El peluquero que amaba los libros

Publicado el 16/04/2016 a las 17:53
Cada vez son más las peluquerías de Estados Unidos que regalan cortes de pelo a los niños que estén dispuestos a leer en voz alta una historia al peluquero, mientras éste realiza su trabajo. Se trata de la iniciativa en favor de la lectura que puso en marcha, en el estado de Iowa, Courtney Holmes, un joven barbero ilusionado por transmitir a los más pequeños su amor por los libros.
Cuando conocísu historia, me maravilló. Ahora su idea está contagiando a muchos más a lo largo y ancho del país. Es un gran ejemplo de solidaridad y trabajo en favor de la lectura. Uno de esos ejemplos que merecen ser contados porque su idea puedellegara otros muchos más lugares, fuerade los Estados Unidos.
Todo comenzó cuando en las escuelas de Dubuque, el pueblo de Iowa donde vive Courtney, se propusocrear una accióncomunitaria para promover la lectura entre los niños. Estaban alarmados porel descenso del índice de lectura en edad escolar.
Cada participante desarrolló una idea y se enfocó en una actividad que resultara atractiva e interesante para los más pequeños y que, de una forma u otra, les acercara a los libros. Courtney Holmes se pasó cuatro horas cortando el pelo a todos aquellos niños que estuvieran dispuestos a leerle una historia mientras él les arreglaba el cabello.
"Creo que muchos padres se dan cuenta de que la alfabetización es importante, pero no creo que en realidad estén haciendo mucho para que en sus hogares se fomente la lectura", explicó Holmes con ocasión de la jornada comunitaria. "Para mí, ofrecercortes de pelo gratis, me da la oportunidad de decir a los chicos: 'Hey, tienes que tomar un libro y leerlo y yo puedo ayudarte a dar el primer paso, si lo necesitas."
Los datos sobre el índice de lectura que maneja la Fundación Comunitaria del Área de Dubuque hablan por sí mismos.Corrine Kroger, una de las coordinadoras dice:"Sabemos que el 74 por ciento de los niños que se quedan atrás en la lectura al final del tercer grado no terminan la escuela secundaria. A su vez, el sistema de justicia penal de Estados Unidos basa sus tasas de prisión en las calificaciones de lectura de tercer grado en la escuela".
De ahí que el peluquero de Iowa decidiera ponerse manos a la obra para intentar acortar esa brecha entre la lectura y los jóvenes."Los niños son nuestro futuro, pero estoy preocupado por los niños de hoy. Muchos no están involucrados en nada positivo. Si hay algo que pueda hacer para llegar a ellos, para alejarlos de lo negativo,lo voy a hacer", dice Holmes, quien también es miembro de la Coalición deHombres Negros de Duboque.
Desde el momento en que se pasó toda una tarde cortando pelos gratis en esa jornada comunitaria y los periódicos lo contaron,su idease haexpandidopor otras ciudades y estados y son ya muchos los que, un día a la semana, ofrecen cortes de pelo gratis a los niños que quieran leer a su peluquero o peluquera. Hay empresas de belleza y estética que incluso ya lo ofrecen dentro de su catálogo de servicios o entre sus actividades de Responsabilidad Social Corporativa.
"La mayoría de los niños, se sienten relajados, saben que pueden venir a un lugar que es seguro y donde pasan un buen rato, y a sus padres les encanta", diceHolmes. Este peluquero explica que trata de animar a los niños a hacer algo más que leer y pronunciar las palabras: quiere hacerles entender y aprender de los libros, por eso alfinal de cada corte de pelo les preguntaqué han leído y les pide que le hagan un resumen de la historia.
"La alegría en la cara de esos niños no tiene precio. Pagaríaun millón de dólares sólo por ver eso".
La idea de Courtney Holmes ha calado en muchos lugares preocupados por el bajo índice de lectura entre los niños y jóvenes. Hay ciudades en dondelas peluquerías y los centros educativos trabajan en colaboración, codo con codo, aportando cada cual sus propios recursos, para seguir promoviendo los cortes de pelo gratis a cambio de un rato de lectura en voz alta.
Dicen que la oralidad es la forma suprema de la comunicación. Y es cierto que la tradición más antigua está en la oralidad y no en la escritura. Quizá por eso, el lenguaje tiene que ser musical, -en palabras de Daniel Sada-para que las historias te lleven, como les ocurre a estos niños que viajan a través de la narración oral que regalan a sus peluqueros.
Recuperando hoy para el blogla historia de Courtney Holmes, el peluquero que ama los libros y los niños lectores, me vienen a la mente las palabras de Luis Landero cada vez que explica que él, como tantos más, se aficionó a la literatura tras escuchar y disfrutar de niño de las narraciones orales, "porque eran los tiempos en que las historias no las contaba la televisión sino la propia gente".
Y, como Luis Landero, Courtney Holmes nos recuerda que todos tenemos al alcance de nuestra mano una herramienta válida para acercar nuestra vida y la vida de otros a los libros.
Fotografías: Mike Burley/Telegraph Herald via AP