RELATIVIDAD LINGÜÍSTICA

Publicado el 23/11/2016 a las 16:47
Arrival. Dir. Denis Villeneuve. Guion: Eric Heisserer. Música: Jóhan Jóhannsson. Foto.: Bradford Young. Reparto: Amy Adams,Jeremy Renner,Forest Whitaker,Michael Stuhlbarg,Mark O'Brien,Tzi Ma,Nathaly Thibault,Pat Kiely,Joe Cobden,Julian Casey,Larry Day,Russell Yuen,Abigail Pniowsky,Philippe Hartmann,Andrew Shaver
Allá por los años 40 del siglo pasado, dos tipos, Edward Sapir y Benjamin Whorf, formularon una hipótesis: la estructura de un lenguaje afecta a su hablante de un modo definitivo, su propia forma de ver el mundo, de conceptualizarlo, de conocerlo. Es decir, que un español, un chino, un inglés, un japonés, un guineano o un siux lakota no conceptualizan igual lo que les rodea. En frente, la gramática universal de Chomsky.
Tiempo después, el escritor Ted Chiang, uno de los relatistas de ficción fantástica y especulativa (ya saben, etiquetas) más importantes de los últimos años en su haber el Nebula, el Hugo, el Locus y unos cuantos premios y reconocimientos más escribió un texto titulado “La historia de tu vida” jugando con la Hipótesis Sapir-Whorf. En él planteaba la existencia de un idioma extraterrestre que alteraba de forma definitiva el modo de pensar de quien lo aprendía, su forma de percibir el mundo, el universo, el propio tiempo, su flujo Ahora es el director Denis Villeneuve, un tipo de lo más interesante, quien ha decidido adaptar el relato de Chiang. Quien esto escribe salió del cine mudo, perdido. Pero decididamente fascinado. El trabajode Villeneuve se dirige de un modo directo a los sentidos, a crear sensaciones, atmósferas, a construir y transmitir estados de ánimo; a decirle cosas a nuestro cerebro que nuestro cerebro quizás no entendería de otro modo. Sucedía ya en dos de sus anteriores películas, Prisioneros (Prisoners, 2013) o la adaptación de Saramago Enemigo (Enemy, 2013). Da igual quién sea su guionista, si Aaron Guzikowski, si Javier Gullón, si Taylor Sheridan o él mismo: todas sus películas desprenden su forma de ver, de contar el mundo. Su ritmo, su atmósfera. Villeneuve ha podido al fin emular a su maestro, su película favorita, 2001: una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968), en la que, al igual que en La Llegada, Kubrick adaptaba a la gran pantalla un relato corto, “El centinela” (1948), de Arthur C. Clarke.
Las virtudes de La Llegada se sustentan especialmente sobre dos pilares: el trabajo de Amy Adams y el ritmo y la atmósfera conseguidos por Villeneuve a través de la música del compositor islandés Jóhan Jóhannsson tan importante como él mismo en su cine; de hecho, han trabajado juntos en todas sus películas, incluida la futura Blade Runner 2049 y el trabajo fotográfico de Bradford Young (El año más violento, Selma, El caso Fischer). Aunque aparentemente se vista de película de ciencia ficción. No lo es. No al uso, esa ciencia ficción que quizás muchos de ustedes esperen y que es la que promociona el tráiler.
La llegada es algo más.
Es otra cosa.
Es una experiencia estética. Emocional. Es bella. Es intensa. Es fascinante.
Tampoco esperen comprenderlo todo. Quzás parte. Un poco. Nada. Simplemente, déjense envolver, déjense acariciar y disfruten. Sientan.