DUNKERQUE

Publicado el 27/07/2017 a las 19:05
Título original. Dunkirk. Año. 2017. Duración. 107 min. País. Estados Unidos. Director. Christopher Nolan. Guion. Christopher Nolan. Música. Hans Zimmer. Fotografía. Hoyte Van Hoytema. Intérpretes. Fionn Whitehead,Mark Rylance,Kenneth Branagh,Tom Hardy,Cillian Murphy,Barry Keoghan,Harry Styles,Jack Lowden,Aneurin Barnard,James D'Arcy,Tom Glynn-Carney,Bradley Hall,Damien Bonnard,Jochum ten Haaf,Michel Biel.Warner Bros. Pictures / Syncopy.Bélico.Drama|II Guerra Mundial.Supervivencia.Histórico.Basado en hechos reales
Siempre he defendido que, más que contadores de historias, los narradores novelistas, dramaturgos, guionistas somos constructores de tramas y arquitectos de estructuras. Me explico. Cuando nos enfrentamos al arduo trabajo de concebir y ejecutar una obra de ficción, lo hacemos siempre desde más de un estrato. Por supuesto, tenemos en cuentaqué contamos, pero, por encima de todo,cómo decidimos contarlo. Es ahídonde uno distingue a los buenos de los malos; a los brillantes de los que no lo son tanto.Si quieren comprobarlo, no tienen más que tirar de filmoteca o de biblioteca. A lo largo de la historia, uno puede dar con muchas películas/novelas que narran el mismo suceso o acontecimiento histórico o no, pero, entre ellas, solo unas pocas sobreviven en nuestra memoria, son elevadas al Parnasode la Ficción. Por qué?
Porcómo fueron ideadas, construidas, tramadas, estructuradas y, en última instancia,ejecutadas.Eso, y no otra cosa, es lo que hace que recordemos a algunos dramaturgos y escritores y aotros no.
A estas alturas de texto se preguntarán a qué viene esta digresión. Es simple: a raíz de Dunkerque, la última película de Cristopher Nolan.
Lo que hace de esta película algo tan especial es la arriesgada decisión de Nolan de dividirla en tres planos distintos. En contarla desde tres puntos/ángulos de vista, al fin y al cabo: tierra, mar y aire. Cada uno con su propiacronología. Cada uno con su propio tiempo. Cada uno en su propio espacio. Quizáspuedan llegar a confundirse, incluso a perderse por un instante por mucho que, para evitarlo, Nolan haya optado por mostrar losmomentos clave de transición desde cada uno de esos tres espacios/ángulos; quizás no sepandónde están, si antes, si después; tampoco cómo han llegado exactamente allí... Pero es precisamente esa elección consciente, estructural, dramática la que hace de la película lo que es. Porque para Nolan tanto para este Nolancomo para el de algunas de sus otras obras, la pura sucesión cronológica de los acontecimientos no es lo verdaderamenteimportante, ni, mucho menos aún, lo dramáticamente interesante.
Otro escritor, otro guionista, otro dramaturgo hubiera optado por una exposición temporal ordenada y con esto no quiero decir que esa opción sea mala, ni siquiera peor que otras; por un clásico crescendoen el que el clímaxfuera ese momento tachán en el que, atrapados en la playa desde hace días, sin esperanza, rotos, jodidos y destrozados por la aviación alemana, los soldados otean el horizonte y descubren a decenas de embarcaciones de recreo, barcos pesqueros y chalupas patroneadas por sencillas gentes de marque acuden a su rescate.
Imagínenselo. No cuesta mucho esfuerzo. Un soldado derrumbadoen la arena. A su lado, el cadáver de un compañero de armas; ha sido abatido por la última pasada de un caza nazi. Le tiemblan manos plano corto 1, su cara está cubierta de barro y de sangre plano 2, uno busto. Sus ojos nos dicen aquí un insertoque ha perdido la esperanza; que la maldita fe le ha sido arrancada de cuajo como el brazo, como la pierna del amigo. Hasta que escucha un grito. Aún es una voz lejana a la que, poco a poco, se le une otra, y después otra. Vítores. Empieza a subir la música... Pero la cámara aguanta en eseprimer plano, la sombra del casco proyectada sobre los ojos, la cara partida por esa sombra. Hasta que empieza a erguir la cabeza abrimos plano. La sombra ha desaparecido ya, algo pasa en sus pupilas, ahora perfectamente iluminadas. No puede creerlo. No puede creer lo que ven sus ojos. No puede ser real Y cortamosal fin a un gran plano general del mar, de un horizonte lleno de pequeñas embarcaciones. ¡Son inglesas! Música bien arriba.
Nolan, sin embargo, se aleja de esa trama y de esa estructura, de una épica más clásica más típica para contarnos algo diferente; un asunto que no tiene tanto que ver con el hecho histórico en sí. Porque su Dunquerke no es un relato sobre la Operación Dinamo, sino uno sobre el vacío, sobre la soledad, sobre la angustia, sobre la supervivencia jodida, cruel, cabrona, sobre la cobardía, sobre la valentía, sobre la vergüenza, sobre el miedo, sobre el pánico, sobre la intimidad, sobre las malas decisiones que uno toma en los peores momentos. Sobre las buenas. De ahí su opciónpor restringir al máximo los diálogos, por solo mostrarnos mientrasla maravillosa impetuosa, homérica banda sonora de Hans Zimmer lo llena, lo une, lo acompaña, lo acuna todo.
No hay grandes frases épicas en Dunquerke, tan solo hay dramaturgia. Pura dramaturgia. Preciosa dramaturgia. Enorme dramaturgia.
Donde Spielberg optó por lo maximalista consu Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1988), Nolan lo hace por lo minimalista. No les hablo de presupuesto. Ambas son cintasde dinero,pero muestran dosformas de entender este difícil arte de contar de construir historias.