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BLADE RUNNER 2049

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BLADE RUNNER 2049

Actualizada 12/10/2017 a las 11:26
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Título original. Blade Runner 2049. Año.2017. Duración. 163 min. País. Estados Unidos. Director. Denis Villeneuve. Guion. Hampton Fancher,Michael Green (Historia: Hampton Fancher. Personajes: Philip K. Dick). Música. Hans Zimmer,Benjamin Wallfisch. Fotografía. Roger Deakins. Intérpretes. Ryan Gosling,Harrison Ford,Ana de Armas,Jared Leto,Sylvia Hoeks,Robin Wright,Mackenzie Davis,Carla Juri,Lennie James,Dave Bautista,Barkhad Abdi,David Dastmalchian,Hiam Abbass,Edward James Olmos. Warner Bros. Pictures / Scott Free Productions / Thunderbird Films / Alcon Entertainment.

Arranca Blade Runner 2049 con una clara intención de vincularse con su predecesora, no solo en lo visual y lo sonoro, sino recuperando la escena inicial de la primera entrega (https://www.youtube.com/watch?v=37pQKgwsF94)que no llegó a rodarse. Toda una declaración de intenciones. La elección como director de Dennis Villeneuve, uno de los creadores más personales del momento (Incendies, Prisoners, Enemigo, Sicario, La llegada) es otra. Diáfana. Tanto como volver a dejar el guion en manos de su padre original: Hampton Fancher. Esta vez, sin embargo, sin reescritura del gran David Webb Peoples (Blade Runner, Lady Halcón, Sin Perdón, Doce monos), sino acompañado al piano por Michael Green, más acostumbrado a la narrativa de hoy, tanto en la gran pantalla Linterna verde, Logan, Alien: Covenant, como en la (cada vez menos) pequeña Héroes, The River, Everwood, Smallville.

Y es ahí donde la película queda tocada.

 

 

Porque Blade Runner 2049no es más que un artefacto estético maravilloso construido gracias al trabajo del genial Diseñador de Producción Dennis Gassner (Big Fish, SkyFall, El show de Truman, Camino a la perdición o Barton Fink entre otras) y del Director de Fotografía Roger Deakins (Barton Fink, Cadena Perpetua, Fargo, El gran Lebowski, El hombre que nunca estuvo allí, No es país para viejos), pilares de buena parte del universo de los Coen. A ellos debemos lo mejor de la película: escenarios, encuadres, composición...; la creación, en fin, de su universo visual; de lo que la sustenta y hace de ella, junto a la música de Hans Zimmer (acompañado de nuevo porBenjamin Wallfisch), una obra de arte visual de primer nivel del mismo modo que el trabajo del DF Jordan Cronenweth y el DP Lawrence G. Paull contribuyeron decisivamente a Blade Runner en el 82. Por desgracia, el libreto de Fancher y Green no rellena ese envoltorio como debería en esta ocasión. Como merece. Y no tanto por el hecho de que tenga agujeros que los tiene, sino, me atrevo a apuntar,debido a otro motivo.

 

 

Cuando Scott estrenó Blade Runner a principios de los 80 del siglo pasado recogiendo en ella parte de la (desasosegante) visión del mundo, del hombre, de la sociedad del futuro ideada por el genial Philip K. Dick en su obra Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), ofreció al espectador algo nuevo, una visión de futuro 'revolucionaria' en la que las fronteras entre realidad y ficción eran difusas, imprecisas; en la que la inteligencia artificial y los androides habían alcanzado un nivel de humanidad doloroso, hasta el punto de (casi?) eliminar las fronteras entre la carne engendrada y la creada; entre lo natural y lo fingido, y lo industrial. Una distopía agitadora plagada de conflictos éticos, emocionales, religiosos y filosóficos cuyo testigo tan bien recogería años después Masamune Shirow en su manga Ghost in the Shell (1989).

Blade Runner 2049, sin embargo, carece de esos patrones; no plantea, no ofrece nada nuevo, ni desde lo sociológico, ni desde lo ético, ni desde lo moral, lo religioso o lo filosófico que haga temblar los cimientosde un espectador del siglo XXI. Nada que nos sorprenda. Nada que nos sacuda. Nada que nos provoque la inquietud de su predecesora. Nada que la convierta en pilar fundacional, ni siquiera en una película clave de su género (si quieren saber de cuáles les estoy hablando, no dejen de consultar el libro Películas clave de la ciencia-ficción, de Sergi Sánchez, en Ma Non Troppo) como lo fue hace tres años Interstellar (Cristopher Nolan), acaso también La Llegada, del propio Villeneuve, basada en la obra Ted Chiang, otro visionario del calado de Dick.

Y llegado a estas alturas de viaje, uno ya ha visto, ya ha leído bastante nunca lo suficiente para no dejarse embaucar. Para buscar en una obra cinematográfica algo más que estética.

A estas alturas, uno ya busca Belleza.

 

 

Aun así, la película cuenta conalgunos elementos de interés, como ciertos instantesde la relación entre K y Joi (maravillosa Ana de Armas). Ninguno de ellos, ningún personaje, ninguna frase, sin embargo, vaa convertirse en memorable al modo en que lo hiciera en 1982 el personaje deRoy(Rutger Hauer) consu soliloquio final. Lo que nos deja con una cintaque de no ser por su maravillosa stendhaliana en algunos fotogramas perfección formal, es probable que se pierda en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

Aunque quizás me equivoque.

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