La lluvia en Donosti es pura maravilla

Publicado el 07/01/2012 a las 20:07
Aunque Audrey Hepburn en My Fair Lady decía que "la lluvia en Sevilla es pura maravilla", tras el partido de Osasuna en Anoeta podríamos decir que los rojillos volvieron en el autobús cantando "la lluvia en Donosti es pura maravilla". Porque hay que ver el peaso botín que nos trajimos de San Sebastián, partido del que salimos vivos gracias a la increíble actuación de Andrés Fernández. Tiembla, Pulpo Paul, que viene Andresito...
El viernes día 6 de enero era San Andrés, o como me apunta el amigo "tes", el obispo Andrés ya que su apostolado es el 30 de noviembre. No sé si lo tenían fichado en el Santoral, si se acordaban o si el atracón de roscón, magdalenas, leche, champán o lo que les dejaran los hijos para la mágica noche del 5 de enero les impedía tenerlo en cuenta. Nada, para eso estamos los juntaletras, encabezados por la amiga Clarita, para recordarles las fechas importantes. Pues bórrenla, ya que tras el empate en Anoeta, el responsable del Archivo Santoral ha decidido cambiar el día de la onomástica al 7 de enero. San Fermín? No, San Andrés.
Bajo una intensa y copiosa lluvia que seguía regando la flor de Mendilibar en salva sea dicha la parte, Osasuna era un juguete roto en manos de una Real Sociedad que se acercaba a la meta rojilla con más peligro que los niños la noche de Reyes. Tal cuál. Un pim pam pum que casi obliga al portero visitante a cambiar de guantes en el descanso ante el uso que les dio. Griezmann, Agirretxe, Cadamuro, Aramburu, Vela (Perfectly you) y todos los txuri urdin se pusieron en fila para tratar de noquear al portero rojillo. Pero nada, que el cancerbero aguantaba más que Pacquiao de pie sobre la lona.
Por lo menos en la segunda parte los locales bajaron un poco el pistón. Pero poco, ojito. Porque seguían erre que erre, con intentonas desde un lado y el otro. Y la goma de las manoplas de Andresito más resquebrajadas que la base de maquillaje de la Duquesa de Alba ("¡Qué frío está el suelooo...!"). Y la hinchada navarra encendiendo velas a San Andrés, hasta superar la docena del fraile que en mi pueblo dicen que son 12 más uno.
Osasuna no saltó mal en Anoeta, bien plantado el equipo, con un Satrústegui que volvía a pisar el campo de la Real Sociedad muchos años después, aunque vestido de rojo, con bandas veloces con Ibra y Lamah y con Nino como única referencia arriba. El chiquitín se deslomó contra los zagueros locales, y a punto estuvo de conseguir premio con una volea en la segunda parte que hubiese significado la ratificación y máximo florecimiento de la flor de Mendi. Porque anda que si llegamos a ganar...
Sinceramente, más de uno habrías pensado que, tal y como iba el encuentro y viendo la marcha del equipo esta temporada, el partido iba a acabar 0-1 con gol de churro, de rebote o en propia meta de los donostiarras. Cosas más raras se han visto en esto del fútbol, qué no? Y claro, ese tanto va el cántaro a la fuente que al final se compra bononús no parecía que se fuera a cumplir para los de Montanier. Si llega a pasar, hoy estamos hablando de pelear la Liga al Barça y al Madrid, ja, ja, ja.
Se consiguió un punto de oro bajo la maravillosa lluvia de Donosti, siguiendo la máxima del mínimo esfuerzo. Como la cigarra y la hormiga en el cuento, siendo nosotros la cigarra juerguera que ha disfrutado las Navidades, ha ganado unos kilitos y ahora sigue sacando rédito del poco esfuerzo realizado. Mendilibar reconoció que el equipo había jugado mal. Si jugando mal llevamos 26 puntos, hasta dónde nos vamos a marchar cuando empecemos a jugar bien? Hasta el infinito y más allá...
Ahora Copa intrascendente contra el Barcelona, momento ideal para llevar a la novia al fútbol y enseñarle los andurriales rojillos. Es lo que tiene el amor, amigos, que cuando estás con la persona más maravillosa del mundo y, encima, le gusta el fútbol, todo lo que tenga que ver con Osasuna es un regalo bien recibido. Pero poco a poco: el albornoz, las zapatillas de estar en casa y la taza del desayuno para el Nesquick ya caerán en próximas celebraciones. De momento, un Osasuna-Barcelona y,a poder ser, que jueguen todas las estrellas. De los rojillos, claro...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!