Paaapaaa...

Publicado el 26/10/2011 a las 21:11
Padre e hijo, en el campo, layando como posesos. Doce del mediodía, una solana de justicia. Se gira el hijo y le dice al progenitor: "Paaaapa, quiero que me lleves al burriquín". Y el padre, secándose el sudor de la frente, le contesta: "Pero hijo, si eres muy mayor". Siguen a la faena. A los dos minutos, el primogénito, erre que erre. "Paaapaaa, que quiero que me lleves a burriquín". Y el mayor insiste: "Hijo, que tienes 16 años, por favor". Siguen dale que dale a la azada. Y el heredero que no ceja en el empeño. "Paaapaaaa, que quiero ir a burriquíiin"."Vamos a ver, para qué quieres ir a burriquín?" Y el hijo, ufano, le contesta: "Para comerme una whooopper".
El chiste me viene de perlas, oigan. Más que nada porque los de la cadena de comida rápida, o fast food que dicen al otro lado del charco (para arriba, Gran Bretaña, o para la izquierda, en los USA) me anda ahora con una promoción en la que si te pimplas un menú de las variedades existentes (a mi niña le va el whopper) te llevas una bandeja de Los Simpson. Y claro, uno veía el partido, miraba la pechera de los jugadores azulones dirigidos por Luis García y se quedaba salivando con la marca de la cadena hamburguesera, al tiempo que pensaba que venía a cuento. Y es que Osasuna tuvo la victoria... en bandeja.
En bandeja nos lo puso Moyá. Cuando se resbaló tras el enorme testarazo de Ibrahima, marcando los tiempos. Vamos, que si es más regalíz, nos sube el azúcar. Y otra bandejada la tuvimos con el segundo, no por error de los locales, si no porque cuando menos peligro creábamos, nos adelantamos. Claro que como en esta vida se pega todo, menos la hermosura, la zaga rojilla se sumó a la suerte de bandejismo dejando suelto a un killer como Güiza en un centro lateral.Lo dicho. 2-2.
No me desagradó para nada el encuentro rojillo. Tampoco fue para echar cohetes, obvio, pero peor fue el Granada-Barça y mira a los de Guardiola, sumando tres fuera de casa. El once me gusta, a pesar de que seguimos teniendo una autopista de entrada para los rivales en nuestra banda izquierda. Y la zaga y el porterico andan atentos. Aunque es cierto que en los goles azulones se pudo hacer un poquito más. Como es cierto que hay fases del encuentro, y muchas, en las que el equipo parece tener menos tensión que un arco de juguete. Bueno, estamos en la jornada 10, nueve partidos. Se pueden corregir estos detalles...
Y no debemos olvidar que el Coliseum Alfonso Pérez no es un campo del que hayamos pescado mucho en las últimas temporadas. Una victoria en los siete choques ligueros en Primera. Y mucha derrota. Así que punto ser punto, y podemos aplaudir con las orejas. Al menda lerenda, si le dicen que vamos a empatar, firmo ya. Pero claro, después de visto los maíces al obispo, fastidia (por no decir que jode) un poquillo más. Dos ventajas desperdiciadas en un partido que se nos puso, en dos ocasiones, a huevo. Pero bueno...
Ahora hay que dejar de pensar en los chicos del Burriquín. Porque el viejo Sadar se viste de gala el domingo para recibir al líder de la Liga BBVA. Viene el equipo más fuerte de la competición de las estrellas, el poderoso, imbatido e inigualable... Barça?Madrid?Valencia? Noooo. El Levante. Un conjunto granota que cuenta en sus filas con ilustres exrojillos como Valdo, Aranda y Juanlu. Una plantilla jovencísima que está asombrando a propios y extraños. Buena piedra de toque para inaugurar el casillero de derrotas de los levantinos.
Aunque tal y como andan los chicos de Juan Ignacio Martínez, ex guardaespaldas de la Pantoja (flipa con Flops, colega) ya puede venir a Pamplona y alinear de inicio a Bart, Homer, Moe, Lisa, Maggie, Milhouse, Apu, Crusty el payaso o el que sea, que seguro que, estando como están de dulce, ganan el partido. A ver si los nuestros son capaces de dar la campanada, y eso ante un rival que, en el arranque de la temporada, se presentaba de los de "nuestra liga".
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!