¡Orgiástico!

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Fran Pérez

Publicado el 11/05/2011 a las 23:12

Menuda noche, menudo partido, menudo final, menuda remontada, menudicos de cordero (y no de cerdo, como bien me corrige el amigo Berrueza) es lo que habría que comer para celebrar semejante subidón. Y eso que, como me decía el amigo Finky de regreso del viejo Sadar, este partido debería haber sido en sábado. Fijo que el jueves, el abstentismo laboral brillaba con fuerza, de gentes aquejadas de dolores de cabeza, cefaleas las llaman, aunque el término profano es resacón. Pues eso, que el triunfo contra el Sevilla ha sido placentero, rayando lo orgiástico.

 

 

El caso es que el gustazo fue total. Mendilibar, en rueda de prensa, dijo que "con tipos así podemos ir hasta el fin del mundo". Y como diría el robot de "Toy Story", "y más alláa...", amigo Mendi. Ya que a pesar de otro primer tiempo descorazonador, con más corazón que cabeza y con 0-2 en el luminoso, con medio tobillo de Motoreta Nelson sobre el césped, pintaban bastos totales...

La cátedra periodística confabulaba, calculadora en mano, sobre el futuro próximo. "Hay que ir a Madrid a puntuar, si no, a Segunda", "Ya, pero si empatamos hoy, también?", "No, no, porque en la última jornada hay un Real Sociedad-Getafe que puede salvarnos", "Sí, y condenarnos, acordaos de lo de hace años...". El caso es que los ánimos estaban algo tocados, por no decir hundidos. Mientras tanto, el menda lerenda, todo risueño, decía: "Tranquilos, que esto lo volteamos, ya váis a ver cómo ganábamos". Las miradas que me echaban los compis sólo son comparables a las mías viendo al Leonardo Dantés haciendo el baile del pareo, con una tonadilla sospechosamente similar a la del anterior baile del pañuelo...

Y comenzó la segunda parte. Ni un minuto había pasado cuando Bang Bang Sola marcaba el 1-2. Enrachado no anda el cascantino, oigan, de dulce almibarado con una capita de azúcar que lo hace ser más golosón de lo que ya lo tienen en cuenta las quinceañeras soñadoras. Y todavía quedaba toooda la segunda parte por delante. Milagritos? Mmmm, pues quién sabe, igual sí... O no.

La grada rojilla dio muestras de ser la mejor del mundo. Se convirtió en el jugador número 12, nunca mejor dicho. Animando, jaleando, criticando la labor arbitral (el asistente del ataque rojillo del segundo tiempo, simplemente demencial). Y de Muñiz, mejor ni hablamos, que ya tenemos los tres puntos en el zurrón, no vaya a ser que nos los quiten por quejarnos. Pero para echar de a comer aparte...

Llegó el tramo final. Los corazones andaban a mil por hora. Pelotazo largo. Peinada de Lekic, toca Camuñas, o Cejudo, no sé, tampoco dejaban ver. Llega otra vez Bang Bang y hace el segundo. Buf, la patata, la patata, la pastilla, respira, tranquilo, sí, sí, hemos empatado. Un punto que nos puede dar la permanencia, tal y como había ido el partido. Pero no, uno es inconformista por naturaleza. Por qué no otro golito más? Más miradas a lo Dantés en la cabina. "El empate nos viene genial, déjalo así...".

Pues nada. Camuñas, de largo el mejor del encuentro, todo garra y pundonor, todo calidad en la conducción y en la asistencia, todo testiculina en la pelea, se lleva un envío largo, manotazo en el ojo incluído, y entra a lo pirata en el área sevillista, por la izquierda. Con una mano en el ojo derecho, ve por el rabillo del mismo a Lekic llegar y se la cede. Los corazones a mil, va a chutar el tuercebotas, a ver qué hace... El disparo del gigantón, mordido, mal, sin apoyo, torpe, obliga al balón a salir escupido de su bota derecha, a botar antes de avanzar y a alojarse junto al palo derecho de un Javi Varas que se había tirado a su izquierda. Más que nada porque el meta sevillista pensaría que eso era lo lógico. Pero Dejan no es lógico. Marcó gol, con eso lo digo todo.

Orgía en la grada. Gritos acompañados de más dolores de cabeza. Zaragozana a un equipo UEFA, de los punteros en las últimas temporadas, y sin que haga mucha gracia a la gente de Zaragoza, que se frotaba las manos con nuestro tropiezo. 3-2 con remontada, ante el Sevilla del amigo Del Nido, el que tanto sufrimiento nos ha regalado los últimos años y un rival digno, de los que plantean un partido genial. Aunque esta vez, el gato al agua nos lo llevamos nosotros.

Y ahora? Pues eso. A descansar, pero poco. A reunir fuerzas, a tratar de puntuar en Getafe para no tener una final el último partido, en casa y contra el Villarreal. Aunque tras la noche contra el Sevilla, igual hasta vendría bien jugarnos algo en el último partido. Ya lo dijo el amigo Finky, sabio donde los haya. "Si casi va a ser mejor jugarte algo, para tener emoción y encuentros como contra los de Manzanos". Esperemos que no haga falta, amigo Finks, que más vale pájaro en mano...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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