Vivienda
El alquiler sume a un tercio de los trabajadores en la pobreza
Oxfam Intermón avisa de que el coste de la vivienda en España empuja a 770.000 ocupados más a la pobreza y eleva el total a cerca de tres millones


Publicado el 20/10/2026 a las 05:00
El coste de la vivienda está asfixiando a los españoles. Tener un empleo ya no garantiza evitar la pobreza y uno de cada tres trabajadores caen bajo este umbral al hacer frente mes a mes a la renta del alquiler. De hecho, la tasa de pobreza se dispara en 15 puntos porcentuales tras pagar el coste de un arrendamiento, hasta el 34,08%, lo que está generando cada vez más desigualdades sociales.
Las dificultades no se quedan solo en el mercado del alquiler. En general, pagar un techo empuja a la pobreza a más de 770.000 trabajadores, lo que eleva el número total de afectados a cerca de tres millones. Esto, a su vez, hace repuntar en cuatro puntos porcentuales la tasa de pobreza, hasta el 15,49%, al sumar a estos ocupados que ven su sueldo evaporarse tras pagar una vivienda, según se advierte en el último informe de Oxfam Intermón.
El impacto del coste de la vivienda también tiene una vertiente territorial. La tasa de pobreza sin contar con el pago de una casa es más pronunciada en Andalucía, Comunidad Valenciana y Extremadura. Sin embargo, el mapa se reconfigura al incorporar este desembolso: Madrid pasa a ser la comunidad donde más aumenta la pobreza laboral tras descontar los gastos residenciales, seguida de Cataluña y Murcia.
Detrás de esta realidad están unos precios de la vivienda cada vez más elevados y unos salarios que están subiendo mucho menos, un "cóctel de miseria" -según el responsable de empleo, vivienda y políticas sociales de Oxfam Intermón, Alejandro García-Gil- que ha llevado a miles de españoles a las calles en una de las protestas sociales de mayor calado de los últimos años y que desembocará en una gran huelga general el próximo 11 de noviembre, la primera en catorce años. Sin embargo, el problema de acceso a la vivienda se lleva gestando en España desde hace años. Los expertos apuntan al Covid-19 como el momento a partir del cual el mercado del alquiler empezó a encarecerse de manera desmesurada impulsado por una cada vez mayor presión demográfica.
MEJORA ECONÓMICA INSUFICIENTE
Ni la mejora económica ha sido capaz de detener el deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores. Mientras que el Producto Interior Bruto (PIB) creció más de un 6% entre 2022 y 2024, la tasa de pobreza laboral apenas ha variado en el mismo periodo: pasó del 11,64% al 11,48%, una reducción de solo 0,16 puntos. La brecha entre crecimiento económico y bienestar es tan profunda que, al ritmo actual de reducción de la tasa, España tardaría 59 años en alcanzar la media europea (8,2%).
La pobreza laboral, además, arrolla de forma desigual en función de la nacionalidad de los trabajadores. Alcanza el 31,42% entre las personas trabajadoras de nacionalidad de países de fuera de la Unión Europea (UE), frente al 8,71% entre quienes son españoles. También afecta al 20,62% de quienes tienen un empleo a tiempo parcial, prácticamente el doble que entre quienes tienen jornada completa, y al 21,69% de las personas autónomas, unos once puntos más que entre asalariados y asalariadas.
La pobreza laboral se concentra además en sectores esenciales y caracterizados por salarios bajos y menor capacidad de negociación: afecta al 27,48% de quienes trabajan en empleo doméstico y cuidados, el 26,24% en agricultura y al 21,17% en hostelería. Además, tiene un marcado perfil por hogar, ya que alcanza el 39,5% de los hogares formados por dos adultos y tres o más menores y el 29% en los monoparentales, ocho de cada diez encabezados por mujeres. Incluso con dos personas adultas trabajando o formando parte del hogar, la presencia de menores eleva significativamente el riesgo de pobreza.