Y por fin, la atmósfera explotó

Publicado el 04/10/2013 a las 08:07
Hasta la tarde de ayer jueves y a lo largo de los últimos días, la atmósfera día tras día se ha ido cargando de calor y abundante humedad, estos factores nos están pasando factura en las últimas horas. Hemos tenido varios días con temperaturas máximas rondando los 25/30 grados y vientos del sur que nos han llegado con más humedad de lo que suele ser normal con este tipo de vientos. Durante las noches, las temperaturas apenas han bajado y hemos tenido temperaturas mínimas cercanas a los 20 grados.
Sumando todos estos factores, estaba bastante cantado que a la más mínima inestabilidad que nos llegará en los niveles medios y altos de la atmósfera, las intensas tormentas estaban más que aseguradas.
Una profunda vaguada en niveles altos de la atmósfera se aproximó a Navarra el miércoles, y ya nos dio este día algún aviso de lo que 24 horas más tarde podría ocurrir. En la localidad amescoana de Larraona se registraron 34 litros por metro cuadrado debido a la intensa tormenta del miércoles.
Ayer jueves, esta vaguada de aire frío nos tocó ya de lleno con su flanco más oriental, siendo la zona oriental de las vaguadas o la parte delantera de las mismas, donde siempre se producen los fenómenos tormentosos más intensos. Al encontrarse este aire frío en altura, todo el calor acumulado que teníamos de los últimos días, más la elevada humedad que teníamos en la columna vertical de aire, el desaguisado tormentoso estaba servido. Bajo mí punto de vista, en esta ocasión, el factor más determinante ha sido la muy elevada humedad que teníamos en la columna vertical de aire, siendo este un ingrediente clave para la formación de tormentas.
Desde la tarde/noche de ayer jueves, y hasta al menos las primeras horas de hoy viernes, las tormentas, unas tras otra, han sido las grandes protagonistas de la meteorología en Navarra. Destaca la que se produjo en Tafalla a eso de las 21.00 de la noche, dejando la friolera de 50 litros por metro cuadrado en tan solo 50 minutos. Se trató de una tormenta que en meteorología no se le podría denominar torrencial, ya que para ello tendría que haber alcanzado los 60 litros en una hora. Sin embargo, sí que alcanzó intensidades torrenciales de forma clara, ya que se llegaron a medir hasta 26 litros por metro cuadrado en tan solo 10 minutos. Una intensidad de precipitación "brutal".
Hay que dar un tirón de orejas a la Agencia estatal de meteorología (AEMET), que ayer jueves tenía en alerta amarilla en el Pirineo y zona centro por 20 litros en una hora y 40 en 12 horas. Debía de haber estado puesta la naranja de 30 litros en una hora, que la AEMET la activó entrada ya la noche, cuando el lío estaba ya montado hacía rato. Y en esta ocasión no será admisible decir que tan solo fue en una zona muy localizada donde se dieron estas cantidades de lluvia. Otros puntos como Remendia o Izalzu sobrepasaron con creces los umbrales de alerta naranja.
En cuanto a la previsión de hoy viernes, continuaremos con cielos bastante grises que dejarán chubascos y tormentas que en la primera mitad del día todavía podrán ser fuertes o muy fuertes. A lo largo de la tarde y por la noche, las precipitaciones irán perdiendo intensidad y frecuencia, tendiendo a desaparecer al final del día. Las temperaturas máximas van a rondar los 18/23 grados de media. Los vientos del sureste flojos.