Sí, soy rojillo... Y para siempre

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Fran Pérez

Publicado el 05/01/2012 a las 00:22

Bravo, rojillos, bravo. A pesar de volveros con cuatro chicharros del Camp Mou, la verdad es que la imagen que disteis en Barcelona fue bien distinta a la de septiembre, cuando empieza el colegio y todavía no mandan tarea los profesores. Dejásteis en la mitad la afrenta del 8-0, aunque bien es cierto que el último caracolito era perfectamente evitable. Pero es muy difícil estar concentrado, salvo que seas un tetrabrick de zumo de naranja, los 94 minutos de partido. Y ante rivales como el Barcelona, a la mínima te hacen la de Nacho Vidal: te la clavan.

 

 


El caso es que el encuentro que hizo Osasuna en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey en el feudo culé fue bueno. Cualquiera que vea el marcador, esos guarismos pitagóricos que reflejan el 4-0, diría que encima que nos meten medio saco, estamos contentos. Pues sí, así somos los aficionados rojillos. Con el lástima en la boca, ya que se podía haber dado un 3-1 que dejara abierta la eliminatoria para la vuelta en Pamplona. Así, hasta las arcas del equipo sonreirían por el clinc clinc que dejaría el partido. Pero cuatro son muchas patas para una mesa, aunque sea la de la esperanza.

Osasuna se plantó como las raíces de una secuoya en el feudo culé con las ideas claras. Presión arriba, a la salida local, y adelantar la línea de la zaga al medio del campo. Suicida si no se coordina la defensa a la perfección, teniendo a Pedro, Cuenca y Cesc en punta. Pero por lo menos se trataba de ahogar el inicio de partida del juego del que sigue siendo mejor equipo del mundo. Pique a quien le pique, Shakiras a un lado. Y eso que Messi estaba con gripe, pero como dijo en Twitter la amiga Alazne, la gripe de Messi son los padres...

Pero el Barcelona es el Barcelona. Y si este año no le dan el Balón de Oro a Xavi, me planto en la sede de la France Football y la FIFA y les rompo los geranios de la puerta y les escupo en los cristales. Porque lo del 6 blaugrana es arte en estado puro, es amor al cuero, mimo al espectáculo y una visión que si la pillan los grandes economistas mundiales, la crisis estaba ya en los anales (no me desbarren...) de la historia como agua pasada. El de Terrassa ve el fútbol que sólo puede ver un visionario y, como en la guerra de guerrillas, sólo se lo chiva a sus compañeros de equipo para que lo aprovechen. Y así lo hizo, hasta en cuatro veces...

La primera abriendo el pase a Cesc, que anda de un pichichi alucinante y abrió el marcador. La segunda para darle otra vez a Fábregas, que lo finaliza sacándose una vaselina a metro y medio de Riesgo que sube hasta el cielo para bajar como plomo al fondo de la meta rojilla. 2-0 en un pestañear. Olía a goleada, llovía sobre agua mojada, nos apretábamos los machos. Pero los rojis aguantaron, no se descompusieron y se fueron a la ducha a reflexionar con sólo dos goles.

La salida del segundo tiempo nos enseñó a un equipo que quería creer en la eliminatoria. Se nos estiraron bastante, como la goma de mascar, e incluso le manchamos los guantes a Pinto Lobito. Cejudo pudo acortar distancias, y los chavalines mostraban desparpajo ante Puyol, Piqué y Mascherano. Messi calentó las tripas en el banquillo y saltó a ver si podía hacer alguna de las suyas. Y claro, para demostrar que va bien de vientre, las hizo...

De cabeza, tras pase de Cesc, y al final, cuando con el 3-0 nos dábamos con un canto en los dientes, de rosquita aprovechando otro pase de Xavi. Pero bueno, más se perdió en Cuba (y por más el 17 de septiembre pasado). El partido que habían hecho nuestros chavales en la Ciudad Condal fue meritorio. Y si llegamos a marcar, ya ni les cuento.

Lo que no sé a qué vienen son las críticas, palabras, rajadas y demás zarandajas del presi don Patxi (o don Francisco) Izco. No puede decir "Si a Messi le dolía la tripa, a mí me dolían los huevos". Eres el máximo mandatario de un club de solera, de un equipo que llevan en el corazón miles de personas. Y no hay que poner excusas al marcador. Se ha perdido, se podía haber sacado mejor resultado y, si ahora toca rebajar los precios para llenar el Sadar, se rebajan. Y puntopelota, presi. Salvo que esté echando oposición al Club de la Comedia, en cuyo caso ya le pasaré cuatro coñas que llenan el tiempo y quedan bien ante el público...

En fin, que la vuelta de la Copa habrá que tomársela tal y como dijo Mendilibar, como un partido para disfrutar. A ver si me pillo fiestuki y me llevo a Gema al campo, que no lo ha catado todavía, (el campo, no me sean malos ni se me vayan de tono...) y podemos ver un triunfo rojillo sobre el Barcelona. Aunque si eso ocurre, ya puedo ir preparando el sofá, que me da que ceno morros esa noche, :P.

Ahora toca volver a la competición doméstica. Partido de Liga contra la Real Sociedad de Fernando, el novio de la Vane. Seguro que somos capaces de rascar algo en Anoeta y de volvernos con algún puntico, de empezar el año con buen pie y de ir cerrando una primera vuelta que está siendo magnífica. Ojalá que las lesiones sigan respetando a los nuestros y que la enfermería se vaya vaciando poco a poco, que vamos a necesitar a todos los efectivos.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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