Estefanía Sacco tras los pasos de su maestra, Pilar Idoate

Publicado el 14/06/2018 a las 12:53
Estefania Sacco acostumbra a cantar mientras cocina y se define como una persona "decidida, convencida de sus proyectos y segura en sus valores". Apasionada de los fogones desde niña, dejó hace dos años Rosario, su ciudad natal en Argentina, siguiendo el sueño de convertirse en chef en Europa y con el objetivo de aprender todo lo que pudiera de los mejores restauradores del viejo continente. Apenas tenía 25 años en ese momento pero decidió seguir el impulso de su intuición y de su vocación por la cocina. Ya desde niña disfrutaba aprendiendo de su papá o de su abuelo italiano las recetas de helados y postres con los que sorprendía a todos. Hoy, esta joven argentina forma parte del equipo del Restaurante Europa y es mano derecha de Pilar Idoate, chef y estrella Michelin, auténtico referente de la gastronomía navarra.
En el camino, antes de llegar a Navarra, un primer trabajo en Italiadonde aprendió los secretos de la gastronomía de ese país en uno de los restaurantes-pizzería más antiguos de la ciudad de Faenza, se hizo con el idioma y logró la ciudadanía italiana por su ascendiente paterno. Luego llegaría la aventura de trasladarse a Mallorca donde tuvo ocasión de trabajar en un restaurante llamado Buscando el Norte. Quizá ese nombre fue una premonición porque, a los pocos meses recibió una oferta de trabajo del Restaurante Europa de Pamplonaen cuya página web encontró la fotografía de un viejo amigo suyo de la Asociación Navarra de Rosario que había viajado a Pamplona unos sanfermines, poco antes de fallecer. Ese fue el detonante que hizo que se decidiera a solicitar aquel trabajo, guiada por una especie de intuición en forma de corazonada. Dos días después, Juan Mari Idoate la llamó y le ofreció un contrato en prácticas en el Europa. Hoy, Estefanía forma parte del equipo estable del restaurante y es una de las personas de confianza dentro del equipo de Pilar Idoate. Esta es su historia en forma de entrevista.
Sopa de Letras: Cómo te defines a ti misma y cómo ha sido tu camino hasta llegar a Navarra?
Estefanía Sacco: Me considero una cocinera y pastelera alegre, muy apasionada de mi trabajo. Me defino como una persona decidida, convencida de sus proyectos y segura en sus valores. Sincera y muy responsable. Voy por la vida con un lema: intento ser la clase de persona que me gustaría conocer. Llevo poco más de dos años fuera de mi país, Argentina. Llegué a Italia para obtener mi ciudadanía italiana, por descendencia paterna. Conseguí mi primer trabajo en un restaurante de cocina tradicional italiana Faenza (Ra) y allí aprendí el idioma, la cocina de Italia. Tras un año y medio trabajando allí recibí un llamado de las tierras españolas, más precisamente de una de sus hermosas islas, Mallorca, desde un restaurante muy reconocido por sus pintxos llamado "Buscando el Norte".
Unos meses después, en una de mis tardes libres me llegó un email con una oferta de trabajo del Hotel Restaurante Europa Pamplona que picó mi curiosidad... pocos días después estaba en Navarra dispuesta a realizar un stage en la cocina de Pilar Idoate. Con intuición y una señal en el corazón sentí que allí tenía que estar.
SDL: Hubo alguna razón especial que te animara a trasladarte a Pamplona?
ES: Señales del destino.. Encontré Pamplona así como te cuento, por causalidad, solo por ver una oferta online y gracias a seguir mi instinto de confiar en las señales que me guían. Y de tener un embajador personal, Juan Mari Idoate, quién se ocupó de mí y me asistió desde antes de llegar aquí hasta hoy. Y aquí me encuentro desde diciembre en la ciudad que me adoptó y que me enamoró desde el primer día en que llegué.
SDL: De dónde viene tu profunda pasión por la hostelería y por la gastronomía?
ES: Esto es una herencia paterna. Mi abuelo fue quien inició la saga con el primer negocio que abrió al inmigrar a Argentina. Una heladería. Desde entonces ha tenido solo negocios gastronómicos y mi padre siempre ha sido cocinero por hobby, heladero artesanal como su padre. Y muy soñador.
Sin dudas me trasmitió todo este amor que tenía y tuvo por la cocina hasta antes de partir. Me crió viendo programas de cocina, llevando todo a la práctica desde pasteles, pescados, platos típicos, postres y hasta ,me enseñó cómo cocinar carnes a las brasas. Su gran sueño siempre fue tener su propio restaurante. Una enfermedad terminal no le permitió cumplirlo, pero sé que hoy lo vive conmigo desde algún lugar.
SDL: Lo mamaste desde niña así que imagino que siempre quisiste dedicarte a esto.
ES: Sí, en todos mis recuerdos estoy desde muy pequeña dentro de la cocina, con mi mamá, abuelas y papá queriendo ayudar. Y cuando me dejaban, inventaba recetas de galletas o panes, y luego les hacía probar a todos. Fue una vocación anunciada. Recuerdo que les decía a todos que lo mío no estaría entre libros, estudios extensos y largos años de carrera. Sí en cambio entre ollas, fogones y delantales.
SDL: Cómo ha vivido tu familia tu marcha de tu país y el hecho de que tuvieras tu vocación tan clara?
ES: Bueno, esa es una pregunta complicada. La realidad es que ha sido difícil y duro para todos ellos, se que han sufrido bastante mi partida, a pesar del orgullo y satisfacción de verme con tantas fuerzas de querer alcanzar mis objetivos, sé que una tristeza los invade por no poder compartir juntos cada uno de estos pasos. Son sentimientos encontrados, felicidad y angustia al mismo tiempo. Conscientes de no poder cortarme las alas en algo que yo siento con mucha claridad. Una vocación que simplemente nació conmigo, me describe y caracteriza. Hoy, dos años después, sin duda me extrañan. Pero sé también que se encuentran tranquilos y felices de verme crecer y superarme día a día.
SDL: Qué fue lo que más te costó dejar al salir de Rosario?
ES: Absolutamente toda mi familia, mis amigas y sin dudas mi ahijada que es una sobrina pequeña a la que siento como una hija.
SDL: Y lo que más echas de menos de tu ciudad?
ES: Toda su gente y todo lo que eso supone: asados los domingos, las tardes de mates, las visitas a cualquier hora en casa, salidas con amigas, tiempo en familia. Las costumbres en argentina siempre pero siempre están rodeadas de una multitud.
De aquí mi enamoramiento con Pamplona, ciudad que me regaló mucho más que un trabajo. Una familia, los hermanos Idoate, que son únicos. Son grandes empresarios ya lo sabemos, pero no tienen empleados, tienen una enorme familia, a la que cuidan mucho. Así que vivirlo desde acá es como tener una segunda madre Pilar, tíos y primos. Así me hacen sentir.
SDL: Que crees que harías ahora en argentina si no hubieras venido a Pamplona?
ES: Quizás seguiría trabajando en la misma empresa donde me han dado la posibilidad de desarrollarme y crecer hasta tener a cargo la cocina de una cadena de hoteles donde obtuve mi mayor experiencia en gastronomía y hostelería. Sin embargo, no hubiera podido en tan poco tiempo lograr el perfeccionamiento que hoy me brinda la cocina europea, pudiendo trabajar con los pioneros de la gastronomía.
SDL: Que valoras como positivo de Pamplona y Navarra?
ES: De todos los lugares en los cuales viví, sin duda Pamplona es la ciudad más hermosa. Inigualable en todos sus espacios, sus parques, sus bares, su música, la seguridad con que se vive y el orden que posee la hacen muy especial. Vivo en el casco viejo y cada calle me muestra la cultura de Navarra y ahora con la emoción a flor de piel con la llegada de los Sanfermines. Destaco la tranquilidad que se respira, fruto de la generosidad de sus habitantes.
SDL: Seguro que no todo es bueno, dime algo que no te guste tanto de esta tu nueva tierra de adopción.
ES: Tengo que decir que hay una sola cosa que me ha costado acostumbrarme, pero que no considero ni siquiera negativo y es que me he mojado no menos de 20 veces por sus calles. Hoy día el paraguas va siempre conmigo.
SDL: Cómo vives tu profesión? Cómo es tu día a día en el restaurante Europa?
ES: Mi profesión la vivo intensamente. Me considero muy afortunada de trabajar en lo que amo, lo disfruto felizmente. Muchísima dedicación, tiempo y responsabilidad es lo que le brindo día a día sin importar jerarquía o remuneración.
Estoy aquí para realizar prácticas durante 3 meses y luego de 5 días en los que Pilar me vio desenvolverme sin más me pidió que me realizaran un contrato. Quince días después ya pertenecía a su equipo fijo de cocina y al mes siguiente ya tenía la partida de carnes bajo mis manos y al lado exactamente una maestra inmejorable, que no para de enseñar, corregir y ayudar a cada una de las personas que llegan a su casa sin importar el grado de experiencia o conocimientos que traigan.
SDL: Es fácil trabajar con grandes referentes de la hostelería navarra como Pilar Idoate y su equipo?
ES: Te diré que pienso que lo fácil aburre y dura poco. Trabajar con la familia Idoate es muy desafiante. A mi me llena de satisfacción ser parte de el equipo de una mujer con todas las letras como mi Chef Pilar. A pesar de los nervios o el estrés que pueda generar, como en cualquier trabajo. Hay que tener en cuenta que el nivel de perfección que Pili logró y alcanzó hace mas de 25 años con una estrella Michelin hay que mantenerlo diariamente y esto hace que sea más interesante todo. Un desafío, una responsabilidad, un deseo y un respeto con mayúsculas.
SDL: Cuáles crees son las claves para triunfar en este sector?
ES: Desde mi punto de vista los triunfos son muy amplios si se vive con pasión. En lo profesional aquellas personas que realmente se encuentran apasionadas por lo que hacen, seguramente sientan como yo que no trabajan ni un solo día. En hostelería y gastronomía las fortalezas sin dudas son una gran pasión: tener humildad, mucha paciencia, ganas de aprender, carácter y compañerismo. Y todo esto en dosis altas. Lo demás llega solo. Y digo que es amplio porque triunfar no solo debemos relacionarlo con lo profesional o económico, mis padres me enseñaron a triunfar como ser humano, como familia por el amor y por los valores que nos inculcaron y nos unen.
SDL: Crees que la importancia que damos en esta tierra al buen comer ayuda a que este sector sea tan valorado?
ES: Totalmente.. no es en vano está el hecho de que los navarros seáis los padres fundadores de una de las mejores cocinas del mundo, pioneros y maestros en lograr transformar alimentos de una manera simplemente maravillosa. Aún 7 meses después de llegar a Navarra me sigo asombrando del sabor indescriptible que encuentro en sus platos, los productos de esta tierra, en 27 años no he comido los tomates, los espárragos, las alcachofas, los pimientos y tantos otros productos frescos que con un poco de magia de las manos que lo tocan hacen sentir algo inolvidable.
Sus productos, su cocina, el sabor y la combinación de todo esto es trascendente y lo será eternamente.
SDL: Ves bien el auge de los programas de televisión tipo Masterchef que han lanzado este mundo a la fama?
ES:Más de una vez quise participar en ellos jajaja... Los veo y me divierten pero profesionalmente hablando se muestra una cara de la gastronomía que no es 100% real llevada a la práctica. Aquellas personas que aún están en plena formación y siguen mucho en el programa, cuando llegan a una cocina real se frustran un poco, y eso es triste. Cada vez hay más "chef " amantes de la televisión y menos cocineros queriendo aprender a hacer que lo que toque sus manos haga feliz a otros.
SDL: Eres encargada de carnes en el Restaurante Europa, pero en el futuro Qué tipo de trabajo te gustaría a ti poder desarrollar?
ES: Bueno, de momento tengo aún mucho que aprender aquí, pero tras mi paso por Italia con primeros platos y pescados, ahora en España estoy con carnes de todo tipo. Me gustaría más adelante retomar la pastelería, que también me encanta como para no dejarla olvidada.
SDL: Está en tus planes seguir formándote en Francia?
ES: Llevo 6 años con un tatuaje en la muñeca de mi brazo derecho: Cocina en español. Cucina en italiano y Cuisine en francés. Puede que la vida continúe indicándome por donde ir...
SDL: Una última cosa, Estefanía: Cómo ves el futuro de la gastronomía y la hostelería, en general?Hacia dónde vamos?
ES: En general trato de no detenerme a pensar lo que pasará en el futuro para poder vivir más presente el día a día. Lo que descubro es que hay cada vez más cosas por aprender, conocer, más temas en los que involucrarse. ¡La cocina de vanguardia es una pasada! pero el motor de todo son las raíces, pienso que todos los cocineros de hoy nos deberíamos centrarnos en encontrar un justo equilibrio entre estas cosas. Y vamos a donde sea pero sin olvidar que alimentamos a muchísimas personas: llenemos estómagos pero tocando el alma y corazón de cada uno de ellas.