KILLER HERO

Publicado el 26/02/2015 a las 23:33
Corrían buenos tiempos para el héroe de forja -un tipo discreto y humilde convertido en el elegido a su pesar- y el siempre más interesante antihéroe -un tipo cínico y descreído con el corazón más de oro que una madre-, y llegaClint Eastwood (perpetrador de dos de losmejores antihéroesde los últimos tiempos, el William Munny de Sin Perdón y el Walt Kowalski de Gran Torino), nos cambia el guion y decide llevar a la gran pantalla las hazañas de "La leyenda", el héroe yanqui por antonomasia: Chris Kyle, el francotirador de las fuerzas especiales del ejército norteamericanocon más muescas en la culata de su fusil de precisión. Tejano para más señas. Como debe ser. "Dios, patria y familia" era su lema. Por este orden, el tipo lo tenía clarito.
El resultado es una historia plana en la que el "arco dramático" -palabrería de juntaletras, discúlpenme- de evolución del personaje, contenido entre los dos momentos en los que nuestro resolutivo Navy SEAL tiene en su mira telescópica a un crío, roza el encefalograma plano. Cierto es que el material de partida -las propias "memorias" escritas, o dictadas, por Mr.Kyle en persona- no es para tirar cohetes ni, mucho menos, invita a la reflexión profunda, pero si uno se mete a escribir unguion sobre las hazañas bélicas de un corsario del gatillo debe tener la cintura y el oficio suficientes para buscarle tres y hasta cuatro y cinco pies al gato. En eso consiste este oficio. De lo contrario, acaba prisionero y maniatado y, ya saben, trabajando como un jesuita,Ad maioren Dei gloriam. Es lo malo que tiene meterse a cronista de un héroe de carne y huesos y tendones y músculos y arterias y venas y vasos, más si al susodicho lo liquida -junto a su amigo Chad Littlefield, del que nadie habla, el pobre- un ex marine con estrés postraumáticoal poco de arrancar la producción. Así de complicado lo teníaJason Hall, que venía de tecleartranquilamente los guiones de dos obrassin problemas, Paranoia (Robert Luketic) y Spread (David Mckenzie).Así que..., no esperen nisiquiera una pequeña brecha en el hormigón del que está hecho el personaje por el que se cuele la duda o la culpa del que vuela pechos y cráneos ajenos. Todo queda solventado con un simple: "Estoy esperando el día en el que me reúna con mi creador pararesponder por cada uno de mis disparos".
Quizás el momento más interesante, e intenso, de esta American Sniper-no todo iba a ser malo, ya ven- lo encontramos en la escenaen laque la madrede un camarada de armas de Kyle lee en el funeral de su hijo caído suúltima carta remitida desde el frente. Pero, por desgracia, los derroteros por los que se mueve la mayoría del filme son otros, pique entre francotiradores rivales incluido al más puro estilo delVassili ZaitzevdeEnemigo a las puertas. Solo encontrarán ustedes una alegría en esta película, puestos a buscar. Se llama Sienna Miller, que interpreta a la mujer de Kyle y trata de dar y dar y dar, pero que se queda compuesta y sin compañero de reparto. Una pena. Porque como juntaletras uno intuye que la historia, la buena, la buena buena, estaba ahí. Justo ahí.