Un reencuentro de cine con Diego Fandos

Publicado el 21/09/2017 a las 12:28
Todo comenzó en el cine Avenida de Lerín. Allí acudía Diego Fandos cada domingo cuando era un niño, dispuesto a sumergirse en un espacio mágico que cada semana le ofrecía la posibilidad de vivir otras vidas y explorar mundos diferentes. Después estudió periodismo y descubrió que, a través de las palabras y de su particular mirada, podía dar vida a su propio universo creativo. Hoy, Diego Fandos es profesor de la Escuela de Cine de Praga.Dirige, escribe sus propios guiones, cuenta en su haber con menciones y reconocimientos internacionales, y ha publicado el libro de relatos titulado 'El libro de los amores limón'.
El primer recuerdo que tengo de Diego Fandos es el de un chico alto, serio y amable que se sentaba delante mío en clase. Los dos teníamos 13 años por aquel entonces y estudiábamos primero de bachillerato. Continuamos siendo compañeros y amigos durante todo BUP y COU, pero además seguimos juntos y compartimos amigos y buenos momentos en la universidad, en la Facultad de Periodismo. Después, la marea de la vida nos llevó a cada uno a un puerto y prácticamente nos perdimos la pista.
Diego tenía y tiene el don de llevarse bien con todo el mundo. Su carisma está en su serenidad, en su humor inteligente y sosegado y en su gran capacidad creativa. Probablemente han sido éstas algunas de las cualidades que le han llevado a dirigir varias producciones cinematográficas, a ejercer como profesor en la Escuela de Cine de Praga y a labrarse una carrera con nombre propioen el apasionante mundo del cine.
Hace unas pocas semanas nos volvimos a encontrar de forma casualen el control de aduanas del aeropuerto de Barcelona. Con los zapatos en la mano, las maletas a rastras, sin cinturón y en medio del guirigay de pasajeros, los agentes del control asistieron atónitos a nuestro abrazo de reencuentro. Diego iba a Praga y yo a Riga, pero tuvimos tiempo suficiente para tomarnos un café juntos, ponernos al día de nuestras vidas y adelantar esta entrevista:
Sopa de Letras: Cómo se podría definir en palabras tu personal forma de ver el mundo?
Diego Fandos: Difícil pregunta... Hace poco uní los títulos de tres de mis últimas producciones: "La estrella", "Cosmos", "Aurora"... estos tres trabajos hablan de realidades muy concretas, pero en los tres hay una cierta conexión con un "algo más"... supongo que tal vez identifique la naturaleza a gran escala como una especie de absoluto al que suelo conectar las realidades cotidianas de mis personajes. En "La estrella" lo hice en forma de comedia. En los otros dos, bajo un prisma más dramático. Incluso en "Under pressure" hay también una importante referencia a ese "algo más".
SDL: Qué es lo que te inspira? Qué llama tu atención a la hora de crear?
DF: Situaciones que resulten diferentes y que al mismo tiempo puedan ser representativas de la época en que la ocurrieron o que puedan tener su reflejo en la actual. Últimamente me ha llamado mucho la atención el crimen de Gaztelu, que apenas conocía y del que estoy leyendo un poco ahora. O la historia de Helen Duncan, la última mujer acusada por brujería en el Reino Unido... su juicio no tuvo lugar en el s.XVII ó XVIII... fue en 1944. Ambos sucesos tienen una gran particularidad en sí mismos, pero al mismo tiempo pueden reflejar en gran medida a sus sociedades, aunque parezcan casos aislados.
SDL: Los lenguajes son importantes porque son distintas aproximaciones para llegar a un mismo lugar. Te sientes más cómodo en el lenguaje audiovisual o en el literario?
DF: En el literario tú controlas todo. En el audiovisual dependes de más gente que -la verdad sea dicha- suele mejorar lo que tú habías escrito en papel. Escribo prosa desde que tengo uso de razón y me siento mejor en este ámbito. Al cine llegué ya con cierta edad.
SDL: Cuándo recuerdas que empezó tu vocación como cineasta?
DF: Soy de Lerín, recuerdo con nostalgia y emoción las tardes en que -siendo niños- íbamos al cine Avenida, en mi pueblo. Era meterte en un mundo mágico... Ya cuando esperabas en la cola para comprar la entrada, había una bella ansiedad mientras mirabas las fotografías de algunas escenas que iban a aparecer en la película. Después era pasar al vestíbulo y luego por fin entrábamos todos a la gran sala... Las luces se iban apagando y allí aparecían Ghandi y sus 300.000 extras, que llegaron a Lerín una tarde de otoño. También mi padre solía llevarme al cine en Pamplona o Valencia: "La guerra de las galaxias", "ET", "Los héroes del tiempo"... Pero lo de hacer cine, ni me lo planteaba. Me gustaba contar historias, pero siempre por escrito.
Sin embargo, estando en la universidad me junté con gente a la que nos atraía el cine y rodamos un cortometraje. Fue la primera vez que pensé, "por qué no?". Pero sí, la semilla se había plantado antes.
SDL: Qué es lo que ha supuesto para ti un mayor reto?
DF: Cuando fabricas mil salchichas al día, la primera salchicha es igual a la última. Día tras día. Semana tras semana. Así durante años. Y en Navarra eternamente, por nuestras tradiciones y valores inalterables. Pero cuando intentas crear un corto o un largometraje, cada proyecto es un nuevo mundo y cada vez que empiezas lo haces desde la nada: nuevos actores, nuevo equipo, nuevas localizaciones... ahí radica la dificultad.
"Cosmos" obviamente fue el proyecto de mayor tamaño, pero también había un gran equipo detrás, entre todos se hizo un trabajo honesto, serio y, para muchos espectadores, gratificante.
SDL: "Cosmos" en 2008 fue de alguna forma tu bautismo en la gran pantalla, pero recientemente "Aurora" te ha dado un reconocimiento internacional que seguramente continuará con tus próximos proyectos cinematográficos. En qué estás trabajando?
DF: Ahora ando con mi primer guión de largometraje de "género": "Broken light", un thriller del que quisiera tener una segunda versión en Navidad. También espero publicar pronto un libro sobre cómo escribir cortometrajes. Y he empezado con una novela, pero la verdad, no me llega el tiempo. Sabes dónde podría comprar dos kilos de semanas?
SDL: Como surgió escribir 'El libro de los amores limón'?
DF: Tenía varios relatos premiados en torno a los años 1999 y 2000. Pero dejé la literatura porque me metí con los guiones. Sin embargo, hace cinco años un grupo de amigos montamos "Las Noches Cortas de Praga", un grupo literario dedicado a promover la lectura y escritura en español en la capital checa. Nos reunimos mensualmente y ya llevamos 59 ediciones. Y una de las tareas es escribir un relato cada mes, y llevarlo a las reuniones para comentarlo. De esta forma, volví a la literatura, y escribí algunos cuentos que no me disgustaban. Los junté con los del año 2000 y así surgieron "Los Amores Limón". Conocí a Nieves García Arano y Ediciones Eunate los publicó. Las ventas fueron bien en Navarra. Ahora se puede comprar online en La Casa del Libro por 5 euros.
SDL: Qué queda del joven que estudió Periodismo hace aproximadamente tres décadas?
DF: Como dice Springsteen, “Lo más difícil tras perder la inocencia es conservar tu idealismo.” Quiero pensar que me queda el idealismo.
SDL: Vives en Praga, una ciudad maravillosa. Lo es de verdad para vivir día tras día?Como es tu vida allí?
DF: Praga es increíble. Después de 12 años aquí me sigue sorprendiendo y continuo alimentándome de su increíble energía. La vida diaria resulta muy agradable: vivimos al lado del centro, voy al trabajo en tranvía y desde la ventana veo a los cisnes volando mientras leo un poco; los viernes juego a fútbol; saco al peque a pasear por parques con ardillas; frecuentamos los bares y cafés... y todo esto sin ruido.
Tengo la gran suerte también de trabajar en una escuela de cine que me permite mantener vivo el sueño del cine e intento transmitir este sueño a los alumnos, especialmente a los que realmente quieren vivirlo. Hemos tenido ya a dos ex-alumnos en Cannes, otro en Venecia, otro anda por Netflix, etc... Cuando logramos comunicarnos la energía, cuando los profesores se la transmitimos a ellos y ellos nos la transmiten a nosotros... es una experiencia magnífica. Y pasa muchas veces. Cuando la clase es sólo una clase, entonces resulta aburrida para todos.
SDL: Y desde esa perspectiva, Cómo se ve el mundo..?
DF: El mundo supongo que se ve como desde España. Hay muchas desigualdades todavía, pero creo que día a día se van paliando, a veces más a veces menos... todavía queda mucho por hacer. Con mis películas y mis clases intento contribuir en la medida de lo posible, que es poco, pero por ejemplo a veces les digo que no hace falta que aparezca una pistola para tener una buena película. Le dijo eso algún profesor a George W. Bush? Creo que no. El otro día mis compañeros norteamericanos hablaban de la cotidianidadde la presencia de las armas en la vida de los ciudadanos de los Estados Unidos... a veces como meros ornamentos... pero siempre ahí... Me entró miedo.
El tema curioso es cómo se ve España. Una de las razones por las que me vine a Praga es que no entendía -y me molestaba, y me sigue molestando- el ruido constante y gratuito que se genera en nuestro país. Cuando hablo de ruido lo hago en sentido concreto y metafórico. Somos expertos en crear problemas donde no los hay. Deberíamos exportarlos a la fosa de las Marianas o al satélite Deimos, pero nos los comemos todos nosotros. No sabemos apreciar lo que tenemos ni evaluar las diferentes realidades. Desde fuera nos entienden y nos quieren mucho más que nosotros a nosotros mismos. Nos sobra lo que los balcánicos llaman "inat". Así te contesto sobre el país. Hay que saber dónde se va, es una vergüenza que no haya pactos nacionales por temas tan básicos como el paro, educación, horarios, natalidad, energía... Sinceramente, creo que la solución es sencilla: educación, positivismo y amplitud de miras. El problema es que siempre entran en juego las discusiones partidistas y ahí se rompe la baraja. No tiene por qué ser lo mismo "valores democráticos" que "democracia partidista" como sistema. Los valores democráticos deben ser innegociables.