Reds on fire

Publicado el 13/10/2018 a las 18:12
Esto de hacerme estrellitas en el cuero cabelludo, sin complejos Maricarmen, hace que me ponga al día con estas juventudes que pueblan el planeta. Que si voy de pro, que si ando al loro y, sobre todo, que si hago como los rojillos y me pongo "on fire", que es lo que viene siendo enchufado y entregado como nunca lohabía estado. Pues los nuestros parece que se han encendido, que han recuperado la chispa y que empiezan a rular, a carburar y a marchar on fire...
El Sadar es un fortín. Ya lo podemos decir. Ganar a Osauna en su campo se va a convertir en una tarea dificililla. Y es que una vez que ha arrancado el proyecto de Jagoba, el equipo empieza a mostrarse reconocible en su fútbol, en su dominio y en el alma guerrera buscando desde el primer segundo la cara del meta rival. Todo en pos de la victoria, todos juntos, unidos y peleando desde Rubén hasta Brandon.
Da igual quién marque, sean los delanteros, los medios o los defensas. El trabajo de todos suma y así se demostró contra el Córdoba de Sandoval, lejos de ser el equipo en remontada de la pasada campaña y que ha empezado con muchas sombras. Pese a tener gente de renombre entre sus filas, pero es que cuando algo se tuerce desde el inicio, es difícil enderezarlo. Aunque Arrasate lo haya hecho, pero es que el caso es diferente de un banquillo a otro...
Osasuna es reconocible, por fin. El estilo Arrasate empieza a dar frutos. Jornada 9, 12 puntos y sin conocer la derrota en Pamplona. Vale que fuera flojeamos, pero ya hemos empezado sumando un punto en una plaza difícil como La Romareda, y veremos cómo se dan las cosas en Oviedo la próxima semana, pero la cosa pinta bien.
Los coleguis están on fire. Enchufados, más que un exministro saliendo del Gobierno y pillando puerta giratoria, más que un alto cargo de Endesa que, con la subida de las tarifas de la luz, nos van a desangrar a los curritos de turno pero vamos a colaborar en llenar sus ya de por sí llenos (y anchos) bolsillos. On fire salió Kike Barja, como lo hizo Brandon, como Mérida, Juan Villar, Rubén, Unai, Oier... Todos on fire, pese a algún cortocircuito que le suele dar al Pelocho, pero hasta esos detalles suman.
Suma el esfuerzo de Brandon Thomas, que no pudo celebrar un gol y dedicarlo a su castigada Mallorca, suma Xisco saltando desde el banco, suman Lillo y Clerc desde las bandas, pese a que el primer se durmiera un poco en el tanto del Córdoba, con la inestimable colaboración de Aridane que se dejó comer la tostada, el café, el croissant y la cartera en el salto con Piovaccari. Pero el equipo no se descompuso y siguió sumando, siguió on fire.
Porque un primer tiempo con dominio rojo total, con ocasiones que no se plasmaban en gol pero presagiaban que iba a llegar, con un rival atenazado enfrente, dependiente de los balones largos ganados en carrera desigual por Jovanovic quien no encontraba compañía al levantar la cabeza. Y mientras, los rojos, subiendo revoluciones. Con Barja enchufado, con Rubén conduciendo y abriendo a Kike, con pase de gol a Juan Villar que hizo grata la espera para volver a verlo sobre el verde, cinco partidos después.
Y arrancó el segundo tiempo, hijo, somos de Osasuna y si no sufrrmos, no molamos. On Air nos pillaron en el empate, en el aire, en la nube, en la Luna o en la estrella tatuada en el pelo. Donde sea, menos en el campo. Pero no pasaba nada, el equipo sabía a qué jugar, los futbolistas andaban a tope y centrados. Como demostró el tanto de Kike Barja.
De listos está lleno esto del fútbol. Lo raro es tenerlos en nuestras filas, más dadas a acoger a conejitos que a espabilados. Pero Rubén pilló un saque de esquina en corto, envió un centro que agarró a la defensa rival descolocada, el cuero se paseó por el área pequeña y Barja, cuando ya estaba pensando en irse a la ducha, dejó el 2-1. Ale, faena hecha, entra Robertito...
Y las faltas en la frontal nos permitían soñar con un gol como el de Rubén contra el Sporting. Pero el lanzamiento de García se fue arriba. La siguiente, obra del empuje de Oier, se la pidió el de Arre. A ver si es que Roberto va a ser la solución para desatascar encuentros enmarañados, como lo fue en La Romareda... Pues sí. Derechita de seda, cuero a la escuadra y 3-1 Y 10 minutos de regocijo, tranquilidad y sosiego...
Este Osasuna va on fire. Lejos del indiscutible Málaga, que lo lógico es que pase su racha mala y baje un poco, y no muy lejos de los puestos de abajo. Pero de momento dando forma a un proyecto que nos mola, que nos pone, que hace que estemos entregados en cada partido que juegan los nuestros y que hacen que hayamos recuperando la ilusión. Osasuna está on fire y su afición se contagia. On fire todos rumbo al Tartiere...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!