Escritores pegados a la silla

Publicado el 03/12/2015 a las 01:54
"Escribir es un oficio que se aprende escribiendo" decía Simone de Beauvoir. Y es cierto. Solo con la práctica se consigue un cierto dominio de la escritura. Y esto vale para todos. Lo tienen muy claro el grupo de escritores y blogueros que cada miércoles se reúne en el quinto piso del Edney Building de Chattanooga, con el principal objetivo de encontrar un espacio y un tiempo que dedicar a la escritura, en medio de la locura del ritmo diario. Si hay suerte, además, se benefician de la inspiración colectiva.
El grupo se llama Writers Block y es idea de la escritora y bloguera Alexis Willis. Hace unos meses se dio cuenta de que la mayor parte de sus amigos y conocidos escritores buscaban lo mismo: dedicar más tiempo a la escritura. Así que, aprovechando una sala pública, decidió impulsar esta iniciativa que propicia unespacio de tiempo en la semana dedicado exclusivamente a escribir y a compartir ese tiempo de escritura con otros que tienen los mismo objetivos.
"Buscamos, sobre todo, crear una especie de obligación, un momento intencional y sistemático, porque es la única forma a veces de poder dedicar tiempo a nuestra pasión por la escritura. A todos nos encanta escribir y hablar de nuestros planes sobre lo que estamos escribiendo o lo que tenemos en mente, pero demasiado a menudo nos damos cuenta de que las obligaciones cotidianas, el trabajo y todo lo demás copa nuestro tiempo hasta dejarnos sin opción para dedicar a nuestros proyectos. Por eso nos reunimos aquí cada miércoles por la mañana a escribir. Y funciona", dice Alexis Willis.
Jean-Marie Lawerence es una de las escritoras habituales cada miércoles. "Me gusta dedicar tiempo a mi faceta de escritora y bloguera, pero me cuesta mucho encontrar momentos de calidad. No es fácil. Necesitaba esta pequeña obligación semanal porque me conecta con lo que quiero hacer, me hace sentarme codo a codo con la escritura y me anima ver a otros haciendo lo mismo que yo". En este momento, prepara su blog dedicado a mujeres afectadas con algún tipo de discapacidad: "Yo sufro una discapacidad y eso no me ha impedido convertirme en una persona pública. Por eso me interesa abrir una nueva ventana que me permita dirigirme a otrasmujeres discapacitadas. Quiero transmitirles un mensaje de normalidad y ayudarles a desarrollar su propio potencial. Además de ese tema, también estoy enfocada en escribir sobre temas relacionados con el feminismo y la cultura".
Hay algo en lo que coinciden todos los escritores con los que hablo en esta sala: lo más duro es sentarse en la silla y permanecer escribiendo por espacio de un tiempo que sea fructífero. Lo explica a la perfección Stefanie DeOlloqui, una de las participantes en el grupo que ahora avanza en la creación de su propio negocio y página web: "Aquí no hay frigorífico que te distraiga, ni tienes a la familia alrededor pidiéndote cualquier cosa. Se trata de sentarte a escribir y aprovechar el ambiente inspirador y conveniente al ver a otros colegas y escritores que siguen pegados a la silla y tecleando sin descanso. Eso me hace avanzar en mi escritura y por eso vengo".
Alexis está a punto de publicar su libro . Un libro en que lleva trabajando cerca de dos años y que hablasobrela mujer, su individualidad y sus capacidades, más allá de todo prejuicio de género, raza o estado civil. Escribe además un blog "porque es un formato fresco, rápido y divertido, que me permite hablar de lo que más me gusta o de lo que me interesa mientras disfruto de la inmediatez del formato". Hoy está escribiendo una nueva entrada para su blog naturalbeautiful.me centrado en Beyoncé: "Escribo sobre esa mujer espectacular y sobre todo lo que he aprendido de ella, de su forma de ser mujer y artista, de sus enseñanzas como ser humano también".
En el fondo, una vez que se consigue el tiempo y el espacio necesario para ponerse a escribir, cada uno debe buscar su inspiración y las propias fuentes de la creatividad. Incluso a eso ayuda este lugar,porque entre todos se han dedicado a pegar notas en una de las paredes, por si a alguien le abandona el espíritu creativo. Al menos, que no falte el compañerismo y el espíritu solidario:
La única que habla en la sala soy yo, así que una vez que les he preguntado todo lo que quería saber, me quedo en silencio y les observo. Ahora soy yo también la que escribe. Avanzo las primeras líneas de esta entrada en mi blog. Y me sumo a su inspiración y a suenergía. Es gratamente contagiosa.