Sin tensión no hay paraíso

Publicado el 05/02/2011 a las 21:41
Os imagináis intentar lograr música de un instrumento cuyas cuerdas fuesen las de unas botas viejas, sueltas, desmadejadas y flojas? No, no me he vuelto definitivamente loco, aunque de base sabéis que ando sobrado (de locura, ojito). Más bien es la imagen que mejor plasma lo que le ocurrió a Osasuna contra el Mallorca. Faltó tensión. Punto. Sin pelota. Y claro, "si nos relajamos...".
Un edificio cualquiera próximo al viejo Sadar. Sábado 5 de febrero de 2011. 18.36 horas. El aplicado estudiante está a punto de finiquitar el trabajo que le ha llevado buena parte de la mañana y del tiempo postrero a la siesta. Está consultando las últimas notas en Internet. Un flexo le ilumina el flequillo. Está contento, pues va a poder aplicarse a otros menesteres (La PSP, ir de botellón, quedar con la novieta, etc.). De repente, un zumbido apaga la TFT (pantalla, por si no se entiende), se muere la luz de la lámpara y el edificio entero queda a oscuras.
"La madre de... Mamáaaaaa, llama a los de la luz que ya nos hemos vuelto a quedar a oscuras. ¡Cómo haya perdido el trabajo entero me da un jamacuco!". Y la abnegada madre, cogiendo el teléfono inalámbrico, pulsa la rellamada, al tiempo que piensa: "¡Cada dos fines de semana pasa igual, todos los domingos. Por qué será?¡Anda, pero si hoy es sábado...! Qué raro".
A unos cien metros, sobre el verde de un campo de fútbol, Ricardo se lamenta mirando al cielo, la defensa agacha las orejas y "Chori" Castro recibe las felicitaciones de sus compañeros. Acaba de empatar el tanto madrugador de Miguel Pichichi Flaño y situaba el 1-1 en el luminoso. En todo lo que restaba de encuentro no se moverían los guarismos. Qué ha pasado?
Bueno, pues como si se tratara de un problema del colegio, ambos casos tienen la misma solución. La variable que falla en los dos es la misma. Tensión. En ambos casos, la tensión se fue a tomar viento, y las consecuencias fueron preocupantes.
El jovenzuelo deberá esperar a que vuelva la luz para ver si ha funcionado el autoguardar del programa y poder cumplir sus deseos y anhelos. Los rojillos tendrán que ponerse el mono de trabajo para seguir luchando, sufriendo y padeciendo (o haciendo padecer) en pos de la salvación. Y eso que nos las prometíamos felices.
Por qué contra el Real Madrid sí y contra el Mallorca no? Me parece bastante mal que los rojillos salten concentrados, tensos, al 110 por cien contra los de Mourinho y falte la tensión necesaria para ganar a los baleares. Ojo, no porque sean malos los bermellones, sino porque venían sin atacante nato y, encima, se vieron con un gol de desventaja a los siete minutos.
Llevamos 22 puntos en 22 jornadas. Si son 38 las jornadas de la Liga... Buf, qué justito lo veo. Bastarán para salvarnos? No sé, no sé. Sólo me doy cuenta de que, ganando al Real Madrid y fastidiando el título a los merengues no conseguimos nada. Como seguidor de este equipo desde que no tenía uso de razón (e incluso creo que sigo sin tenerla) paso de terminar la campaña diciendo "sí, si, bajamos a Segunda, pero les quitamos el título al Real Madrid".
Señores responsables de Osasuna, sin nombres pero con cargos, hagan el favor de llamar a Fuerzas Eléctricas de Navarra S.A. (aunque me dice el amigo Pulpo de la Ribera que ya no están en Castejón), a Iberdrola o a quien sea para que hagan el favor de conectar la tensión del viejo Sadar y alrededores. Porque de aquí al final, los partidos en casa van a ser vitales para lograr el objetivo. Más que nada que, cuando salimos fuera, no rascamos ni la espalda o el lomo de los oponentes. Pues que se logre el objetivo en Pamplona y con nuestras armas. Por lo menos, así, evitaremos que el chaval saque un suspenso por no poder terminar el trabajo para el lunes...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!