El sensacionalismo de los termómetros callejeros

Publicado el 02/08/2013 a las 09:49
Se trata de un tema viejo y que viene de muy atrás, pero hoy quería hacer hincapié sobre él.
En las calles de las distintas ciudades de nuestro país existen termómetros que indican la temperatura. Esos termómetros normalmente funcionan bien y generalmente nos indican la temperatura real que miden, pero en meteorología y climatología sus datos no tienen valor alguno. Suelen estar instalados por los distintos ayuntamientos o, en algunos casos, en las farmacias. Como digo, por lo general suelen medir bien la temperatura pero en ningún caso miden la temperatura real del aire. Están totalmente influenciados por las cercanías de los edificios, el asfalto, el humo de los coches, etc. Y lo más importante es que reciben de forma directa los rayos solares. Todos estos factores son auténticos liberadores de calor, que lo que provocan es inflar la temperatura real del aire en algunos casos hasta en 7/10 grados.
En Pamplona, hace unos cuantos años, el ayuntamiento de la ciudad tenía colocados unos termómetros callejeros de color verde que en los días de verano con más calor solían dar entre 5 y 10 grados más de la temperatura real del aire. Después, se procedió a cambiarlos por otros de procedencia británica, que son los que tenemos a día de hoy, y que son mucho más rigurosos y de más calidad que los que comentábamos anteriormente porque tienen una sonda exterior camuflada de los rayos solares. A pesar de todo, los que tenemos actualmente siguen marcando del orden de 1/5 grados de más.
Es una lastima que en multitud de medios de comunicación utilicen estos termómetros como forma de hacer sensacionalismo, que en algunos casos se hace ya muy repetitivo. Y lo que es peor, que den por buenas y oficiales las temperaturas de estos termómetros.
Hace ya decenas de años la organización mundial de meteorología (O.M.M) implantó la forma oficial de medir la temperatura real del aire, que es como se hace en los distintos observatorios meteorológicos y climatológicos de todo el mundo. Oficialmente, la temperatura debe de medirse con un termómetro situado en el interior de una garita meteorológica. Estas garitas son como una especie de cajas hechas con madera de pino y pintadas de color blanco para que no se recalienten. Además, deben tener lo que se denomina como "doble persiana", para evitar la influencia de los rayos solares, y también tener unos orificios abiertos de unos 3 cm para que el aire pueda entrar e incidir sobre el termómetro. Finalmente, y para que ya todo este en su sitio, estas garitas, a poder ser, deben de estar sobre hierba, para evitar la incidencia del calor que desprende el suelo, estar situadas a un metro y medio del suelo y, a la vez, estar orientadas hacia el norte.
En esta foto a la izquierda de la misma, podemos observar la garita que comentamos, acompañada también por una estación meteorológica automática (Davis), un pluviómetro manual y un termómetro de temperatura a 15 cm del suelo.