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Teatro

Pasos que cautivaron hace 24 años

La manera de narrar Julio Villar en ‘Viaje a pie’ la ruta que hizo en los años setenta por el Prepirineo ha inspirado al saxofonista Josetxo Goia-Aribe un espectáculo que se estrena el sábado. Le acompañan la actriz Marta Juániz y el músico Mixel Ducau.

Desde la izquierda, Mixel Ducau, Marta Juániz y Josetxo Goia-Aribe
Desde la izquierda, Mixel Ducau, Marta Juániz y Josetxo Goia-AribeCEDIDA
Actualizado el 14/07/2021 a las 22:13
Cogió el libro por primera vez a los 38 o 39 años, hace más de veinte, y Viaje a pie le “cautivó, tocó y emocionó”. El saxofonista y compositor navarro Josetxo Goia-Aribe rememora las escenas de la ruta hermosa y tranquila por el Prepirineo (del País Vasco a Cataluña pasando por Navarra y Aragón) que caminó en los años setenta el aventurero donostiarra Julio Villar y sobre la que escribió sentimientos, sensaciones y vivencias. “Narra desde sus apreciaciones sobre andar, estar atento, observar, vivir con pocas cosas, quedarse con los detalles pequeños. De lo simple hace un canto lírico y lleno de sensualidad, que me ha permitido ver y sentir la vida de otra manera”, añade el músico, apasionado también de la montaña. Por eso su inconsciente siempre se sintió en deuda con el autor. Hasta ahora: el sábado se estrena en el marco del Festival de Teatro de Olite el espectáculo Viaje a pie, música y teatro a partir de textos del libro y composiciones de Goia-Aribe, que compartirá escenario con el músico francés Mixel Ducau y la actriz navarra Marta Juániz.
Nacido en 1943, Villar fue un alpinista puntero que en 1966, intentado escalar la arista de Peuterey al Mont Blanc, sufrió un grave accidente -se partió una pierna y estuvo dos días colgado en la pared hasta que le rescataron- por el que abandonó el alpinismo. Tras dar la vuelta al mundo en solitario con 25 años durante cuatro y medio en un pequeño velero, regresó a las montañas y formó parte de la expedición vasca al Everest de 1974. Pero le identifica y caracteriza su alma libre, llena de sentido poético, con la que observa el mundo de su alrededor, actitud de la que surge Viaje a pie.
Y de tal manera cautivó su lectura a Goia-Aribe que entonces, en 1997, contactó con Villar para que dibujara la portada de su primer disco, Auñamendi. El espectáculo que se estrena el sábado quiere responder a aquella “generosidad” de Villar. “No nos habíamos visto desde entonces. Le he vuelto a llamar ahora, para pedirle permiso y poder utilizar los textos de su libro. Se emocionó”.
Villar caminó del Cantábrico al Mediterráneo, de Occidente a Oriente, de donde los autores clásicos consideraban que procedía la luz y la sabiduría. “Fue a buscar donde nace el sol”. Y destaca Goia-Aribe que todo lo que contó de aquella ruta “es hoy válido, como un clásico”. Porque ya entonces escribió, en prosa poética y con un estilo marcadamente costumbrista, sobre vacío demográfico en los pueblos, pérdida de la transmisión oral, austeridad y vivir con poco, disfrutar de lo regalado, estar atento a vivir y sentir.
E incluso de “valores que, con esta crisis sanitaria, han cobrando nuevo significado”, pues Villar socializaba en su travesía. “Le interesa mucho hablar con la gente mayor, preguntar, observar. Y no todo el mundo, pero creo que en esta pandemia se han podido abrir algunos sensores, poros, en la población en esta especie de socialización y acercamiento”, señala Goia-Aribe, que añade que Javier Chocarro “ha ayudado a vertebrar el espectáculo”.
Un trabajo que “busca trascender de la lectura del libro que uno puede hacer sentado en la butaca de su casa” y, a partir de la selección de textos, ofrecer otro enfoque desde el teatro y la oratoria de Marta Juaniz aderezado con música, donde se combinan piezas conocidas con otras compuestas por Goia-Aribe. “Como seres que vivimos en 2021, Mixel y yo vamos a improvisar. No jugamos con recetas musicales, sino que nos dejamos llevar. No es una música figurativa, clara, concreta, sino que está más cerca de lo impresionista, que entronca muy bien con las frases de Julio, pues les aporta un marco onírico”. Y precisamente destaca la música en vivo, no muy común en representaciones teatrales. “Este espectáculo no es un franquicia sino de nueva creación. Es un espectáculo valiente. Hay riesgo”.
Y con situaciones intimistas, otras más cotidianas y cierto humor. En definitiva, “una montaña rusa de emociones, las que refleja en sus textos Julio Villar”, que acudirá a la última actuación, el 30 de julio en Tafalla. “Hoy no sabe con qué se va a encontrar. Por él se ha hecho este espectáculo y va a ser un momento especial”.
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