Lazarosasuna

Publicado el 04/12/2016 a las 20:53
"A fin de probar que noestaba prometiendo un imposible, Jesús de Nazaret se acercó a la tumba y gritó: ¡Lázaro, sal!Entonces, para el asombro de los presentes, Lázaro salió del sepulcro". Así rezan, nunca mejor dicho, las Sagradas Escrituras en el Evangelio según San Juan sobre la resurrección de Lázaro. Y mirad que me he leído el pasaje de arriba a abajo, de un lado a otro, por el derecho y el revés para ver si en alguna parte mentan al C.A. Osasuna, pero no. Para nada. Aunque está claro que somos el Lazarosasuna, el equipo que resucita a los moribundos...
La 'Era Caparrós' va camino de colarse en los anales de la historia rojilla como la época más nefasta en el aspecto deportivo. Cuatro partidos oficiales, cuatro derrotas, nueve goles en contra y uno, de un defensa, a favor. Ale, mejore los datos. Con el Barça en el horizonte, asomando tras el empate del Clásico gracias al gol de Sergio Ramos en el último minuto. Quién da más?
Está claro que yo más no doy. Si acaso doy menos. Menos minutos a más de uno, que no tiene lo que hay que tener para jugar en Primera. Deleznable la imagen del equipo otra vez. Y van 13 jornadas. Porque salvando la excepción de Ipurúa, en el resto de partidos se ha dado la misma imagen. La de falta de tensión, de actitud, de implicación, de ganas y, sobre todo, de calidad. En todos y cada uno de los jugadores. Cuando no hay mata, no hay patata. Y este año me da que la cosecha va a ser más bien escasa, por no decir nula.
Somos el mejor equipo de LaLiga Santander. El mejor porbondadosos, ojo, los más buenos. Todos los rivales que están tocados encuentran en Lazarosasuna el remedio para todos sus males. El Granada resucitó de la tumba en la Copa y, tres días después, consigue la victoria en Liga y nos cede gustosamente el testigo de farolillos. Rojos, para más inri. Y ahora hemos dado oxígeno al Sporting de Gijón, un club tocado, que no ganaba desde septiembre, con derrota copera y rebote del míster con la prensa...
La próxima jornada llega el FC Barcelona de Leo Messi pero sin Neymar. Los culés llegan en horas bajas. Llevan sin ganar tres encuentros, empataron contra el Real Madrid de la manera más dolorosa, en el minuto 90, estilo Lisboa y a seis puntos de los de Zizou. Los recambios y los fichajes culés no funcionan, la defensa está fallando más de lo normal, Messi no marca goles y Ter Stegen falla con el pie. Solución?
Exacto. Señora, señor, si su equipo pasa por una mala racha, si sus jugadores andan apáticos, sin tensión, la suerte no les sonríe, los resultados no acompañan y la grada está silbando con más frecuencia de lo normal. Si el amor falta en la vida de sus futbolistas y ya no sienten la alegría de antes, cuando los resultados hacían sumar puntos de tres en tres y trofeos de cuatro en cuatro. Si la táctica no le sale y la técnica le falta. Si tiene todos estos problemas, no se preocupe. Una dosis de Lazarosasuna y verá cómo vuelven a ver todo del color de las agujetas, del color de rosa.
Este anuncio no es de ningún medicamento. Lea detenidamente las instrucciones de uso de cada uno de los futbolistas. En caso de dudas, consulte con cualquiera menos con la directiva rojilla o el cuerpo técnico. No le van a responder. Eso sí, cuando surta efecto el chute, por lo menos hablen bien del equipo navarroque, para un añito que hemos vuelto a Primera, vamos a irnos con buena prensa...
En El Molinón se jugaron 40 minutos de orden y Sanseacabó. Un centro lejano, un despiste de Clerc en la marca, cabezazo de Carmona y se apaga la tarde. Como si nos montamos en el bus y regresamos a Pamplona. Porque recibir un gol para nuestro equipo es sinónimo de tiro en la cabeza. Y si, hablando de tiros, nos damos uno en el pie dejando al mejor delantero que tenemos en el banquillo, la cosa sólo puede acabar en la morgue, que es donde está ahora mismo Osasuna.
El segundo tiempo fue un despropósito desde el minuto uno. Parece que se trabaja una cosa por la semana y el día del partido se resetea el cerebro (si lo tienen) de los futbolistas y no se hace nada. Los nuestros corrían como pollos descabezados por el césped con un rival sorprendido por las facilidades. De un saque de banda, donde se supone que no te pillan desprevenido, se hace un agujero descomunal en la derechay Douglas, el lateral, hace el segundo. Y de un córner a favor, con un error garrafal de Oier, te montan la contra y te matan con el tercero.
Lo del gol de Miguel Flaño, anecdótico. Lo del larguero de Berenguer, anecdótico. Para entonces los locales estaban guardando y pensando en la siguiente jornada. Lo preocupante es saber en qué estaban pensando los rojillos. Desde luego que en el Sporting no. Habrá que preguntarles. Pero es cierto que hay que hacer algo. Comida de plantilla, conjura judeomasónica, velas negras a los rivales o bañarnos en leche de cabra a lo Cleopatra, da igual. Hay que hacer algo. Porque estamos en la jornada 14 y tenemos siete puntos. Lejos de la salvación.
La salvación la trajo Jesús de Nazaret a Lázaro. O eso dicen las Sagradas Escrituras. Aunque bien es cierto que, como decían en el chiste, "Al final andó. Anduvo, jodío, anduvo. Anduvo jodío, pero andó". A ver si Osasuna endereza el rumbo, se levanta, deja de dar puntos y alegrías a los rivales y se vuelve egoísta con ellos mismos y con su afición. Aunque al principio andemos jodíos, por lomenos que seamos capaces de andar derechos y de traspasar el testigo de resucitadores a otros...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!