Tropezón para empezar

Publicado el 19/08/2013 a las 01:05
Qué no empezamos con victoria desde la 2005/2006? Pues nada, primo. Que las temporadas que siguieron, por muy mal que hayamos comenzado, nos hemos salvado al final que es lo que cuenta. Ergo este año no va a ser menos y vamos a dejar que Barça y Madrid se distancien y luego, con tiempo y buen juego, vamos recortando y dando emoción a esto de la Liga. Ya que como me decía el amigo Toño Sanz nada más acabar la jornada, "si no nos jugamos algo al final, quién va a bajar al Sadar?". Pues eso...
Porque ya se vuelve a llamar El Sadar. Nada de antiguo Sadar o nuevo Reyno ni zarandajas raras. Como toda la vida, vamos. Un Sadar que le sale el nombre de las aguas del río Sadar que riegan (o medio mojan, que hasta en el caudal hay crisis) los aledaños del feudo rojillo. Aledaños que se llenaban de gente algo más de una hora antes de que comenzara la fiesta, de que la Liga arrancara en Pamplona y para Osasuna. Un Sadar que se ilusionaba con los nuevos nombres, con la inclusión de tres de los cuatro fichajes en el once inicial, con un Granada que llegaba sin Mikel Rico ni Siqueira, con mucha más novedad que nosotros con lo que pintaba de lujo. Un Sadar que pareció imbuirse en un agujero espacio-temporal y devolvernos a la jornada 17 de la pasada campaña, mismo escenario, mismo rival. Y mismo resultado.
En la ocasión precedente Nino, hoy lesionado, comenzó abriendo la lata del Granada. Pero Mainz en el 41 y Benítez en el 48 volteaban el marcador y nos dejaban con un palmo en las narices. Esta vez el intervalo ha sido más amplio. El que va del minuto 38 al 47, en el primer tiempo. El Arabi y Yebda nos hacían papilla. Luego Patxipu, que parece que se ha animado en la lucha por el Pichichi, acortaba distancias y nos permitía soñar. De hecho se ha puesto a un gol de Messi. Pero se quedó corto el partido. Tan corto como el espacio entre el balón y la mano izquierda de Joan Oriol, tan corto como el espacio achicado por Andrés al lanzamiento del penalti a Piti. Pero vamos por partes y ordenaditos, que se nos amontona el trabajo y no son horas. Chuchu espera en casa...
Mendilibar ha dado una orden. Juego por abajo, en corto, toque y toque. Vale, ok, acepto pulpo como animal de compañía y Telecirco como canal televisivo. Pero en corto y vertical? Porque claro, no hacemos nada mareando el cuero, en plan Helvetia Anaitasuna, rozando el pasivo en horizontal si no ganamos en profundidad. Y así que se nos pegaron los rojis casi media hora de encuentro, sobando, sobando y resobando más que uno de provincias en una disco de la capital repleta de chavalas.
Se echo en falta, y mucho, al Gato Silva. Esos avisos de sanción internacionales nos hicieron la pascua. De ahí que Mendi optara por la dupla Patxipu-Loé. Atrás, Andrés de meta (y que siga mucho más), Arribas y Loties en el centro, Joan Oriol en la izquierda y Bertrán en la derecha. Acompañando al supercapi y a Raoul estaban De las Cuevas y Cejudo. Armenteros de media punta y Ariel Núñez arriba del todo. Con todos ellos en el verde, mucho tiki-taka-toke pero con el mismo peligro que una carabina de balines de plástico.
Preocupante fue la falta de oxígeno. Porque comparando a ambos equipos, el Granada estaba más fresco y derrochaba físico. Mientras que los nuestros se ahogaban, amén de la falta de ideas. De hecho, una arrancada por la derecha con desdoble de Nyom dejaba vendido a Oriol I y el centro del lateral lo empujaba a la red, más solo que la una y la otra, El Arabi. Y la grada a dos velas y esperando la reacción. Pero la reacción, por lo menos en la primera parte, no iba a llegar. Sí que llegó el segundo, en el descuento del primer acto. Y de cabeza. Yebda. A la ducha todos y a ver si hay reacción. Mal primer tiempo de Osasuna...
La reanudación, con Cejudo y Loe en el campo y Oier y Sisi sudando fue otra cosa. Osasuna empezó a jugar más, empezó a combinar, cerró las peligrosas contras visitantes y acortó distancias y el cebollero metía su chicharrico. Luego, en una salida poco clara de los de Alcaraz, ¡zas! Mano de Oriol I y penalti. Menos mal que Andrés evitaba el tercero y mantenía las esperanzas rojillas en la remontada. Aunque con Oriol II (Riera) en el campo, y a pesar de intentarlo más con el corazón que con la cabeza, no pudimos empezar el año sumando. Y eso que en la cabeza de Arribas y Loties y en unas más que posibles manos de Iturra a disparo de Sisi podíamos haberlo logrado...
El caso es que se ha perdido, pero no hemos dado mala imagen.O muy mala. Y con el Gato Silva, a nada que Riera empiece a enchufarlas y Núñez a recibir balones, me da que nos vamos a divertir este año. Eso sí, del partido contra el Granada se pilla el segundo tiempo, porque si la apuesta del míster va a ser como en los primeros 45 minutos, se vuelve al patapúm y listo. Ahora, viajecito a Anoeta, a ver a los rojillos contra los leones. Un viernes que puede ser una bonita ocasión para echar unos pinchos por la siempre bonita Easo y, de paso, tratar de empezar a sumar.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!