril, participó en más de medio centenar de muestras, colectivas en individuales. Destacó también por su continua presencia en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo Arco, cita a la que acudió, por ejemplo, hasta en siete ocasiones entre los años 1996 y 2004. Antes, en la edición de 1989, una de sus obras, La Anunciación, saltó a los medios de por ser la primera que compró la Fundación Coca-Cola.
A día de hoy, su obra se encuentra recogida en colecciones de varias de las entidades artísticas de mayor referencia a nivel estatal. Es el caso del Museo Centro de Arte Reina Sofía, Museo de Bellas Artes de Bilbao o el Museo de Navarra. Una de sus últimas exposiciones fue la muestra Reflexión/Inflexión: presencia de las mujeres en el Museo de Navarra, en el año 2016.