EL BAR

Publicado el 29/03/2017 a las 17:08
Título original. El bar. Año. 2017. Duración. 102 min. País. España. Director. Álex de la Iglesia. Guion. Álex de la Iglesia,Jorge Guerricaechevarría. Música. Carlos Riera,Joan Valent. Fotografía. Ángel Amorós. Intérpretes. Blanca Suárez,Mario Casas,Secun de la Rosa,Carmen Machi,Jaime Ordóñez,Terele Pávez,Joaquín Climent,Alejandro Awada,Jordi Aguilar,Diego Braguinsky,Mamen García
Alex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría son tiposde principios más que de finales. Y hay que reconocer que sus principios son fabulosos, potentes, siempre bienescritos y filmados. El día de la bestia,Mi gran noche, Las brujas de Zugarramurdi...; también Balada triste de trompeta, aunque solo esté escrita por de la Iglesia. Pero llegados a un punto, quizás debido al arreón inicial, a ese arranque enérgico, fulgurante, a esa bofetada a mano abierta, sus películas siempre seenfrentan a una disyuntiva: o decaen o, precisamente para evitarlo, aceleran tan a fondo que el coche empieza a perder los tornillos que lo mantenían unido.
Eso es lo que sucede en El Bar, su última película. Y eso que ambos guionistas apuestan por frenar y dividir la cosaen bloques. Porcrear unidades dramáticas más pequeñas que permitan cierto descansoal espectador. Y el recurso no les sale del todo mal. Sin embargo, la progresión dramática de locura y esperpento hace que uno se vea desbordado antes del arranque de los títulos de crédito recomendable quedarse a disfrutar de esos planos de Blanca Suárez deambulando por un Madrid atestado, indiferente . Es probable, viendo su trayectoria, que la intención de de la Iglesia y Guerrica sea precisamente esa, la de llevar la situación al extremo, a la locura, al absurdo total el final de Las brujas... es el más claro ejemplo de ello.Cuando uno elige semejante camino perfectamente lícito, sin embargo, debe medir muy bien sus tiempos y losefectos, tanto los previsibles como los que, tal como apunta la Ley de Consecuencias Imprevistas de Merton, no lo son. Como el hecho de que, llegados a cierto punto de metraje, la audiencia se dividaen dos grupos: el de aquellos ya extenuados que desconectarán, ahítos de la cosa, y el de aquellos a los que siempre les apetece una vuelta de tuerca extra, cuanto más hilarante y grotesca, mejor. Una última copa; ese chupito de licor de nombre impronunciable.
A veces lo que el papel soporta sin pestañear, a la imagen se le atraganta.
Lo que mantiene la película en pie hasta el final es principalmente el trabajo de los actores, que, aunque empujadoshacia el abismo por la locura del texto, mantienen el tipo defendiendo su piel prestada. Blanca Suárez, Mario Casas, Carmen Machi, Secun de la Rosa, Terele Pávez, Joaquín Climent... Todos ellos parten como arquetipos ya saben,el bar comoimago mundi, pero, por desgracia,alguno acaba abandonandoesa condición tan propia de la dramaturgia y la narrativa para pasar convertirse en una nada deseada: uncliché.
Aún así, El bar es una buena película, muybien rodada y montada, quehará las delicias de todos aquellosseguidores acérrimos de de la Iglesia y Guerricaechevarría, dos de los cineastasmás locos pero interesantes de este país, y hará pasar un buen rato a los que, sin serlo, dejen de lado sus prejuicios y se acerquen a ver una de cine español. Álex de la Iglesia es cine español, sí señores, pero es mucho más: es cine a secas.
Es buen cine.