Alberto Villamandos y la conexión cultural Kansas City-Pamplona

Publicado el 30/03/2017 a las 18:59
Cuando te separan 7.500 kilómetros de tu tierra, la palabra croqueta puede dar lugar a una oda con su sola mención. Lo sabe bien Alberto Villamandos, un pamplonés que desde hace once años vive en Missouri donde es profesor de literatura española en la universidad de Missouri-Kansas City. Una ciudad que, curiosamente, no nos es tan lejana puesto que se trata del lugar dondeHemingway trabajó como periodista para el Kansas City Star antes de irse a la I Guerra Mundial.
Esta semana, el blog se vuelve viajero y Alberto Villamandos nos demuestra que, además de ser un magnífico embajador de nuestra cultura, se ha convertido en un observador y analista privilegiado de lo que ocurre en ese rincón del mundo. En la siguiente entrevista nos da interesantespistasque nos ayudan a ponernos en la piel de un navarro expatriado, además de ofrecernos poderosas clavespara entender a la juventud americana de hoy en día.
1- Qué hace Alberto Villamandos en Kansas City, tan lejos de Pamplona?
Si me lo hubieran dicho de adolescente en mi barrio de San Jorge o cuando estudiaba en Ottawa (Canadá), habría puesto la misma cara de extrañeza. Llegué por una entrevista para enseñar literatura española en la Universidad de Missouri-Kansas City, y la química fue instantánea: la gente, tan cercana y tan simpática, una ciudad en plena expansión y con una vida cultural tan intensa. Once años después sigo encantado.
2- Qué es lo que más se echa de menos teniendo un océano de por medio?
La familia, los amigos, por supuesto. La tecnología ayuda, pero no hay nada como la presencia, el poder tomarte algo y hablar y hablar y hablar. Echo de menos la vida de barrio y las calles ideadas para los peatones. Kansas City, a diferencia de Nueva York o San Francisco, es una ciudad hecha para los coches, aunque eso se está intentando cambiar poco a poco. Es un cambio mental y social que requiere un gran esfuerzo (nociones de seguridad, de diferencias de clase y raza), pero las autoridades y las comunidades se han dado cuenta de que crea calidad de vida.
Me preguntan por la comida, y la verdad es que uno adquiere gustos nuevos y los mezcla con los anteriores. Que no hay jamón? ¡Pues prosciutto! Es interesante ver cómo uno encuentra lo familiar en las tiendas italianas y árabes, pero también acaba convirtiéndose en familiar el mole poblano y la mantequilla de cacahuete. ¡Qué le vamos a hacer!
3- Háblame de la palabra croqueta. Y te lo pregunto unos días después de que se haya celebrado un certamen sobre este manjar en Pamplona. Certamen que me consta te ha hecho recordar las delicias culinarias de la tierra.
Belén, ese es un golpe bajo, teniendo en cuenta que el primer premio se lo tenían que haber dado a mi madre, que hace las mejores croquetas del mundo mundial. Ya lo decía Bécquer,
"Por una mirada, un mundo;
por una mirada, un cielo;
por una croqueta... yo no sé
qué te diera por una croqueta"
4- Existe una conexión cultural Kansas-Pamplona? Y si es que sí, en qué consiste?
La conexión más evidente de Kansas City (que por cierto, está en el estado de Misuri) con España es Sevilla. Son ciudades hermanas desde los años sesenta, y un promotor urbanístico construyó todo un barrio comercial, llamado Plaza, con casas de "estilo español", azulejos, una réplica considerable de la Giralda y fuentes. Tal vez la conexión más estrecha con Pamplona sea a través de Hemingway, que trabajó como periodista para el Kansas City Star antes de irse a la I Guerra Mundial. Hay una pequeña comunidad de españoles que está creciendo últimamente porque la empresa que construye el nuevo tranvía, que está teniendo por cierto mucho éxito, es española.
5- Cómo es ser profesor de literatura en los Estados Unidos?
Las clases de literatura van de la mano de la historia y la lengua. De España suenan sobre todo los Reyes Católicos, la Inquisición y Colón, así que me sirvo de los diferentes textos literarios para hablar del contexto en el que surgen (Romanticismo, Guerra Civil, Transición, etc.), e intentar que vayan más allá de ideas preconcebidas. Es importante la lectura en clave nacional, pero busco también que los estudiantes conecten a un nivel personal, hacerlo relevantes para ellos. Me llama la atención cómo cada vez que leemos en clase La casa de Bernarda Alba, Don Juan Tenorio, o Nada, de Carmen Laforet, lo viven de una manera muy cercana, se emocionan, se ríen, se sulfuran. Es el poder innegable de la literatura.
6- El concepto literatura (o el concepto cultura) es el mismo en los Estados Unidos que aquí o tiene allí sus propias connotaciones?
Al enseñar en la universidad, uno se deja llevar por la tradición y el canon, por lo que nos han enseñado tradicionalmente como los clásicos, pero luego uno se da cuenta de aspectos que antes no veía. En una aula multicultural, enseñar a Pío Baroja, un autor que admiro profundamente, resulta más complicado cuando se advierte la cantidad de referencias antisemitas que incluyen sus novelas. Es un clásico? Sí Podemos criticarlo? Yo creo que también, como también podemos hablar de la ternura de Galdós hacia sus personajes más vulnerables, la literatura tan interesante de Carmen de Burgos, o el humor en las novelas de Rosalía de Castro. El concepto de literatura o cultura abarca campos diversos, y por eso en el hispanismo norteamericano usamos como materiales de análisis tanto música, comics o cine como novelas, teatro o poesía.
7- Qué libros interesan a los universitarios que son tus alumnos?
Una vez enseñé un curso sobre novela criminal, con autores como Vázquez Montalbán, Leonardo Padura, Marco Denevi... Creía que al tratarse de un género de gran difusión estarían muy familiarizados con él. Pues no. Incluso tuve que pedirles que leyeran El signo de los cuatro de Conan Doyle ¡porque muchos no habían leído a Sherlock Holmes! No sé muy bien, la verdad, qué leen. Creo que se da un corte brusco en la adolescencia, cuando se deja de leer la novela juvenil y de fantasía. Es culpa sólo de la tecnología? Es difícil de decir. Eso sí, cuando les presentas una novela en su contexto y personajes con fuerza la disfrutan enormemente, y años después todavía se acuerdan de Julia, de Ana María Moix o de Pedro Páramo, de Rulfo. Pero como en todas partes, los que son lectores, leen mucho.
8- Qué libros no les interesan?
Más allá de los universitarios, que tienen vidas a menudo complicadas (todos trabajan, muchos a tiempo completo, tienen familias, están en el ejército, etc.), en general los lectores americanos, o debería decir las editoriales, tienen alergia a la literatura extranjera traducida. Salvo los títulos que ya vienen avalados por el éxito internacional, es difícil que entren en las listas de ventas. Una excepción ha sido la obra de Bolaño, muy bien promocionada, y que ha llegado a influir en los programas de escritura creativa. No se producía algo así desde el Boom latinoamericano.
9- Qué les interesa, más allá de los libros?
A los universitarios, los tan vilipendiados "millenials" (¡pobres!), les interesa sobrevivir. Los mensajes sobre su futuro profesional son cada vez menos optimistas, viven la tecnología o las redes sociales como respirar el aire, pero son también más tolerantes y más críticos. Hay un interés creciente por la política: a diferencia de la sofisticación teórica del marxismo que alcanzó la generación joven en los 70, ahora manejan con singular seguridad conceptos de género, sexualidad y raza.
10- Crees que son distintos, como lectores y como jóvenes, que los que responden a un perfil parecido en España o en Europa?
No me atrevo a generalizar, pero me da la impresión de que cada vez nos parecemos más, incluso en nuestros localismos.
11- Qué autores o libros les interesan/leen de nuestras letras?
Intentamos que al terminar sus estudios en cultura hispánica conozcan los grandes nombres (Cervantes, García Márquez, Sor Juana Inés de la Cruz, Galdós, etc.) y guiarlos para que continúen por su cuenta. A pesar de lo mucho que se habla del mercado editorial en español en los EEUU, no acaba de despegar. La falta de programas bilingües en primaria y secundaria, el estigma social de la lengua que todavía se da, cuestiones políticas, una distribución inadecuada del libro en español, etc... se convierten en obstáculos difíciles de superar. En cuanto a los traducidos, best sellers como Pérez Reverte o Ruiz Zafón, y algunos autores más jóvenes como Andrés Neuman, son publicados con asiduidad.
12- Eres un experto en la Gauche Divine, (que no sé si entra en los planes de estudios de KC) A qué escritor/escritores te gustaría poder dedicarles más tiempo y no es posible por los planes de estudio o por otras razones?
Uno de mis favoritos y que siempre intento incluir es Manuel Vázquez Montalbán, que tras su muerte parece haber caído en un injusto olvido. A pesar del entusiasmo que le pongo en clase, les resulta difícil: el tono irónico, las referencias políticas y culturales que a mí me fascinan a ellos les cuesta mucho entender. En general la ironía es una de las pruebas de fuego cuando se aprende una segunda lengua: significar lo contrario de lo que se dice, nada menos. Pero siempre defenderé a Vázquez Montalbán. ¡Hay que seguir leyéndolo!
13- Recomiéndanos un libro, uno que te haya gustado especialmente o que hayas descubierto hace poco.
Me siento totalmente desconectado de las novedades, y es a los amigos en España a los que les pido consejo sobre lecturas. Es más, muchas veces me fijo en lo que se traduce de literatura americana al castellano, para leerlo aquí. Desde hace años soy fan de la serie del letrado-detective Rumpole, del británico John Mortimer, lleno de esa retranca anglo, y me parece fenomenal que se esté empezando a publicar en España. No puedo dejar de citar un libro que leí hace ya un tiempo, El gran Meaulnes, de Alain Fournier. Una verdadera joya.
14- Qué consecuencias traerá para la cultura la ya denominada 'era Trump'?
Ya ha dejado claro el presidente y su círculo que se quiere eliminar toda la financiación del National Endowment for the Arts y su correspondiente de Humanidades, que ayudan a la adquisición de obras y a la difusión de la cultura en general. Lo mismo se quiere hacer con el canal público de televisión, PBS, que tiene una importante programación educativa. No se trata de una gran cantidad de dinero, pero tiene un alto valor simbólico. A diferencia de la idea de la cultura subvencionada europea como bien común, en EEUU la iniciativa privada y el mecenazgo tienen una gran tradición, debido a que desgrava en impuestos y al prestigio que otorga socialmente. A pesar de que museos y teatros a menudo aportan una oferta muy asequible (pienso por ejemplo en el fenomenal museo Nelson-Atkins en Kansas City, de entrada gratuita), las enormes regiones rurales o la población empobrecida de las ciudades dependen de la televisión, internet y dos instituciones en peligro desde hace unos años: la escuela pública y la red de bibliotecas. Puede que el efecto secundario de la era Trump sea un cine y una literatura más políticos, más de denuncia.
15- Cuándo vienes a Pamplona? Ya te esperamos
¡No me queda nada! Dentro de muy poco estoy por allá, y con muchas ganas.