El ticket

Publicado el 06/05/2015 a las 11:44
Mejor cerrar los ojos y esconder los oídos. Terremotos terribles que se tragan a los más indefensos. Mares que desmontan la ciencia de Arquímedes a base de barcas imposibles. Seres humanos que arden enjaulados por causas sin causas. Niños que dejan su futuro a los pies de enfermedades en minúsculas. Esclavos de otros tiempos innombrables que actualizan infamemente el presente. Bárbaros varios que justifican sus cruzadas en el nombre de. Y también sinvergüenzas y ladronzuelos que solo entienden de más ceros en cuentas en otros sitios. Y la lentitud desesperante de quienes podrían hacer algo y tan sólo se reúnen para acordar.
Y parece que estamos con la borrachera de cada uno a lo suyo y con el convencimiento de que el ser humano bueno va a llevar el mismo destino que los dinosaurios. Pero no es así. No va a ser así mientras una persona desconocida me ofrezca su ticket de aparcamiento porque su gestión ha durado menos tiempo de lo previsto y “aprovéchalo, que te he visto llegar”.
Alfonso Echávarri
Psicólogo. Coordinador de programas de ASITES en Navarra