TODOS ESTÁN MUERTOS

Publicado el 05/06/2014 a las 16:29
Semana de cine en Navarra. Para que luego digan que por esta bardena no se mueve ni brizna. El martes tuvimos al guionista, escritor, columnista y director David Trueba presentando la XIV Edición de los Cursos de Verano de las Universidades de aquí –que parece que solo jumelan con el buen tiempo- en el Palacio del Condestable. Y ayer por la mañana, a Beatriz Sanchís –tomen bic y cuadernillo y apúntense el nombre- abriendo la XXVIII Muestra Internacional de Cine y Mujeres con su primer largo, Todos están muertos. Ya por la tarde, a las ocho, la Filmoteca nos llevó a los 80 y 90 con su sesión Cuando la escuela de cine era el cortometraje. 8 cortos navarros (1987-1997). Así da gusto.
Lo de IPES y Golem con la Muestra de Cine y Mujeres viene de lejos, precisamente del año en el que se rodó el primer corto que ayer se pasó en la Filmoteca, 1987. Casi nada. Lo suyo –lo de Josetxo Moreno y Elena San Julián- es tesón, reincidencia de la saludable, brega. Como lo del trinomio Blanca Oria, Juan Zapater y Golem por mantener el FAN Festival (http://www.fanfestival.es/) año tras año, oasis para los frikis de lo japonés en esta Ofidia hermanada con Yamaguchi. Luego no me goteen el hombro con su agua salada y me digan que aquí nunca pasa nada. Porque hasta el 13 de junio tienen tela por ver. Ahí va el programa completo, para que se animen: http://www.muestracineymujeres.org/2014/
Dicho esto, a lo que iba. El estreno de Todos están muertos. Les animaba a tomar nota del nombre de Beatriz Sanchís, porque si la industria cainita que tenemos la deja –si quieren saber cómo funciona esto, den marcha atrás y repesquen la entrada Cortistas(http://www.diariodenavarra.es/blogs/fuera-de-campo/2014/03/13/cortistas/), dará que hablar. Se lo decía entonces, se lo repito: en este país uno encuentra talento por @.Su película es una de esas pequeñas joyas. Cine levantado desde el texto, porque el bueno empieza por escribirse. Al igual que cuando uno se enfrenta al reto de novelar –un K2-, toda película arranca con el dichoso cursor tic-tac-tic-tac sobre océano blanco, que es donde tratamos de volcar las chispas que corren por nuestras sinapsis. Y aunque les parezca una contradicción, Todos están muertos es una película llena de silencios –sí, también se escriben, una de las cosas más difíciles de hacer bien, por cierto-, pero repleta de imágenes y miradas en la que las palabras cuentan lo justo, pero los rostros dicen (casi) todo lo demás. Para ello es necesario contar con un buen plantel de actores. Y dirigirles. Elena Anaya –que se llevó la Biznaga a Mejor Actriz por la película en el último Festival de Málaga- está muy bien, como lo está Angélica Aragón, una de esas actrices mexicanas irrepetibles, el argentino Nahuel Pérez Biscayart y Patrik Criado (que se hizo mayor como actor con Daniel Sánchez Arévalo en La gran familia española, una de las mejores comedias españolas de los últimos años). A quien le tiemblan algo las piernas es al debutante Christian Bernal, que sucumbe y saca pecho a partes iguales a lo largo del metraje. Completan terna otra de las grandes de México, Patricia Reyes Spínola, y Macarena García, ambas brevísimas, una pena. A uno se le antojaban como una maravillosa subtrama.
Si con esto no les basta, la película se hizo también con el Premio Especial del Jurado y el Premio Especial del Jurado Joven (también la Banda Sonora de Akrobats recibió mención), una buena garantía para acercarse a ver esta interesante ópera prima cargada de personalidad, con momentos sacados de un realismo mágico más propio del otro lado del charco que de estos páramos. Algunos voceros que no han rodado metro han escrito que es imperfecta -lo es; bendito lunar, prima- y han sacado el trillo, pero les aseguro que la apuesta de Sanchís es arriesgada, valiente y atrevida; una de esas anomalías cargadas de identidad por las que nadie parece apostar, pero que encierran contadora a largo plazo. Una última nota para los amantes de lo foral: su DF, Álvaro Guitiérrez, es quien firmó la fotografía de Bajo las estrellas (Félix Viscarret, 2007).