¡A comulgar, rojillos del mundo!

Publicado el 09/05/2013 a las 22:32
Mayo, tradicionalmente y desde que el mundo es mundo, aparte del mes de las flores y del Día de la Madre, ha venido caracterizado por ser el mes de las comuniones. Por lo menos desde que el menda lerenda tiene uso de razón que, sinceramente, es desde hace bien poco. Pero dentro de ese uso de razón que me he ido labrando, no sin poco esfuerzo, año tras año, hay muchas cosas que siguen latentes en la retina y que no van a desaparecer nunca. Aún recuerdo, en tiempos de Mari Castaña, comulgar junto a mi hermanito Paul, ambos dos vestidos de blanco impoluto y pensando más en la bici de regalo que en otras cosas. Aunque más recuerdo bajar al Sadar a ver correr por la banda a Martín Monreal, rematar a Iriguíbel a gol o asombrarme con las paradas de Roberto Santamaría y compañía.
Es lo que tiene el osasunismo. A ninguno de los navarros y seguidores rojillos del mundo mundial se nos olvidan gestas pasadas y la cara se nos ilumina de alegría al recordar los Urbanazos del Bernabéu, o los chicharros del polaco en la entonces UEFA. Tampoco olvidamos batallas perdidas como la del descenso a Segunda, con su celebración, siete campañas después, con el regreso a Primera División. Ni los recientes encuentros de final de la Copa del Rey, contra el Betis, o la previa de la Champiñons en Hamburgo. La historia queda escrita, y todos nos sentimos orgullosos de haber estado presentes en tramos puntuales de la misma.
Osasuna es historia. Para un navarro, los rojillos son la bandera que se pasea no sólo por la geografía nacional, sino allende los mares. Por México, con la familia Arizaleta al frente y de la mano del Vasco Aguirre. Por China, con el ínclito mocete de Cieza que pasó por estos lares. Por la extinta Yugoslavia en la cartera de Iván Brzic, por las andalucías de Pepe Alzate, por las pamplonas de Miguel Sola, Cuco Ziganda, Martín Monreal, Pedro Mari Zabalza. Por varios países cuyos jugadores han tenido el privilegio de vestir la elástica rojilla, como la Serbia de don Savo, las Islas Británicas de Robinson, Sammy Lee o Ullarthone, el México de Vidrio y Ochoa, el Uruguay de Pablito García, el Surinam de Fabián De Freitas o Cabo Verde en el caso de Daddy. Y muchos más que me dejo en el tintero pero que han colaborado para hacer de nuestro club lo que es. El más grande del mundo en nuestros corazones.
Desde el primero y hasta el último, siempre que el equipo ha necesitado a la hinchada ha encontrado la respuesta en las fieles y feroces gargantas navarras. Y ahora ha llegado el momento de refrendar ante todo el panorama futbolístico mundial que la comunión entre Osasuna y su afición es digna de mayo, junio, julio o diciembre. La cita contra el Getafe es vital, la pelea por la permanencia está tomando cariz de gesta y seguro que con el estadio lleno hasta la bandera, el equipo va a dar el doscientos por cien para hacerse con los tres puntos. Ahora más que nunca.
Andrés, Patxipu, Flaño, Arribas, Marc, Damiá, Rubén, Gato Silva, Loé, Armenteros, Cejudo, De las Cuevas, Nino, Kike Sola, Onwu, Asier Riesgo, Oier, Timor, Cejudo, Sisi, Masoud, Ricardo, Lolo, Nano, Annan, Robertico Torres y Joseba Llorente. Salid al campo y demostrad la pasta de la que estáis hechos. Enarbolad con orgullo la elástica rojilla,contagiarosde la pelea, la garra, la entrega y el esfuerzo que siempre ha caracterizado a los osasunistas. Respetad al rival, pero compitiendo e imponiéndoos al mismo. Dad hasta la última gota de sudor, hasta que el pitido final del colegiado de turno diga que no se puede hacer más y hacednos sentir lo que ya sentimos por vosotros: orgullo y admiración.
Y si las fuerzas os flaquean, no os preocupéis. Ahí estaremos nosotros desde la grada, forzando las gargantas hasta el límite, bombeando con nuestros corazones la roja sangre que corre por nuestras venas para daros el impulso necesario. Preparad a conciencia el partido contra el Getafe que nosotros nos estamos cuidando para seguir acompasando los acordes del Raiu-Riau, para seguir sujetando con esperanza las bufandas osasunistas, para expulsar en un grito todo el apoyo que podáis imaginar con el fin de llevar a buen puerto la nave de Osasuna. Vosotros estáis al timón, pero recordad que nosotros vamos a los remos y que nunca vamos a dejar de dar paladas. Salid al campo, lograd la victoria y haceros un hueco en la historia del osasunismo, porque generaciones venideras corearán de carretilla vuestros nombres y os tendrán como gladiadores del fútbol.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!