Como una regadera

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Fran Pérez

Publicado el 04/12/2011 a las 20:15

:O :O :O :O Este es, para aquéllos que aún no lo sepáis, el emoticono que se utiliza en Internet para mostrar sorpresa ante algo, pero la verdad es que ni siquiera con cuatro de estos cubro lo experimentado en el partido contra el Betis. Como diría David Bisbal, "Etto é increíble". Y vamos si lo es. Porque nadie se imaginaba que el conjunto del acuciado Pepe Mel se fuera a marchar de vacío del viejo Sadar, pero... Amiga Clarita, esto es fútbol y no siempre es justo.

 

 


Osasuna salió con la intención de hacer buena la primera victoria a domicilio, cosechada en Cornellá-El Prat, una semana antes. Mendilibar cambió el once anterior en sólo dos posiciones: Roversio de lateral zurdo y Kike Sola arriba por Ibrahima. El primero cumplió con creces, a pesar de las dudas de algún que otro compañero (compañera) que no creía que fuese a terminar en el campo al recibir una tarjeta para la media hora. Pero aguantó. Y Sola no se encontró en ningún momento a gusto, ni dio lo que es capaz de dar y aunque se peleó con todos, no dispuso de ninguna ocasión. Así que el siempre jueguecito del técnico rojillo de dar novedades en cada once le salió bien al cincuenta por ciento.

Pero lo que sí le salió bien a Mendi fue llenar la regadera de una dosis de fortuna insuperable. Me viene a la cabeza la flor en el sitio oscuro en el que la espalda pierde su nombre que otrora tenía el entrenador del Real Madrid, Vanderlei Luxemburgo. Pero elevada a la máxima potencia y con todos los aperos de jardinería a su alrededor. Mendilibar ha debido de pillar semillas de esa flor, porque la potra del triunfo contra los de Pepe Mel fue considerable.

La primera parte los andaluces se replegaron, gracias al cambio de táctica de su entrenador, más por intentar apagar fuegos e innovar para que los resultaron le salvaran la cabeza. Craso error, ya que el Betis es un equipo que juega muy bien al fútbol, y un jugón como Beñat no debe quedarse en el banquillo ya que es el motor que mueve las líneas béticas. Pero así lo quiso el técnico visitante y los rojillos lo aprovecharon.

Tras la visita del roble montañés, pero sin el vino de la Ribera, con homenaje al gran Patxipu que jugaba su partido 351 con Osasuna y superaba al mítico Castañeda, los nuestros saltaron a tratar de marcar pronto teniendo en frente a un equipo que tiraba del clásico 4-4-2 con intención de aguantar y salir a la contra a ver si se pescaba algo en el jardín rival. Pero llegó el córner de todas las tardes, el bloqueo de Nekounam y el cabezazo de Miguel Flaño, par alegría del amigo Ciordia.

Y poco más en la primera parte. Quitando un palo del Betis en una falta al borde del área y alguna aproximación con escaso peligro de los nuestros, se marchaban al vestuario ambos equipos y preparaban la segunda entrega. Y como es ley de vida, llegó. Con la entrada de Beñat al campo por parte visitante. Obvio...

Y entonces Mendilibar, sin hacer cambios, dejó a un lado la regadera, en el banquillo, y se sentó de lado para no escachar la flor. Y empezó a crecer la jodía como nunca lo había hecho. El Betis empezó a estirar sus líneas, capitaneados por Beñat, y entre Roque Santa Cruz, Cañas, Jonathan Pereira y Castro sacaron fuego a las manoplas del portero rojillo. Un pim-pam que sólo se rompió con el gol de Castro a placer tras pase de Pereira, que si la llega a sacar Andrés, Casillas y Valdés estarían temblando por peligrar su sitio en la selección. Palomitón hacia atrás para evitar el gol en un disparo de Cañas envenenado, estirada felina a disparo casi a bocajarro de Roque Santacruz, salidas cara a cara a Pereira y Castro, que van a soñar con el morado del portero de Osasuna. Así una y otra...

La grada se echaba a temblar cada vez que salían las huestes béticas. Bueno, no toda la grada, que la amiga Clarita saltaba de alegría y se las prometía felices con el 1-1. Pero la regadera seguía haciendo de las suyas y echaba agua milagrosa sobre el marco rojillo. Y cuando parecía que el empate iba a ser bueno para ambos, las últimas gotas de la regadera fueron a la bota derecha de Nekounam. Minuto 92. Falta al borde del área. Derechazo del iraní. Roza la barrera. Cuero a la escuadra derecha de Casto. Gol. GOL. GOOOOOOOOL.

La grada aplaudió a rabiar porque se había ganado a lo campeón, que diría el amigo Belcos. Injusto, inmerecido, jugando mal, sabiendo que lo lógico hubiese sido el 1-3, pero se ganó. Flor?UEFA?Liga de Campeones? Vamos a ir poco a poco, que somos muy humildes. De momento, tenemos 21 puntos. La mitad del trabajo hecho y margen de cinco partidos (que son 15 puntos) para mejorarlo. Cuanto antes hagamos crecer la nómina de puntos, mejor para nosotros. Que esta flor tiene que aguantar más que la de Pascua, y ya se acerca la Navidad. Yo, de momento, pillo carretera y manta que tengo una paciente que curar...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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