La mejor segunda de Segunda

thumb

Fran Pérez

Publicado el 17/11/2018 a las 20:18

Lo confieso, siempre he tenido un puntillo de ingeniero fracasado, esa curiosidad que me mata por saber cómo funcionan las cosas y me lleva a desmontar todo aparato viviente cuyo funcionamiento no es el adecuado para, una vez destripado, tratar de arreglarlo o, por lo menos, saber de qué va el tema. Pero por algo me tengo como ingeniero frustrado, y es que aunque tenga actitud, me falla la aptitud, el conocimiento, y siempre que vuelvo a montar el aparato en cuestión me sobran piezas. Y eso no es buena señal.

 

Carlos Clerc sube por su banda ante la mirada de Oier y el esfuerzo de los rivales. El lateral formó un matrimonio bien avenido con Kike Barja en la izquierda. PUY PORTILLO

 

Con este Osasuna me ocurre igual. Vengo diciendo que hasta el comienzo de la segunda vuelta no podemos lanzar las campanas al vuelo, cuidado los de abajo, o afilar la gillotina para cortar cabezas, la de Arrasate suele ser la señalada en estos casos. Y por ello estas jornadas de inicio deberían ser tibias, de conocimiento, a verlas venir y dar pasitos que permitan cuajar el flan del proyecto. Pero cuando el flan se quiere desmoldar en caliente la cosa se desmonta...

Es que estamos de dulce los seguidores navarros. Tenemos un flan que ni Dhul, oigan. Cómo no vamos a venirnos arriba, a estar calientes, espitosos y eufóricos cuando hemos ganado tres consecutivos? Ojo, y una derrota en los últimos cinco partidos. Y ya con 22 puntos, cuando otros equipos con los mismos andan calzándose al entrenador. E imbatidos en El Sadar, y con Juan Villar en racha, y jugando a fútbol, y...

Osasuna tiene, de largo, la mejor segunda línea de LaLiga 123. La mejor segunda de toda la Segunda. Y reto a quien quiera rebatirme semejante idea a que me diga cuál es mejor. Porque sin un delantero, los del centro del campo atesoran más quilates que Fort Nox en tiempos de bonanza. Kike Barja, Rubén García, Juan Villar, Roberto Torres, Fran Mérida... Ahí lo dejo.

Y esa segunda línea, sumada a la ingeniería acoplada de los rojillos, es lo que nos está dando tan buen resultado. Ojito, que tenemos a Íñigo Pérez en el dique seco y a Sergio Herrera lesionado. Y pese a sendas bajas, los chavales andan muy enchufados. Y es que el equipo de Jagoba está empezando a tener costuras hechas y automatismos aprehendidos, cosa harto importante para poder crecer como conjunto y, de paso, empezar a sumar de tres en tres. Y ya vamos unos cuantos puntos.

Osasuna descosió al Tenerife en El Sadar. En muchos tramos del encuentro, los de rojo jugaron de memoria. Ingeniería navarra que se traslucía con combinaciones diabólicas acompañadas todas ellas de una presión altísima y de una tensión del 200 por 100 en cada jugador. Así es como queremos que jueguen en Pamplona, así es como deben salir a un terreno de juego, esa es la actitud y el espectáculo que al final se aplaude desde la grada, porque se vacían todos y cada uno de los minutos disputados sobre el verde.

La primera parte fue perfecta. La segunda un carrusel en el que podían haber dejado un marcador de 7-4 tranquilamente. Osasuna fue serio y práctico, aprovechó el perfecto matrimonio que han formado Clerc y Barja por la izquierda para inyectar dosis venenosas en la sangre de la zaga chicharrera, hasta que una de esas inyecciones acabó en la maldición de Villar, el ex que anotó a los visitantes. A la segunda, y que había tenido una antes, y todo ello tras una parada de Rubén que evitaba el 0-1 para, 30 segundos después, aplaudir a sus compañeros por el tanto marcado.

Control, defensa segura, Aridane imperial, bandas correosas, Fran Mérida más brújula que nunca y la segunda línea peligrosa e incisiva. Cuando Malbasic casi hace el empate en el descuento, la nueva contra rojilla terminó en un córner que regalaba a Oier el segundo de la tarde. Si los anteriores son el pulmón y el cerebro de Osasuna, Sanjurjo es su corazón. Buen premio para un Oier que, como todo el equipo, está creciendo a pasos agigantados y se acerca a lo que queremos ver. Primer tiempo y la faena casi hecha.

La segunda parte fue un rosario de ocasiones en ambas porterías, aunque milagrosamente no se movió el marcador. Mérito de Rubén y Dani Hernández, dos porteros que se ganaron el jornal desmontando las ocasiones de los de enfrente. Mano a mano errados por parte de Villar o Malbasic, paradones a disparos lejanos o a un metro, como el de David Rodríguez, cambios en el cuadro local ovacionados como en las noches europeas y alegría en una afición que vemos cómo nos asentamos en la zona noble, cómo se alejan los puestos de la quema, cómo se fragua el mecanismo del reloj de Arrasate conforme pasan las jornadas...

Enhorabuena, rojillos. Ahora, como dirían en el circo, llega el más difícil todavía. Una visita a A Coruña, donde se casaba la hija de Amancio Ortega y contra un equipo donde el exrojillo Quique González se está hinchando a meter goles. Este ingeniero frustrado va a seguir tratando de adivinar los entresijos del esquema de Jagoba, la clave que permite que todo funcione a la perfección. Anda que como la maquinaria o la segunda línea de Segunda sea capaz de ganar donde nadie ha ganado y donde sólo uno ha empatado...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora