Visita a España
León XIV apela a dejar de lado la polarización y la división: "Es el encuentro lo que genera prosperidad"
El Rey Felipe VI ha lamentado el "dolor" que han causado los casos de abuso por parte de la Iglesia, que no son representativos de toda la institución, y ha agradecido al papa León XIV la "claridad y firmeza" que ha demostrado frente a esta cuestión

Actualizado el 06/06/2026 a las 14:09
El Papa León XIV ha apelado a dejar de lado la polarización y la división apostando por el diálogo y el encuentro ya que esto es lo que, tal y como demuestra la historia de España, "genera estabilidad y prosperidad".
En sus primeras palabras en el arranque de su visita a España y ante los Reyes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, el Pontífice ha dicho que con su visita busca precisamente alentar "la reconciliación".
"Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta nación, ha dicho León XIV.
La propia historia de España, que ha mencionado en varios momentos de su discurso, "sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad".
"El mensaje de paz que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad", ha defendido.
El Pontífice ha lamentado que en la actualidad "la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir" al tiempo que "la dignidad humana no deja de ser violada".
"Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad", ha alentado León XIV.
Por otra parte, el Pontífice ha reconocido actualmente lo que más asusta, lo que en muchos provoca la oscuridad de la razón y la violencia de las emociones, es lo desconocido, "ante lo cual puede prevalecer la sensación de no tener ya mapas, la desorientación".
Frente a esta circunstancia, ha dicho que "se necesitan, también en la vida pública, hombres y mujeres que intuyan, en la oscuridad, la luz". También se requiere, según Robert Prevost, "cultura, interioridad, una educación libre y de calidad". "Necesitamos trascendencia", ha resumido.
NUEVAS TECNOLOGÍAS: "SIEMBRAN PULSIONES DE MUERTE"
El papa ha asegurado que la Iglesia está dispuesta "a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca reconciliación y paz". También ha defendido la libertad religiosa y ha advertido de que las nuevas tecnologías se han convertido en un "entorno artifical" en el que se ponen a prueba las opciones fundamentales. "En su interior, los prejuicios se exacerban, el pensamiento crítico se debilita, los intereses prepotentes siembran pulsiones de muerte. Por otra parte, el bien puede resistir y comunicarse", ha dicho
Por ello, ha pedido a quienes tienen responsabilidades económicas, políticas e institucionales "dar un salto cualitativo, un cambio de rumbo en las inversiones destinadas a la escuela, la universidad y la investigación, a las comunidaes locales y a la sociedad civil como semillero de paticipación y mediación cultural".
"La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos que provenga de las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo. Vuestra propia historia lo atestigua. La presencia del islam en la Península Ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante este periodo no sólo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de diálogo, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre critianos, musulmanes y judíos", ha reflexionado.
El papa ha citado en su primer discurso a los santos españoles Juan de la Cruz, Teresa de Ávila e Ignacio de Loyola y también ha recogido palabras de su precedesor, Francisco. Concretamente, de su primera exhortación apostólica, 'Evangelii gaudium'.
"Expreso mi agradecimiento a vuestro país por su fideliad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo por la paz y la solidaridad entre los pueblos. Al mismo tiempo, animo a cultivar también en su interior el diálogo y la amistad social, a tener en cuenta la perspectiva de los pobres y los jóvenes al imaginar el futuro, a armonizar las demandas de autonomía y de unidad, y a impulsar el proceso de la Unión Europea, no en oposición a otras potencias, sino como un don para toda la familia humana", ha conlucido.
EL REY AGRADECE AL PAPA SU "FIRMEZA"
Por su parte, el Rey Felipe VI ha lamentado el "dolor" que han causado los casos de abuso por parte de la Iglesia, que no son representativos de toda la institución, y ha agradecido al papa León XIV la "claridad y firmeza" que ha demostrado frente a esta cuestión, que ha contrapuesto con la "enorme labor social" que realiza la Iglesia Católica.
El monarca ha aprovechado su discurso durante el acto institucional que ha congregado a las autoridades del Estado y al cuerpo diplomático con el que el pontífice ha arrancado su visita a España, que finalmente incluirá un encuentro con las víctimas de abusos, para contraponer ambas realidades.
La iglesia católica, ha dicho Felipe VI, realiza una "enorme labor social", "fruto del compromiso de los religiosos y religiosas, los ascerdotes, los diáconos, los jóvenes que se implican en la vida de la parroquia, los voluntarios que ayudan en residencias, albergues, comedores y centros de acogida", por quienes ha manifestado su "reconocimiento y gratitud", así como su "admiración especial" por los misioneros.
Frente a ello, "no puede haber mayor contraste", ha reconocido el Rey, que "el dolor causado por los casos de abusos que ni son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial", ha recalcado.
En este sentido, ha reconocido la "claridad y la firmeza" mostrada por León XIV, subrayando que "son esenciales en el proceso sanador y de reparación del daño infligido". "Lo son para las víctimas, para los fieles, para la Iglesia y para la sociedad en su conjunto", ha subrayado.
Por otra parte, el monarca ha aprovechado para llamar la atención sobre la importancia de "saber escuchar", incidiendo en que no "todo vale" y es "admisible" en los tiempos actuales, citando en este sentido la relevancia de la primera encíclica del Pontífice al abordar los desafíos de la Inteligencia Artificial.
NO TODO VALE
El Rey ha advertido de que "en este tiempo corremos el riesgo de olvidar aquello que de verdad importa, de deslizarnos hacia la errada creencia de que, abolidas muchas de nuestras creencias por el pulso de la actualidad, todo vale, todo es admisible, negociable y justificable".
"No es así", ha recalcado, esgrimiendo que "la dignidad de la persona, los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad internacional debe seguir siendo nuestros números primos".
En ellos y sus múltiples combinaciones, ha añadido, tras haber mencionado que Robert Prevost estudió matemáticas, "está la aritmética de la libertad, la igualdad y la justicia; la que suma y multiplica, no la que resta y divide".
En estas circunstancias, el monarca ha sostenido que la voz de León XIV es "fuente de inspiración" no solo para los más de 1.400 millones de católicos, sino que "resuena por su contenido ético mucho más allá, en todas las conciencias" y ha elogiado su encíclica, a la que, ha dicho "no le mueve una visión catastrofista, sino una mirada cargada de esperanza y de optimismo en el ser humano". Es en definitiva, ha agregado, "un texto humanista".
"Vuestras palabras", le ha dicho al pontífice, "nos instan a reemplazar el miedo, que es estéril y paralizante por un conocimiento, meditado y compartido, del potencial y de los riesgos de esta nueva realidad".
El Rey ha coincido con el papa que "la nueva tecnología no puede ser monopolio de unos pocos sino un instrumento en manos de todos que beneficie a tods las sociedades". Eso solo será posible, ha advertido, "si logramos mantener la persona en el centro de cualquier discurso, jamás reemplazada, subyugada o coaccionada por ningún algoritmo".
PIDE EMPATÍA Y ESCUCHA
"En un mundo anegado de datos y mensajes se hacen imprescindibles la empatía, la comprensión y la escucha", ha sostenido el Rey, que en este punto ha mencionado al papa Francisco, el predecesor de Robert Prevost, recordando que insistía "en la importancia de saber escuchar".
A juicio de Felipe VI, "es paradójico que, en un tiempo de interconexiones, estemos perdiendo esa capacidad... o esa paciencia". Así, ha defendido que "cuando la atención está en el otro, en quien tenemos enfrente, podemos identificarnos con su dolor, con su alegría, con sus debilidades y fortalezas". "Podemos ponernos en su lugar", ha puntualizado.
"Solo si aprendemos a comprender las razones de los demás, a buscar el terreno común o de acuerdo, lograremos avanzar unidos", ha resaltado el monarca, en presencia tanto del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y del líder de Vox, Santiago Abascal, así como el grueso de los ministros.
Para concluir, se ha referido al mensaje de unidad que lanzó Robert Prevost tras ser proclamado papa. "La unidad como aspiración surge de la conciencia de nuestra fragilidad como individuos, de nuestra contingencia, de nuestras limitaciones, pero también de esa capacidad inagotable para el bien y la belleza que alcanza su cimacuando el ser humano ama al prójimo y se entrega a los demás".
"Recordarlo siempre, de palabra y obra, y en especial en estos tiempos de incertidumbre, bien merece ser pauta de conducta universal: la unidad como vehículo e instrumento para la paz", ha remachado.