Ni mayas, ni Gordo ni triunfo

Publicado el 22/12/2012 a las 23:46
¡Pues vaya una manerita de cerrar el año, Patxi! Derrota contra el Graná, más que justa, sin fin del mundo con la dichosa profecía de los mayas (que me da que poco tienen que ver con el alcalde de Pamplona) y para colmo, 3.000 euros en la Lotería de Navidad de premio. Vamos, lo jugado que decimos en Bilbao. Coñas aparte, ni siquiera un reintegro o una pedradica de esas para alegrarnos un par de días. Negro, negro y negro este último partido liguero de Osasuna y negra, negra, negra la manera de despedir 2012. ¡Ojito, que viene 2013 y la terminación, sin aproximaciones, es la del mal fario...!
Hasta el mismo moño que ha terminado servidor con la profecía maya. Porque claro, a mis taipocos que me marco aún me quedan muchas cosas por hacer. Saborear las mieles de la paternidad (a ver si la susodicha me da una alegría, aunque con la misma resulta que tengo los soldaditos más parados que la creación de empleo), ver a Osasuna salvarse e incluso, con eso de que al Málaga le han fumado la participación en Europa la próxima temporada igual hasta pillábamos cachito de Viejo Continente. Viajar por el mundo, terminar el vídeo sorpresa que nos estamos marcando... Y claro, con tan poco margen de tiempo uno empezaba a agobiarse.
Pero sobre todas las cosas se imponía el deseo de que los rojillos lograran un triunfo contra los de Anquela. Más que nada porque, si el tan temido cataclismo se producía, por lo menos que las generaciones futuras que apareciesen pudieran tener la referencia de que Osasuna era un equipo de Primera. Sólo pedía eso. Pues nada, la misma suerte que con la cantinela de los niños de San Ildefonso (¡gracias a las alturas sólo es una vez al año, porque aún resuenan en mis oídos el dichoso miiiiiiiiiiileeeeeeeeeeeurooooos de marras).
Mendilibar sólo hizo un cambio. Y obligado. Lamah por Armenteros. Pero va a ser que el argentino es mucho argentino y se va a volver insustituible. Y ojito, no porque el belga lo hiciese mal, sino porque la calidad del 9 es superior. Y en esos pequeños detalles es donde reside la diferencia entre una victoria y una derrota. Pero la verdad es que fue una pena ya que, adelantándonos con el gol de cabeza de Nino (manda nines que sea uno de los más bajos el que marque de testa) todo parecía indicar que con la defensa que tenemos, la victoria estaba hecha.
Sí, si, seguro. Pues como con los mayas y el fin del mundo. O como la suerte en el sorteo del 22 de diciembre. Rien de rien. Voltereta en el luminoso y victoria más que merecida de los visitantes, echando por tierra el empate que ahora sí que se presenta escaso de Getafe y con el Sevilla en crisis asomando por el horizonte de Año Nuevo. Alguien da más? Seguro que alguno da más. Y hasta más fuerte.
El Granada nos dio un baño. Sin paños calientes, Fiti. En la primera parte Ighalo y El-Arabi pudieron marcar tres goles como poco. Y eso las fáciles, porque alguna actuación de Andrés se vio. Igual es que la zaga osasunista estaba más pendiente de las vacaciones de Navidad, del turrón y del mazapán, pero la verdad es que Arribas y Flaño un poco amazapanados sí que salieron. O con la misma es que andaban tan sorprendidos porque el 21 de diciembre no se produjera el Apocalipsis, que no se oyeran tras trompetas de Jericó, las siete plagas, la lluvia de meteoritos aderezada con azufre y todas esas zarandajas. Va a ser eso...
Pero es que no dimos pie con bola. La zaga superada, tanto por las bandas como por el centro. Dani Benítez se movía más a gusto que un diputado cerca de unas murallas con rendija y sobre a la vista. Ighalo y El-Arabi sembraban el terror en las inmediaciones del área rojilla como los mayas en los supersticiosos. El centro del campo se mostró diluido buena parte del encuentro y las alas volaron lo mismo que un anderete recién nacido. Kike Sola se diluyó cuan azucarillo en uncancarro de café con leche y Nino, a pesar de marcar y tratar de dar opciones, era otra isla.
La segunda parte comenzó con el chicharrazo de Benítez y el volteo en el marcador. La verdad es que el caracolito del lanzador de botellas a los pitolaris en sus ratos libres (le tengo que pedir consejo en cuanto a puntería, afinación y técnica, que les tengo unas ganas yo a los trencillas) fue de lujazo. Con la zurda y con el exterior, con esos tres deditos, del meñique al supuesto anular del pie y lejos de la estirada del amarilleado Andrés. Claro, quedaba mucho tiempo, con lo que se esperaba zafarrancho en el viejo Sadar y a remontar, que estamos en dinámica positiva.
Ni zafarrancho ni combate ni nada de nada. Parecía que el 1-2 nos venía bien, ya que teníamos la misma sensación de crear peligro que tienen mis sobrinas con una varita de la Cenicienta en las manos. Pocas ideas, aproximaciones de las del corazón más que la cabeza, apelotonamiento de efectivos pero sin ocasiones claras. Y lo que más escuece, dejándolas todas para el final. Porque manda ridieles y profecías mayas que, tras 40 minutos de inoperancia, las ocasiones claras vengan en los cinco últimos minutos de partido y con el empate como premio mayor. Si es que...
Si a todo ello le sumamos que Roberto, exmeta rojillo, sacó todo lo que le vino al final, apaga y vámonos. Porque tras el pitido final parecía que iba a caer sobre nosotros toda la lluvia apocalíptica de los profetas del otro lado del charco, que las plagas y las mangostas y el azufre y la ceniza y todo eso nos iba a pintar el panorama de la siguiente campaña, el Averno de la Segunda División con súcubos, cerberos y demonios peleando hasta el último punto en esos campos de la división de plata. Pero nada más lejos de la realidad.
A pesar de que cerramos 2012 en puestos de descenso, estamos a un punto de sacar de nuevo la cabeza. Toca viajar a Sevilla a por los puntos, tratar de ser descarados en ataque y mejorar unos números anotadores que son preocupantes. Quién sabe, quizás los Reyes Majos nos traigan un delantero que marque goles, o un centrocampista con llegada o, en el mejor de los casos, un clon de Messi que en diez partidos nos dé la salvación. De momento, vamos a ver cómo se va el año, cómo viene el próximo y que tengamos salud todos. ¡Feliz Navidad y próspero año nuevo 2013!
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!