Mediación, medios de comunicación y conflicto catalán

Publicado el 08/10/2017 a las 13:47
por Maite Ruiz Aquerreta
Vemos con “alegría” como aparece en los medios de comunicación, últimamente de manera profusa, la palabra mediación. Digo la palabra, aunque me gustaría decir el concepto, pero me temo que todavía la penetración de la mediación como recurso profesional al que pueden recurrir las personas físicas o jurídicas para resolver sus conflictos, no es suficiente como para que sea una herramienta o estrategia conocida y reconocida por la sociedad.Hablamos de la mediación sugerida por algunos, entre los gobiernos de Cataluña y España.
Para llevarla a cabo, como primer paso, hay que decidir quien va a ser el mediador. Para esto, en los medios de comunicación hablan de mediadores como Ángela Merkel (http://bit.ly/2wATe8R) o Iñigo Urkullu (http://bit.ly/2kpNbTb), personas de indudable peso especifico en la política nacional e internacional. También hemos visto publicadas alusiones a entidades que pueden actuar como mediadores como el Barça (http://bit.ly/2gcIdom), o la iglesia catalana (http://bit.ly/2fWbWoI).
Pues bien, con el mayor de mis respetos a todos los implicados (políticos, prensa y entidades), esto no es mediación.
No sé qué otro nombre se le podría dar a la intervención de cualquiera de estas figuras en el conflicto del que hablamos, pero no sería la mediación profesionalizada que hacemos los que nos dedicamos a este oficio.
Un proceso de mediación, es un proceso estructurado y requiere que haya un mediador, formado y experimentado, con conocimiento técnico, que domine una materia crucial para poder desarrollar su tarea: EL CONFLICTO.
Los mediadores, no como personas de buena fe, sino como profesionales de esta disciplina, empezamos nuestro trabajo por realizar un exhaustivo y detallado ANALISIS DEL CONFLICTO. Porque este análisis nos dará las pautas para diseñar el proceso y su posterior ejecución definiendo el mapa del conflicto y la agenda de temas a trabajar.
Además de este conocimiento en profundidad de la gran materia de la mediación, que es EL CONFLICTO, tienen que estar presentes otros elementos que darán la posibilidad a las partes de encontrar en un proceso de mediación la oportunidad que necesitan para desatascar un cumulo de desencuentros que nos han traído hasta la situación en la que estamos.
Estos elementos que requiere la mediación son:
- Que todas las partes se impliquen en la participación (proactividad) de manera voluntaria
- Que no se impongan condiciones para iniciar el proceso
- Que participen interlocutores “validos”. Sobre esto hay mucho que decir, pero para entendernos y a modo de ejemplo, en una mediación entre dos empresas, no podrán actuar como participantes en representación de cada una de ellas las personas que ocupan el puesto de recepcionista. Es fundamental que tengan capacidad de decision
- Que el mediador sea reconocido por ambas partes. Tiene que ser un profesional validado por los intervinientes, como persona que realmente puede dirigir un proceso como éste
- Que estén dispuestos a abrir la participación en el proceso de otros agentes a los que también hay que escuchar y están implicados en el conflicto aunque sea de manera colateral
- Que conozcan y acepten los principios sobre los que se fundamenta la mediación
- Que haya un reconocimiento mutuo entre las partes de su legitimidad en la participación en la mediación
- Que las partes reconozcan la existencia del conflicto
- Participación activa. Actitud proactiva a la consecución un acuerdo en un proceso negociado
- Disposición a escuchar al otro e intentar empatizar con él, manteniendo siempre una actitud de respeto
Cuando todos estos elementos estén presentes, será posible iniciar un proceso de mediación y, establecer el verdadero proceso de mediación en el que obtener acuerdos, que definan medidas a futuro que permitan la convivencia y faciliten a los ciudadanos ejercer sus derechos en un marco de libertades deseables y deseadas por todos.
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