LA NIEBLA Y LA DONCELLA

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Carlos Bassas

Publicado el 06/09/2017 a las 15:44

La niebla y la doncella. Año. 2017. Duración. 104 min. País. España. Director. Andrés M. Koppel. Guion. Andrés M. Koppel (Novela: Lorenzo Silva). Fotografía. Álvaro Gutiérrez. Reparto. Quim Gutiérrez,Verónica Echegui,Aura Garrido,Roberto Álamo,Marian Álvarez,Paola Bontempi,Sanny van Heteren,Isak Férriz,Cristóbal Pinto,Santi López,Quique Medina,Beneharo Hernández,Jorge Kent,Elena Di Felice Benito,Fernando Navas,Adrián Galván
Nos alcanza septiembre. Vuelta al cole. Y lo hacemos de la mano de La niebla y la doncella, película dirigida por Andrés Koppel guionista de Intacto, Noche de Reyes, Un día sin fin y Zona hostil, que adapta una de las novelas del escritor Lorenzo Silva.

Les he hablado ya muchas veces de lo complicado que es adaptar (bien) una novela al cine. Ambas artes, la literatura y el cine, comparten objetivo contar una historia yemocionarcon ella,pero lo hacen a través de dramaturgias distintas, que les son propias, y, en muchas (demasiadas) ocasiones, lo que la celulosa sostiene sin problema, se le atraganta al celuloide; en especial si lo que uno trata de hacer es, simplemente, transcribir.

 

Para que una adaptación funcione, debe ir un paso más allá. Debe crear.Es decir, elguion debe ser una pieza nueva, distinta, que dépaso a una obra dramática única, diferente. Debe tomar determinados elementos de la novela aquellos que vayan a servir para armar un buen relato y desechar losque vayan a entorpecer el objetivo incluidos elementos principales de trama, personajes enteros, subtramas completas de construir una narración que funcione como (buena) obra independiente. Después, uno debe producir ese guión de un modo adecuado, rodarlo bien y montarlo mejor. Por desgracia, en La niebla y la doncella fallan varias de esas patas. Empezando por la propia escritura, que es la que lo sustenta todo. Y sucede ya desde la exposición, desde el arranque mismo uno no puede más que juzgar el guion en pantalla, intuyo que algo mutilado, que es el que finalmente surge de la mesa de montaje.

Pero ese no es su problema principal. Sino la carencia de emoción que desprende el resultado. Y no me refiero a la falta de emociónpresenteen eltexto, que la tiene. Les hablo de otra cosa.

La película de Koppel se ve de un modo frío. Distante. Y no es debido a su ritmo eso la convertiría en lenta, en tediosa, que también, sino aese elemento intangible, más liviano que el aire pero más pesado que el uranio, llamado mirada,estilo, arte, voz propia. Es como si, ya desde el inicio mismo del proyecto, con la primeraescritura, Koppel hubiera optado por el camino de la asepsia más escrupulosa a la hora de manejar el texto de Silva; y la excesiva reverencia el respeto mal entendido suele derivar en falta de identidad; identidad demostrada por el propioKoppel en algunos de sus trabajos anteriores como guionista y como director incluso; si quierenun atisbo, échenle un vistazo a su corto La raya (1997). La excesivafidelidadya sea autoimpuesta, por temor o vértigo, ya venga dictadadesde fuera, por un productor que lo único que quiere es sota, caballo y rey confiando en el tirón de la novela solo generapelículas pobres, cintassin alma.

La película de Koppel se ve de un modo frío y distante, les decía, porque está rodada y ejecutada así, de un modo frío y distante.

 

Al igual que sucedía con El guardián invisible (Fernando González Molina, 2017),La niebla y la doncella es una película que fía más su éxito en lo‘atmosférico’ que en lo discursivo(por mucho que la atmósfera sea un elemento más, importante, de lo dramático). Nieblas, dichosas nieblas; azules, dichosos azules; fríos, dichosos fríos. Pero la urdimbre narrativa tiene puntadas sueltas, otras gruesas que provocan que ni la trama principal ni las relaciones entre los personajes acabende funcionar (ninguna), a lo que hay que sumar que algunas escenas carecen de un propósito dramático claro. Por no hablar de ciertos diálogos, pensadosmás para ser leídos un mal endémico de cierto cine que dichos, que actuados. Todo ello deriva en una película correcta, pero poco más. Un guion correcto, una dirección correcta, una puesta en escena correcta, un montaje correcto.

En resumen para quien quiera entender: La niebla y la doncella es una película sobre una novela de Lorenzo Silva; deberemos esperar a otra ocasión para ver una película de Andrés M. Koppel.

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