Copazo

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Fran Pérez

Publicado el 13/12/2011 a las 22:32

Buen primer trago le hemos pegado a la Copa del Rey, no? Tres tientos largos, sabrosos y merecidos en tierras andaluzas, en un estadio de los Juegos Mediterráneos con unos dos mil espectadores valientes que se animaron a ver el apasionante Almería-Osasuna de la ida de los dieciseisavos de final del torneo del KO. Casi nada...

 

 


En unos días en los que la Casa Real anda revolucionada por el papelón del Duque consorte de Palma (y no de Lugo, como muy bien me corregía el amigo Peñafiel), Iñaki Urdangarín, qué mejor que llenar de fútbol la caja tonta para que la peña lereña se preocupe únicamente del baloncito, sin ver más allá de las dimensiones reglamentarias del tapete sobre el que se desarrolla este juego. Vamos, pan y circo que hacían los romanos cuando los bárbaros amenazaban con asaltar la Ciudad Eterna.

Pues ya puestos a darle coba al esférico, dejando al otrora jugador de balonmano que se fundó empresillas a lo Casper que dicen las malas lenguas, hablaremos del encuentro de Copa que hizo Osasuna en Almería. Más que nada por llenar el buche pelotero de los aficionados y para ensalzar la gran labor de la cantera rojilla. Porque, aunque no sean navarros de pedigrí ni con RH de la Cuenca de Pamplona, si se han criado futbolísticamente en Tajonar son canteranos. Duela a quien le duela.

Mendilibar plantó un once mezcla de titulares y teóricos suplentes. Con Riesgo en la portería, Roversio y Miguel Flaño de centrales, Damiá y Satrústegui en las bandas. Centro del campo para Nekounam y Timor, con Cejudo y Annunziata en las alar. Robertito Torres de adelantado y Lekic (me resisto a llamarle Leka, acaso le llamamos Puñala a Patxipu? Pues eso) en la punta. Lo dicho. Presunta veteranía con mimbres jóvenes. Y el Almería, ídem de ídem.

La diferencia entre ambos conjuntos fue abismal. Osasuna se pegó una primera parte en la que no paró de sobar, oler, mover, controlar y disponer del cuero a sus anchas. El equipo la jugaba con sentido, achicaba los espacios, frenaba las salidas del rival y había veces que incluso parecía el Pep-Team en la presión. Vale, era el Almería, pero aquí hablamos de Osasuna y no estamos acostumbrados a jugar tanto el esférico...

Al dominio insultante le siguió, además, la definición. El primer chicharro, el de Lekic, es precioso. Centro desde la derecha de Álvaro Cejudo y el serbio, en carrera y sin dejarla botar, mete la zurda y la cuela por arriba. Difícil intentarlo, peor más difícil que salga. Y vaya si salió.

Pérez Lasa se sumó a la fiesta con un penalti por manos más que discutible, pero a caballo regalado, ya saben: once metros, Nekounam mete la derecha y Diego no puede pararlo. 0-2 en el marcador y al otro extremo del país nos frotábamos los ojos ya que cobrábamos ventaja y, lo que era mejor, no parecía que fuésemos a sufrir. Vale, vale, vaaaleee, que era el Almería. Pero joé, nosotros Osasuna...

Y para culminar el primer tiempo, entretenido donde los hubiera, derechazo de Annunziata con el interior, desde fuera del área, y el baloncito que se mete por la escuadra izquierda de la meta local. Vamos, tirar cohetes era poco ante el baño que estábamos dando, ante el buen sabor que nos estaba dejando el sorbo de estreno copero que estábamos presenciando.

La segunda parte bien pudo no jugarse, pero claro, con las cosas tal y como están, a saber por dónde nos vendría la mala suerte. Que ellos son el Almería, vale, pero nosotros Osasuna. Y como en los primeros 45 minutos se hizo todo perfectamente, no es de extrañar que en los segundos 45 lo tiráramos al traste. Pero los chavales vienen con ganas, y parecía que eran más veteranos que los propios titulares.

Curiosamente cuando el Almería se quedó con 10 nos marcaron el gol. No es la primera vez que pasa esta temporada, pero en esta ocasión no había peligro por la diferencia en el marcador. Mal sabor de boca por el 1-3 final cuando íbamos 0-3? Que levante la mano el que no hubiese firmado este resultado antes del pitido inicial. Claro, ninguna mano levantada, es lógico.

Lo mejor en este tipo de partidos es que la cantera tuvo minutos, que el equipo jugó bien y que se dejó sentenciada la eliminatoria. Osasuna, a falta del trámite de la vuelta en Pamplona, está en octavos de final del torneo del KO. Y este tipo de partidos suelen dar más problemas si no se sacan adelante que aplausos por hacer lo que supuestamente se debía: ganar a un segunda (aunque fuese recién descendido). Por mí, una cosa tengo clara. Sigo apostando por estos once titulares para todas las rondas que lleguen de la Copa. Toque quien toque. Por algo se lo han merecido...

Estamos en racha. Ahora toca el Villarreal. Un triunfo en Pamplona, antes del parón liguero (con partido copero en medio) serviría para comernos el turrón con 25 puntazos. Los mismos que años va a hacer Chuchu, una cifra mágica que marca el inicio de las Navidades y pone la salvación a tiro de piedra. Pero como con Chuchu, habrá que seguir portándose bien o, por lo menos, no tan mal.

¡Hasta le muerte, Forofillo hasta la muerte!

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