La optitud de Los Pantor

Publicado el 10/08/2016 a las 09:50
Érase una vez un grupo de cuatro amigos optimistas y resueltos que un día decidieron poner nombre a su sueño de ser enviados al espacio en un panteón orbital llamado Pantor. Como les parecía un poco lejano ese momento y un tanto aburrido el panorama de futuro que les esperaba tras sus decesos, optaron por ponerse manos a la obra en vida y, aquí en la tierra comenzaron a plasmar negro sobre blanco sus pensamientos y conversaciones en forma de libros.
Fue así como nació la firma editorial que lleva el mismo nombre que el sueño, Pantor, y que ha dadoya luz un puñado de títulos lúcidos y optimistas que abogan por la buena vida. Son los libros que previsiblemente llevarán consigo en esa nave orbital y que, quién sabe, podrían llegar a ser un legado en clave de positividad para los habitantes de lejanas galaxias.
La verdad es que dicho así, todo esto suena como a broma, pero no lo es. Estamos tan acostumbrados a la ortodoxia, a la grisura de seguir al pie de la letra los dictados de la masa, a no salirnos del guión y a hacer todos más o menos lo mismo, que de repente escuchar o leer una historia como esta de Los Pantor, suena a chiste, cuando no a locura. Y lo cierto es que puede que sean unos locos pero, si es así, diré que son unos locos brillantes y muy necesarios.
Porque el EquipoPantor (como se hacen llamar) defiende a capa y espada valores que a veces da la sensación de que están en desuso, como la conversación, la risa, la humildad, la gratitud, la lentitud o la inocencia. “Son valores que se están quedando en un segundo plano en la sociedad nuestra de la velocidad, el pragmatismo y la tecnología, y que nosotros queremos reivindicar día a día en nuestros encuentros, en nuestras charlas y en nuestros libros”, dice Iosu Lázcoz.
Iosu Lázcoz es uno de los miembros del Equipo Pantor. Biólogo de formación, ejerce de conferenciante, autor y estudioso de la psicología positiva desde hace años. Tanto es así que fue la primera persona en España en usar el hagstag #psicologíapositiva en 2005. Y ha creado un término, la Optitud, que resume muy bien su filosofía de vida: “Optitud es la fusión de dos palabras clave para el desarrollo humano: optimismo y actitud. Te diría que es una palabra que marca una forma de estar en el mundo ante los avatares de la vida. Se trata de configurar nuestro cerebro en clave optimista, a fin de optimizar todo lo que hacemos. La optitud es vital y esencial para el ser humano que quiere tener una visión positiva ante la vida. Además, como ocurre con la risa o con el sentido del humor, el optimismo tiene probados efectos positivos sobre la salud, lo mismo pasa con la optitud. Así que todo ayuda”.
Junto a Iosu, el grupo Pantor lo conforman Juan Sanmartín, propietario de una empresa audiovisual; Alberto Lusarreta, ingeniero; y Xabi Irujo, filólogo, historiador y filósofo que trabaja como catedrático en la universidad de Reno, en Nevada (Estados Unidos). Un crisol de perfiles humanos y profesionales dispares pero al mismo tiempo complementarios. Entre todos, aportan perspectiva a la reflexión y al debate en cada uno de sus encuentros, al igual que en cada uno de los libros que llevan publicados hasta hoy.
Se conocen desde la juventud y han pasado miles de horas juntos, disfrutando de momentos de todo tipo, pero en especial de conversaciones que les han llevado a debatir y divagar sobre temas de lo más variopinto: “Nos gusta hablar de ética, libertad, estética, entropía todo lo que nos lleva a un terreno que nos permite compartir pensamiento y aprender siempre algo de los demás”, dice Xabi.
Y fue precisamente en uno de esos encuentros donde nació el grupo y la firma editorial Pantor: “Allá por 2009, una tarde de mayo, fue cuando nació Pantor, como una celebración de nuestra amistad alrededor de una mesa entre conversaciones y vino. Era una noche de verano clara y vimos la estación espacial en el cielo, así que comenzamos a divagar acerca del espacio y del panteón orbital. Aquella noche decidimos el nombre de nuestro sueño: Pantor (como acrónimo de panteón orbital), y ahí comenzó todo a tomar forma”, explica Alberto.
Al poco de aquello, en 2010, Xabier Irujo, que trabajaba de profesor en la universidad de Idaho, publicó el primer libro bajo el sello Pantor titulado ‘Ética e instinto’. “Era básicamente una recopilación de ideas y pensamientos que habíamos compartido en cientos de encuentros, pero que también nos habíamos estado intercambiando a lo largo de los años a través de emails. Creí que era una buena manera de comenzar a recoger nuestra visión y también una forma de llegar a otras personas que pudieran estar interesadas en conocer nuestros puntos de vista, bien porque estaban de acuerdo con nosotros o no. Ambas posiciones nos resultan enormemente valiosas”.
Un año después, Iosu Lázcoz comenzó a impartir charlas y conferencias en torno al pensamiento positivo y la optitud, y aquello fue otra razón de peso para continuar con las publicaciones desde Pantor: “Las charlas de Iosu son muy divertidas y enormemente instructivas. Es imposible no reaccionar a su energía y a sus palabras. Así que decidimos también poner por escrito su mensaje y que llegara un poco más lejos. Fue entonces cuando publicamos el libro titulado 'Optitud'”, señala Juan.
Tras esos dos primeros libros llegaron el resto: 'Las leyes de Op y otros escritos', 'Tres cartas de Epicuro. Sobre la amistad, el placer y la felicidad' y '100 recetas de Op para mi familia'. Todos ellos tienen en común el hecho de poner en el centro la felicidad, el optimismo, la optitud y los valores humanistas que defendía Epicuro quien, de alguna manera, ejerce de padrino del grupo: "A Epicuro la Historia no siempre le ha sido fiel. A veces se ha tergiversado su mensaje haciendo ver tan solo la perspectiva más superficial de su mensaje. Sin embargo, Epicuro nos enseña a vivir bien, a hacerlo de forma honesta y simple, cada momento contiene la eternidad en sí misma, viene a decirnos en definitiva".
Según Iosu “Los libros son una linterna, una forma de arrojar luz y esperanza a la vida de las personas en una sociedad en la que se han duplicado los casos de depresión y suicidio en los últimos años. Y en un país en que 4 millones de personas aseguran sentirse solas y perdidas. Paradójicamente estamos en la era de las relaciones sociales, pero estamos tan pegados a las pantallas y tan cegados con los estímulos tecnológicos que se nos han olvidado los valores básicos que nos hacen ser humanos. De ahí que aboguemos por recuperarlos en torno a una charla, a una cena, entre risas e intercambios de ideas donde se promueve la escucha activa y la lentitud de la vida nutritiva y en positivo”.
Tras conocerles y escucharles, tengo la sensación de encontrarme entre un grupo de sabios contemporáneos. Llevan la risa y los libros por bandera. Y en los montes navarros, bajo el firmamento y al lado de una mesa con un buen vino han construido su guarida. ¡Larga vida a Los Pantor!