El flamenco de Ketama y Pepe Habichuela se asoma al balcón del Ayuntamiento de Pamplona
Pepe Habichuela y Ketama presentaron un recital instrumental ayer en el Ayuntamiento


Actualizado el 23/08/2019 a las 07:22
La llama del Flameco on Fire se prendió con el embajador del festival, Pepe Habichuela, acompañado de su hijo Josemi Carmona, y sus sobrinos Juan y Antonio Carmona. Los componentes de Ketama y el maestro de la guitarra presentaron un recital instrumental desde el balcón del Ayuntamiento ayer a las 12.45 horas.
Apenas comenzaba la prueba de sonido y la plaza se estaba llenando. Muchos llegaban de la actuación de Ángel Ocray y Rafael Borja en la calle Mañueta. Con los sombreros arriba y los abanicos afuera, el público recibió a la familia Carmona con fervor. Empezó el acto con Habichuela y Juan, a la guitarra, y Antonio Carmona, en la caja. Tocaron con gran emoción y los espectadores seguían el ritmo con las palmas. A la mitad, Habichuela se levantó y lo acogieron con una gran ovación. El guitarrista puso su mano derecho en su corazón y luego le lanzó un beso al público en agradecimiento. Exclamó, “Viva Pamplona” a lo que todos respondieron con orgullo, “ole”. Luego Josemi sustituyó a Juan a la guitarra. El sonido de las cuerdas del instrumento resonaba en la plaza y el público disfrutaba de la música.
Al frente animando a Ketama con cariño y emoción estaba Conchi Medina, pamplonesa de 54 años, acompañada con un grupo de 20 mujeres y algunos hombres que estudian flamenco. La pamplonesa apoyó al festival desde sus inicios. “Colaboramos animando, participando y disfrutando. Sacándole sabor a lo que nos están dando de manera altruista”. Medina es una gran seguidora de la familia Carmona. Y está actuación fue la primera vez que escuchó al grupo solo, en su parte mas instrumental. “Hay que reconocer, que siendo los músicos que son, hagan lo que hagan va a ser buen flamenco”. No solo disfrutó de un gran concierto, sino también tuvo la oportunidad de conocer a Antonio Carmona el miércoles en la noche. Le dijo: “No te voy a decir que soy de la generación de los 80, te voy a decir que soy de la generación Ketama”.
La plaza se vació cuando terminó el concierto, todos siguieron el recorrido para asistir a la presentación de José del Tomate en el Hotel La Perla. Sin embargo, algunas se quedaron atrás, esperando que salieran los artistas. Támara Jiménez, pamplonesa de 18 años, quedo muy contenta de ver a Antonio Carmona y a la familia Habichuela en el balcón del Ayuntamiento. Y aun más encantada después de tomarse una foto con Josemi Carmona. Es la primera vez que los ve en vivo. Jiménez expresó que le gusta Ketama desde siempre, una de sus favoritas es Mencanta y Ketama toma Ketama.
Otros espectadores vienen por la música, pero también el ambiente. Naty Cia, de 57 años y de Urritzola-Galain, asistió al festival por tercera vez. “Sigo desde hace años el flamenco, lo siento y me gusta”. Lo que más le atrae es el sonido de los instrumentos: “el cante, la guitarra y la caja”. Cia opinó que son necesarios eventos como este que ofrecen una mezcla de culturas. “Tendrían que haber más porque invita a la gente ver otras cosas y no encerrarse”.
Y es que era inevitable, todo el que pasaba se detenía a sentir la pasión del flamenco. Egla Figueroa, venezolana de 60 años, y Mercedes Parraga, de 40 años se acercaron después de escuchar el murmullo del público que esperaba que comenzará el acto. No solo fue su primera vez en el Flamenco on Fire, sino también la primera vez que escuchaban un interpretación autentica de flamenco. “Nos asomamos porque desconocemos y tenemos la curiosidad de aprender sobre esta cultura, las personas y lo que ocurre en estas calles”, expresó Figueroa. Las dos esperan poder participar en el resto de las actividades del evento.
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