Empate de campanillas

Publicado el 23/09/2017 a las 18:35
(MODO IRÓNICO ON) Ahí es nada, oigan. Contra el todopoderoso Reus, uno de los conjuntos punteros de la categoría, los rojillos lograron empatar y rascar un punto del siempre complicado Estadi Municipal, poniendo el broche perfecto al periplo de una semana en la que los osasunistas regresan a Pamplona con el botín de una merecida eliminación de la Copa del Rey y un empate que nos permite alcanzar los nueve puntos y quedarnos a uno, sin contar los que faltan, del liderato. Un encuentro en el que Diego volvió a tirar de los teóricos titulares para obtener premio en tierras catalanas, que andan removidas por mor de la consulta que, por lo menos, esa acabó con triunfo local de 1-0. Que es 1-O? Bueno, para el caso...
Para el caso manzanas. O peras. Porque los rojillos se dejaron la piel en el feudo del siempre temible Reus, que hasta hace bien poco creía, perdonen por la coña, que era el apellido de un crack alemán de nombre Marco y que militaba en el Dortmund. Sí, hombre., compañero de nuestro Mikel Merino, el hijo de Miguel, que ahora anda de periplo por las islas británicas. El caso, y vuelvo que si no desbarro demasiado, es que el once de campanillas fue capaz de frenar la salida en tromba de los catalanes y equilibrar el juego conforme pasaba la primera partes.
Un primer tiempo en el que el Pelocho Aridane, no sé si por el pelo, por el amarillo de la camiseta o por su imponente presencia, se dedicaba a ganar todos y cada uno de los balones que llegaban por su zona, permitiendo las salidas peligrosas a la contra bien llevadas por las bandas por Lillo y por Clerc, especialmente en la zurda donde el pobre lateral erraba en todo lo que equivocada. Pero claro, es que enfrente estaba uno de los gallitos de la categoría...
Tan gallitos estaban los locales que a un tris estuvo Carbiá de anotar el primero, pero Sergio Herrera tuvo que ponerse en medio y despejar con ambas manoplas el chut del delantero local, cuyo juego dicen las malas lenguas que es comparable al de un tal Lional Messi... Pero en alto y guapo, claro. Y seguían los locales buscando abrir la lata y penetrar la bien plantada zaga rojilla cuando el pitolari, con pintas de marine de las pelis de EE UU, señaló el túnel de vestuarios en el asueto.
El Reus saltaba en la reanudación con intenciones de hacer bueno su papel de favorito, condición que los osasunistas, encabezados por su capitán Óier (que es como le llaman los comentaristas de televisión, da igual que sean Vomistar, Pús, GOLEO o MeLiga 2|3|4, todos ponen mal el aceto, aunque por lo menos no dicen, algunos, lo de "el" Osasuna de Pamplona...). El caso, les sigo comentando, es que el conjunto catalán intentaba hacer valer su condición de favorito pero los malos de amarillo lo impedían por pasiva, por activa, por subjuntiva y por desiderativa...
Mientras tanto, en el pirineo tanto navarro, como aragonés y catalán, cienes y cienes de ovejas empezaban a caer fulminadas de aburrimiento y decidían desconectar los receptores de ondas hercianas para evitar lo esperable, que el conjunto a priori mejor, que era el Reus, acabara con la defensa numantina del modesto Osasuna (sí, de Pamplona) y marcara el esperado gol vaticinado por todos los expertos. Al mismo tiempo, las casas de apuestas subían las cuotas ante el posible triunfo visitante, y los de amarillo trataban de achicar las intentonas locales, evitando que trabajase el luminoso del Estadi Municipal de Reus.
Y llegamos al tramo final, con las espadas en todo lo alto que suelen decir los cronistas que hablaban de las andanzas de los caballeros medievales. Y Quique González lo intentaba de una manera, de otra o de una tercera, sin suerte. Y Xisco no atinaba a cabecear a gol en el área pequeña, que no Txikita como San Fermín de Aldapa, tras un centrazo de Quique, pero no había suerte. Al final, tras 93 minutos de fútbol maravilloso, entretenido, con contras y recontras, con oportunidades y lucimiento de los guardametas, la contienda finalizaba en un empate sin goles y saltaba la sorpresa. El modesto, David, Osasuna, rascaba un valiosísimo empate de casa de Goliat, del poderoso Reus (MODO IRÓNICO OFF).
Ea, y ahora a seguir currando, a ver si nos centramos de una vez porque vaya semanita de periplo que nos habéis regalado. Eliminados de la Copa, una competición que siempre gusta por estos lares, que alguien se lo comente a Diego, y con un triste empate en Reus que, pese a ser un recién ascendido, no debería ser rival para el equipo que ha conseguido juntar Osasuna. Ojo, todo ello sabiendo que los locales fueron los que tuvieron las mejores ocasiones, así que ahí queda el dato... Aunque bueno, si miramos atrás, al encuentro del Reino de León, aún podemos estar satisfechos...
Tocaesperar la esperada cita del 1-O. A ver si acaban así la siguiente jornada, que visita Pamplona el Sporting de Gijón. Si contra el Almería ganamos, remontando y con gol del ex Quique, a ver si Lillo se va a estirar esta vez y da un susto a sus excompañeros astures. Estaría bien. Hasta entonces, vamos a relajarnos, que esto es muy largo, vamos a tomarnos las cosas con una sonrisa y vamos a ver que en esta Segunda División, el equipo más modesto te hace un traje...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!