Vuelve el hermanamiento

Publicado el 06/05/2012 a las 00:13
Mola mi gramola, oyes, Patxipues. Que mejor no pueden ir las cosas, no? Va y resulta que contra la Real Sociedad culminamos un día perfecto, ideal, maravilloso, genial de la muerte, Chuchu. Día de las Peñas, hermanamiento con la afición donostiarra, victoria sobre el verde, sufrida, de esas que tanto nos gusta y a la que nos han acostumbrado estos chicos. Manteo y despedida de Raúl García, emotiva de narices, y hasta detallito con Ricardo. Y lo mejor, la guinda del pastel, el colofón, la crème de la crème du rèpas que dicen los gabachos (lo mejor de la comidita, vamos) el detallazo de la plantilla txuri urdin al aplaudir a la grada el apoyo mostrado, rojillosy donostiarras.
El buen rollito parece que regresa a la muga entre Navarra y Guipúzcoa. Atrás quedan rencillas que nunca debieron resurgir, por mucho que desde alguna caverna mediática se empeñen en recordar viejas afrentas, que si vosotros nos bajásteis, y vosotros no aceptásteis empate como animal de compañía, que si tal y cuál. Pero el último partido de Osasuna en el viejo Sadar en la temporada 2011/2012 puede suponer el regreso del hermanamiento con el primo donostiarra. Y eso no tiene precio.
Se acabó el ir a la Concha, con la cesta y la tortilla de patata en el tupper y la camiseta de Osasuna tapada con la chaquetica. Podremos lucir la elástica rojilla, igual hasta de equipo uefo el próximo año, paseando por el Náutico o por el Acuario de Donosti. Se podrá tapear por lo Viejo de la Bella Easo con el 4 de Miguel Flaño a la espalda, echar unos potes con los colegas con una sudadera made in Tajonar y nadie nos mirará mal. Esa sensación incómoda de deber dinero, de habernos fugado sin apoquinar las tapas, de tener que pagar un diezmo obligatorio e impuesto por la historia reciente temporada sí y temporada también llegó a su fin. Y gratis?
No todo va a ser gratis, no os columpiéis. Dentro del buen rollito entre ambas aficiones habrá que ceder en algunos aspectos. Al estilo del Tratado de Paz de Versalles de la I Guerra Mundial, habrá que hacer concesiones. Y gustosamente, hermano donostiarra, levantamos la veda de los setales y ya podéis pasar a coger cestas y cestas de hongo beltza. Eso sí, antes retirad el permiso necesario, no os vaya a caer una multica de la autoridad pertinente y empecemos otra vez como Caín y Abel.
Gran triunfo de Osasuna contra los txuri urdin. Bonito partido, en el que los de Montanier terminaron con hasta casi cuatro delanteros: a saber, Llorente, Agirretxe, Vela y Griezmann. Y los nuestros jugaron a gustico, que solemos decir antes de meternos entre pecho y espalda un buen pincho de chistorra. Aunque el inicio fue un poco estilo agua de borrajas, poco a poco empezaron a llegar las ocasiones. Bravo se lució en varias ocasiones, Andrés no se le quedaba a la zaga y los nuestros, Patxipu a un lado que me andaba fallón, movían con sentido el cuero.
Nino se desgastaba corriendo de un lado para otro, Ibrahima no le quedaba a la zaga, Lolo se rompía, dando entrada a Rubén. Marc Bertrán progresaba por la izquierda como el menda lerenda con la Hondica Thunder por las carreteras de la Comunidad foral. Y Satrústegui no se complicaba mucho la vida. Y Rulo? Bien. Muy bien, gracias. Se le va a echar tremendísimamente de menos al de Zizur. Digo que podríamos empezar una campaña, colecta, para tratar de sacar algunos eurillos con el fin de que el 14 se quede en Osasuna por los siglos de los siglos. Recuerda, amigo Raúl, que como en casa no se come en ningún sitio.
Seguía el partido en su primera parte desarrolándose entretenido, con jolgorio en las gradas fruto de Baco y la celebración de peñas cuando llegó el tiro al pichón a Pamplona e Ibrahima decidió pegarse unos tiritos. Bertrán apuñaló la banda derecha y disparo, escorado, raso. Bravo despejó a los pies del rojillo senegalés, que cargó el primer perdigón. ¡PUM! A la madera y le cae el rechace. Segunda ocasión. ¡PUM! Paradón de Bravo. Y el balón que le cae cerquita. Ibra, con el palillo a punto de caer, metió la puntera y, esta vez sí, a la tercera fue la vencida más que nunca. 1-0 y todo fiesta, fiesta, fiesta...
La segunda parte tampoco se quedó manca. Osasuna se replegó muy bien y tuvo tres mano a mano que salvó Bravo perfectamente. Y Montanier seguía poniendo pólvora sobre el verde. Llorente, Aguirretxe, Griezmann, todos para asediar el área rojilla y poner a prueba el temple de la zaga. Pero no cayó el muro osasunista. Aguantamos, estoicamente, a ritmo de jarana en la grada y alegría en el campo. Porque todo queda pendiente de la última jornada para saber si vamos a Europa o no. Qué más se puede pedir?
Por pedir, paz en el mundo y justicia para la gente de bien. Amén del fin de la dichosa crisis. Pero vamos a rebajar las pretensiones y pedir a los rojis un último esfuerzo. Estamos metidos Atlético de Madrid, Mallorca, Levante y Osasuna, unos por Champiñons y nosotros por una plaza en la Europa League. Si ganamos, dependeremos de que pinche algún equipo. Todo es posible, pero hay una cosa cierta. Si ganamos, cerraremos el año con 54 puntos. Y lo más importante... ¡por encima del Athletic de Bilbao! Ya podemos decir que ha sido una gran temporada, aunque al primo Fernando, donostiarra hasta la médula, le duela un poquillo la derrota de hoy. El próximo año, primo, te consigo las entradas que no te conseguí esta temporada.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!