x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Sopa de Letras
Sopa de Letras

Begoña Abad o el estado fascinante de la poesía

Sopa de letras

Begoña Abad o el estado fascinante de la poesía

Actualizada 13/12/2016 a las 14:07
Etiquetas
A+ A-

Dice Begoña Abad que la felicidad no es otra cosa que "vivir con amornuestradivina insignificancia". Así de simple. Y así de complejo. En un mundo que prima lo sofisticado y valora sobremanera lo inmediato, esta poeta defiende a capa y espada su profesión de portera, de abridora humilde de puertas y de almas, de artesana de la palabra que modela la vida a diario, mientras se deja sorprender por esta experienciafascinante que supone el hecho de estar viva.

 

fullsizerender-2

 

No puedo dejar de mirarla. Es una mujer luminosa, en plena madurez, repleta de sabiduría y de una serenidad que la trasciende, porque la hace aún más bella y cercana. Begoña Abad luce pelo azul, camisa en tonos azulados, gafas de color azul, pendientes azules, anillo de piedra azul... y ha venido a Pamplona a presentar la antología de sus diez años de estar poeta, un libro titulado 'Diez años de sol y edad',toda una declaración de intenciones de lo que supone este momento vitalpara ella.

La miro y creorecordar que en la antigüedadel color azul se asociaba con el infinito, con la inmortalidad, la realeza y lo sagrado. Si no recuerdo mal, era el color de las divinidades y estaba muy asociado al concepto de la sabiduría. Quizá por eso es que Begoña Abad aparece rodeada de esta especie de halo azulado que le da una apariencia como de maga o moderna sacerdotisa dispuesta a compartir con sus lectores lo mejor de sí misma. Habla con unos y con otros, y sonríe.

Son las 7 de la tarde y somos muchas y alguno (hombres han acudidomenos que mujeres, esa es la verdad) los que nos damos citaen esta especie de cueva de las maravillasque es la librería de Mireia Arbizu (otra maga de la vida) y es que por algo esta librería es mucho más que eso y de hecho se llamala Objetería de los días felices. Hay mucha gente feliz por metro cuadrado en esta sala.Se nota.

 

img_5580

 

Estamosunos sentados en el suelo, algunos en sillas, otros de pie, los últimos en llegar están casi asomados sobre los hombros y cabezas de los que llegaron antes, y todos estamos -eso sí- listos y dispuestos a escuchar la voz de Begoña.

No es ella una mujer de discursos, ni de ponerse a hablar como si sentara cátedra. Así que, sin dejar de sonreír ni un momento, pide permiso para sentarse, nos mira y comienza a leer poemas. Lo hace, dice, "porque estos poemas son como hilos de una madeja con los que intento tejer momentos y unir a los que están cerca con los que están lejos. Imagino que lo que hago es como tejer una cobija -que es como llaman en Sudamérica a las mantas-, para cobijarnos y abrigarnos bien". Hace frío ahí afuera. Y aquí, entre sus poemas, comienza a notarse el calor y se está la mar de bien.

El libro que viene a presentarnos es un compendio de toda su obra, nos explica. Se cumplendiez años desde que publicó su primer poemario, y este cumpleaños supone un momento perfecto para dar luz a la antología 'Diez años de sol y edad', "una suma de todo lo vivido y escrito en esta décadaademás del poemario Hebras, hasta ahora inédito, que también se incluye en el libro".

 

fullsizerender

 

Begoña Abad está a punto de cumplir 65 años y, según dice, está también "a punto de cerrar una etapa muy importante de mi vida". Durante más de 40 años, cuenta que en su DNI en el apartado de profesión ponía "sus labores", y que en este tramo actual de su vida, ya no sabe cómo definir lo que hace. "Cada veinte años mudo. He escrito siempre. Y, sin embargo, quienes me conocían y saben cómo era yo antes de 'estar poeta', apenas pueden creer la mujer en que me he convertido; y a la inversa, quienes no me conocieron, no se hacen idea del tipo de persona que yo era antes... Siempre me sorprende la vida. Siempre me salva esta profesión mía de abrir puertas (por algo soy portera). Cada puerta nueva es un misterio que me atrapa y me da la oportunidad de seguir aprendiendo".

Y cada poco, hace un comentario, nos interpela con su mirada y lee un poema, uno tras otro. Nos los ofrece como si fueran bombones o perlas. Y con este, Begoña se retrata y se define, sincera, honesta y desnuda:

A los cincuenta me nacieron alas.

Dejaron de pesarme los senos

y los pensamientos que cargaba desde niña.

A las alas les enseñé a volar

desde mi mente que había volado siempre,

y comprobé desde el aire

que mientras yo anduve dormida tantos años

alguien trabajaba afanosamente

recogiendo plumas para hacer esas alas.

Tuve suerte de que cuando estuvieron hechas

me encontraron despierta en el reparto.

Begoña es sabia porque ha aprendido a no esperar nada de la vida, solo fluye, vive, respira y se asombra: "La vida me sorprende, y yo me dejo... me dejo hacer por la vida que llega de mil maneras diferentes para ponerme en lugares que nunca busco, nunca pretendo. Y es así que sigue asombrándome la vida porque su poderío sigue siendo fascinante".

 

img_5574

 

En un momento de la tarde nos explica que ella es autodidacta en esto de escribir, como lo es en la vida, pero y quién no? Sonríe mientras nos cuenta que a ella le dijeron que había que escribir poesía sobre "temas importantes o cosas serias, no sobre cucharas o artilugios domésticos". Y dicho y hecho, ella se ha dedicado a escribir acerca del tema más importante y más serio que existe: la vida. La vida en todos y cada uno de sus matices cotidianos, también en forma de cuchara y artilugio doméstico. La vida con la forma y fondo de todo lo que le rodea y le conmueve: su casa, sus padres, sus abuelos y bisabuelos, sus miedos, sus heridas como mujer y sus sueños y logros del día a día.

Noshabla de su madre y entonces su mirada no es que brille, es que hasta le baila (copla, a poder ser): "Mi madre es una mujer maravillosa que tiene una vida pequeña -dice-, hecha de migas y de coplas". Y se nota que es una de sus raíces principales, como lo son el resto de sus antepasados, las demás mujeres de su vida y las mil mujeres que hay dentro de ella. "No escribo nada que no pudiera entender mi madre. Esa es mi medida de lo importante, tanto en la forma como en el fondo".

"Me llamo Begoña, pero me llaman 'rara'. Esa es la realidad también". Y entonces, al decirlo, su sonrisa se hace aún más amplia porque se reafirma al sin dudar:"Me ha costado casi 65 años llegar a este punto y decir en voz alta que yo no sé escribir, que solo soy una herida que habla y que 'estoy poeta' porque quiero, porque cada verso para mí es una reclamación de paz".

Su reclamación tiene formayade una obra fecunda e inspiradora, y ella se ha definido en estos diez años -y casi sin pretenderlo- como una escritora fértil y lúcida. Lo demuestran sus libros: 'Begoña en ciernes', 'La Medida de mi madre', 'Cómo aprender a volar', 'A la izquierda del padre', 'En legítima defensa', 'Cuentos detrás de la puerta', 'Palabras de amor para esta guerra' o 'Estoy poeta'.

 

begona

 

"Está tan pasada de moda la ternura...", dice mientras se nos queda mirando inquisitiva y al mismo tiempo comprensiva y hasta cómplice. "Pero a mí escribir me salva -concluye-. Esa es mi forma de estar en el mundo y también mi forma de querery de ser".

Y eso es lo único que de verdad importa.

 

begona-abad-diez-anos-de-sol-y-edad

 

 

Etiquetas
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra