Rico, rico, Panrico

thumb

Fran Pérez

Publicado el 13/11/2010 a las 23:13

Osasuna juega fuera de casa y pierde por goleada. Dónde he leído yo esto...? Ah, sí, este año en varios sitios. Es verdad, que somos los bizcochables cuando salimos de la muga. Ya no me acordaba. Y uno, iluso como es de nacimiento, pensando que igual pescábamos en las aguas revueltas del Manzanares. Porque los colchoneros venían de perder contra el Real Madrid, en el derbi, dando mala imagen y sin apenas poner oposición al eterno rival, malo maluco de la película.

El caso, como vamos viendo, es que el periplo semanal de Osasuna por el noroeste y el centro de la península se ha saldado con cinco goles en contra y uno a favor. Una eliminación copera, total, si en este aspecto la Copa no vale, y una goleada contra el Atlético en la que la defensa rojilla demostró estar a la altura de los mejores hornos del país.

Imagino que los dirigentes de este nuestro club estarán contentos a estas alturas, ya que parece que en el horizonte se vislumbra un nuevo patrocinador (sponsor les llaman los angloparlantes, que está muy de moda eso de hablar raro). Suena Panrico para colgarse de la pechera rojilla, pero eso sí, única y exclusivamente para los partidos como visitante. Si no, ya me dirán cómo es posible tener una defensa tan blandita, tierna y, para hacer más sangre, encima vistiendo de blanco...

Como dice Cieza man, en este aspecto, el fútbol es lo que tiene. Hay una corriente de atléticos en Navarra, quizás fruto del rechazo que siempre se le ha tenido al Real Madrid (ojito, rechazo deportivo basado en los apasionantes encuentros entre rojillos y merengues, que ya veo al personal tachándome de anti lo que sea, cosa del todo incierta), digo que esa tendencia colchonera está más que asentada en nuestra comunidad. Son varios los ejemplos de simpatizantes del Atlético de Madrid que han dejado clara su tendencia hacia el club de la ribera del Manzanares. Y la comandita queda encabezada por el simpar don Luis Muñoz.

Don Luis amaneció antes del encuentro con la satisfacción sabida de que, pasara lo que pasara en el choque entre rojillos y atléticos, se marcharía a la cama (o de copas) con una sonrisa. Ganara quien ganase, como navarro si era Osasuna o como simpatizante atlético si lo hacían los locales, la felicidad estaría asegurada. ¡Vaya suerte que tienes, Luisón! Porque lo que es al resto, a los que comulgamos en rojo, mal nos van las cosas a domicilio...

Y eso que no aprendemos. Me decía, una y otra vez, que ahora sí. Que hoy tocaba. Que contra los de Quique Sánchez Flores les metíamos mano, íbamos a conseguir por lo menos un puntico, si no los tres, y a romper la nefasta racha de encuentros fuera del viejo Sadar. Que no permitiríamos que Forlán asomara la cabeza y que siguiese negado de cara al gol. Pero nada, que si el arroz y la Catalina otra vez.

Los rojillos saltaron al césped con ganas de jugar. Tuvimos buenos momentos de fútbol, aunque las ocasiones claras venían a rayas rojas y blancas, con calzón azul. Ricardo empezó a sacar guantes por todas partes. El Día de la Marmota volvía a aparecer. Los acordes de la misma canción se acercaban. Hasta que llegó el primero y se acabó lo que se daba. Centrito raso del Kun, el balón que se transmuta en un pez y Forlán, ante la ausencia de reflejos de la zaga para cerrar el rechace, marca a placer.

Luego vino el segundo. Pelotazo largo, defensa clavada, de Pan Bimbo, blandita y sin sangre. Carrera del uruguayo, centrito al corazón y cabezazo a placer de un llaverico llamado Agüero. Y mientras tanto, sin noticias de De Gea. Un par de ocasiones, alguna clara como el cabezazo de Masoud que sacó el jovencísimo guardamenta en un alarde de reflejos, y todos a la ducha.

En la segunda parte, más marmota Phil. Osasuna atacando, tratando de recortar distancias, disponiendo de alguna que otra ocasión pero disparando con fogueo. Y los atléticos a verlas venir. Hasta que Lolo volvió a abrir la bolsa del pan blandito, se la pinchó perfectamente a Forlán y reanimó al atacante permitiendo el tercero, segundo en su cuenta.

Bueno, que ahora toca pensar en el Sporting. Ahora, a regresar a casa tras la semana lejos de Pamplona. A preparar el encuentro que pertenece a nuestra Liga, contra los asturianos, ya apuntalar el fortín navarro. Hay que seguir sumando de tres en tres en Pamplona, el público tiene que pasar página y olvidarse de la imagen como foráneos, que sólo nos perjudica. En casa es otra cosa. Yo, de momento, ya tengo pensado el bocata para el siguiente partido. De chorizo, y claro, en Pan Bimbo.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora