Esto es Liga, no Premier

Publicado el 15/01/2012 a las 18:19
No sé con quién tengo que hablar, tendré que mirar en Google o decirle a Chuchu que me investigue por la red pero voy a plantar una petición a las más altas instancias futboleras del país para pedir que nos devuelvan al horario español, o nacional, que a mí, la política, poco menos que me importa dos Izcos. Yo quiero mi partido de fútbol a las 17.00 el domingo, o 18.00 si me apuran. Nada de horarios de la Premier League, de la Firts División o del Wolverhampton, por mucho que le ponga al amigo Zuza. Las cuatro de la tarde es hora de la siesta o, si me apuran mucho, de la copica de patxarán. O del cohete del carnero para los afortunados que lo puedan echar. Pero bajar al fútbol? ¡Ja!
Imagino que la culpa de esto la tendrá el mercado asiático, dirá la LFP, la RFEF o el Susun Corda. Claro, es que en Shanghai Surprise se matan por la calle para ver (aunque más que ver, siempre he pensado que los chinos sospechan...) un apasionte Osasuna-Racing de Santander. Claro, claro, familia feliz, rollito de invierno y salsa agridulce, que es como se nos quedó el cuerpo tras la derrota contra los santanderinos.
Además, qué leñe. Moverse una hora antes de casa, con las chuletillas de cordero asomando entre los dientes, las patatas fritas reposando sobre los molares, los dedos calientes de la taza de café y sin hacer la digestión no puede ser bueno para este cuerpo serrano que uno se marca. Como se enteren los de la OMS, fijo que sacan un estudio diciendo que es contraproducente. Lo malo es que nos harán bajar sin comer y, si no, al tiempo.
Como mi inglés está más justo que las camisetas que me llevan los y las de Mujeres, Hombres y Vicevicenta, espero que no nos lo hagan aprenderlo de pé a pá porque ahí sí que van dados. No paso de jellou, ja güare yu. Y eso que mi cuñada da clases de inglish pitinglish, pero a mí todo lo que no sea castellano, chantreano y por teléfono, poco se me puede pedir. Así que ale, ahí tienen otra razón para no dejarnos conquistar por los del almirante Nelson y compañía, que Armana Apañola ya hemos tenido y era de lo mejor (o eso decía Pérez Reverte...)
Vamos a dejar la historia, vamos a dejarnos de historias y vamos a ver qué ha pasado contra el Racing. Sí, hemos perdido. Y eso que más de uno seguro que bajamos al campo con la mosca detrás de la oreja ya que estos son los partidos que solemos salir acarajados perdidos. Y vamos si salimos con la caraja. Para el segundo 25 podíamos ir perdiendo ya que Sergio andaba con las fabes camino del estómago y su mala cesión la tuvo que salvar Andrés ante Stuani. Vamos, pa ir a mear y no echar gota...
Y así all the match, que dicen los de las islas británicas. Un first time o primer tiempo condicionado por la caraja que no se salvó en el segundo tiempo. Un querer y no poder, propiciado por el regalíz del referee o pitolari de turno al conceder penalti por unas manos, cuando menos, dudosas de Damiá a centro de un rival. Y claro, con 0-1 y la muralla defensiva del Racing, a ver quién es el guapo que empata...
Sin contar, of course, con que los little reds o rojillos no hicieron nada. Se salvan, si me apuran y para que me den punticos en el Comunio, Andrés, Lamah y Satrústegui. Sobre todo el lateral, que frenó y casi desquicia a Munitis e incluso dio cierto sentido a la salida. El resto, from te dogs o para los perros. Rien de rien, nada de nada. Cero patatero. Desde la defensa hasta la delantera. Porque sí, jugábamos con delantero.
Visto el rendimiento que dio la dupla Nekounam-Timor en el centro del campo, yo hubiese sacado a Raoul Cedric Loe. Por lo menos intimida en el campo, ya que éstos dos ni taparon, ni distribuyeron, ni cortaron... Las bandas veloces lo intentaron al inicio, pero fueron palideciendo y desinchándose. En general, partido horroroso donde los haya. El que diga que eso fue un encuentro, debería ponerle el prefijo des- delante. Y acertará...
Oportunidad perdida de hacer 29 puntos y poner más tierra de por medio con los del descenso. Aunque eso no es lo malo. Lo malo es que ahora tenemos dos partidos más seguidos en casa. Y este era el fácil, ya que viene un Valencia herido el domingo próximo (a las 12.00 horas, es decir, a jugar para los chinitos) y el siguiente contra el Atlético de Madrid del Cholo Simeone, ocho días después, en lunes y por la noche. Si a este paso no me regulo la dieta. Aunque con la sartenada de bollería que nos trajo la sin par Mary contra los cántabros, poca dieta me estoy marcando...
No quiero despedirme sin darle un besazo muy fuerte a la abuelita Juanita, que a sus casi 97 años nos dejó la pasada semana. Seguro que lo lee, ya que se ganó una parcela tan grande en el cielo que estará cómodamente sentada sobre una nube y al acecho de que no nos pase nada. Muchas gracias por todo, abueli. Por tu cariño, tu amor, tus enseñanzas, tus broncas -merecidas todas-, tus recomendaciones y, sobre todo, por enseñarnos la necesidad de vivir alegres. Seguro que allá arriba estarás un poco enfurruñada por la derrota de Osasuna, aunque tampoco es que te llamara mucho el fútbol. Pero si nos ves disgustados, eras la primera en disgustarte.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!