Muere Faustino Menéndez Pidal, Príncipe de Viana de la Cultura en 2011
El profesor afincado en Cintruénigo desmintió en 1986 la relación entre las cadenas del escudo de Navarra y la batalla de las Navas de Tolosa


Actualizado el 21/08/2019 a las 19:41
Faustino Menéndez Pidal de Navascués (Zaragoza, 1924) falleció en la madrugada de ayer a los 94 años en su casa de Cintruénigo. Estaba casado con Inés de Navascués y de Palacio, de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos. Menéndez Pidal es conocido como una de las máximas referencias de la heráldica en España, un saber que durante décadas puso al servicio de su tierra adoptiva, Navarra, mediante publicaciones sobre la heráldica medieval del antiguo Reyno. Estas investigaciones le llevaron en el Primer Congreso de Historia de Navarra, en 1986, a desmentir la teoría de que las cadenas del escudo de Navarra hacen referencia a las que Sancho VII el Fuerte rompió en la batalla de las Navas de Tolosa (1212).
Faustino Menéndez Pidal realizó la carrera de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Escuela Especial de Madrid entre 1947 y 1952, y se doctoró en esta especialidad en la Universidad Politécnica de Madrid (1964). Dirigió la Real Academia Matritense de Heráldica Genealogía entre 1993 y 2009, momento en el que pasó a ser Director Honorario Perpetuo de la misma. Además, Menéndez Pidal era académico numerario de la Real Academia de la Historia desde 1991 y un especialista de renombre internacional en el campo de la heráldica, reconocido con varias distinciones por la Académie Internationale d’Héraldique y el Instituto Internacional de Genealogía y Heráldica. En el campo de la sigilografía, además, era experto asociado al Comité Internacional de Sigilografía, del Consejo Internacional de Archivos. Sus principales líneas de investigación fueron los emblemas heráldicos y otros signos, como fuentes para la historia, especialmente de la Edad Media.
Uno de sus principales reconocimientos fue la concesión del premio Príncipe de Viana de la Cultura en 2011, un galardón que recogió “con mucha alegría y agradecimiento” hacia el jurado y que se tomó no como un honor hacia su persona, sino “como un reconocimiento a la heráldica”.